miércoles, julio 27, 2011

Monseñor Munilla, el clero donostiarra y la rebelión de Coré

Hoy quiero hacer algo sorprendente, algo que a muchos les dejará descolocados: quiero felicitar a los sacerdotes de San Sebastián.


Quiero felicitarles sinceramente, sin ninguna reserva. ¿Por qué? Pues porque a pesar de toda la poderosa campaña de desprestigio contra de su obispo, los clérigos donostiarras se han mantenido en sus puestos, la obediencia ha sido mantenida de forma global, los lazos de comunión han resistido la tempestad del infierno, las vigas de la Casa de Dios siguen en su sitio a pesar de que los torbellinos del caos, de la rebelión y del error han rugido con una fuerza inaudita.


Problemas con algunos del Consejo Presbiteral, problemas con algunos del seminario, problemas con pastores disidentes, problemas con laicos que no se someten a nada ni a nadie, problemas, problemas, problemas. Pero problemas no con el sucesor de los Apóstoles, sino problemas con los problemáticos. Problemas con aquellos pocos que exigen libertad, cuando bien sabemos qué libertad han ofrecido ellos durante decenios. Libertad para los pocos que nunca han ofrecido libertad alguna. Diálogo con aquellos que se negaron a todo diálogo: o te sometes o te vas, fue la respuesta de ellos a todos los que no participaban de su línea pastoral.


Lo único que intenta monseñor Munilla es introducir la pluralidad en sus iglesias. Pero los hay que no quieren oír hablar de eso. Libertad significa línea única, la de ellos.


Y a pesar del grandísimo mal que pueden hacer unos pocos pero que griten mucho, cualquier párroco sabe esto, a pesar de todo, los pastores han aguantado en sus sitios. El grito de la rebelión ha resonado en la diócesis, pero no han sido secundados. Hasta ahora, el grupo de agitadores ha tenido que retornar a sus casas jurando que retornaría para intentarlo de nuevo.


Así que felicito a los sacerdotes de esa diócesis. Pues incluso aquellos que están en el número de los inficionados con ideas que son contrarias a la Santa Tradición que hemos recibido, incluso ellos, se dan cuenta que romper los lazos de comunión con su obispo es algo gravísimo. Hasta muchos de los inficionados callan cuando otros gritan, porque su conciencia les dice: no te es lícito, darás cuentas a Dios, lo que vas a hacer es la traición de Judas.

Sí, es imposible romper ese lazo sin seccionar el lazo que une a Cristo. Puedes ponerte en el lado contrario al obispo, pero desde ese momento sabes que Jesús está no de tu lado, sino enfrente a ti. Desde ese momento sabes que están intentando entrar en el redil a por las ovejas como un ladrón.


Hasta curas muy progresistas, muy modernos, muy liberales, muy aperturistas, saben que de ese lazo depende su salvación eterna. No hay sacerdote que corte ese lazo que pueda salvarse si no lo restaura aunque sea en el último momento de vida, antes de comparecer ante el inapelable juicio de Dios. Eso lo sabía Lefevre, y por eso dudó durante decenios antes de dar el paso de ordenar obispos. Alguien podía pensar que daba lo mismo una suspensión a divinis que una excomunión. Pero él sabía que no. Él sabía que la gravedad de sus actos descenderían otro escalón, que su salvación resultaría más difícil.


El lazo que une a un pastor con su obispo es sagrado. Romperlo implica una profanación, un sacrilegio, una ruptura en las leyes sagradas, un quebrantamiento en la construcción de la Iglesia. Los mismos ángeles se horrorizan en el Cielo al ver que un constructor decide un día ponerse a destruir.


Hay quienes piensan que después basta con pedir perdón y no ha pasado nada y ya está todo. No se dan cuenta de que hay cosas con las que no eso es suficiente. Si la gente supiera lo que es el purgatorio, comprenderían lo que es la Justicia Divina. Algunos al entrar en el Cielo después de su purgatorio si pudieran hablarnos a los que estamos en la tierra, nos mirarían con una mirada que nos penetraría hasta lo más profundo de nuestra alma, una mirada que jamás olvidaríamos, y nos dirían: tras siglos en el purgatorio he comprendido una cosa, que de Dios nadie se ríe, que con las cosas sagradas no se juega, que el mal requiere reparación.

19 comentarios:

  1. ...de Dios nadie se ríe, que con las cosas sagradas no se juega, que el mal requiere reparación.

    Superlativo cierre de su editorial.
    Gracias por compartir.

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  2. Si, de el purgatorio nos hablan muchos santos, entre ellos Santa Brigida, es realmente demasiado doloroso, ni siquiera comparable a estar en cama enfermo con los dolores màs atroces y no es una exageraciòn, la purificaciòn tiene que ser extrema, al cielo no entra nada manchado. Dios nos ayude a tener conciencia de esto y tolerar lo que nos disgusta, es un don soportar, Jesùs estara siempre a nuestro lado tendiendo su mano, para resisitir los pequeños y grandes inconvenientes. cuando expreso esto me doy cuenta que a mi me cuesta tanto ser como Jesùs.Dios lo bendiga.Gloria

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  3. Pues nada, que nos ha dado en la mera llaga Padre!! actualmente es tanta la falta de obediencia en nuestra Iglesia que cada vez nos confundimos mas, pensamos que la justicia de este mundo, está al nivel de la justicia de Dios, nada que ver, Ntro. Señor Jesucristo nos enseñó a combatir el mal con el bien, a ser misericordiosos para obtener misericordia, o sea que todo repercute en el cielo, que Dios nos ayude a obedecerle primero a El através de nuestros pastores y a orar por ellos, pues son humanos y pueden cometer errores. Besos y abrazos!!!

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  4. MARIA GUADALUPE3:58 a. m.

    Los Sacerdotes y todos los miembros de la Iglesia de Xto en espíritu de fe, debemos reconocer la voluntad de Cristo en las decisiones de nuestros obispos.Es comprensible que a veces, sobre todo cuando surgen opiniones diferentes que la obediencia pueda resultar más difícil. Pero la obediencia fue la actitud fundamental de Jesús en su sacrificio y produjo el fruto de nuestra salvación. OBEDIENCIA...AL SURJIR LAS DIFERENCIAS....Todos estamos llamados en ese momento más dificil a imitar a XTO obediente y sometido a la Voluntad del padre.
    Excelente tema Padre Fortea, en un momento en que el mundo trata de conquistar a que cada uno haga su "santa" voluntad en horrible soberbía...

    Que el Señor nos libre del Infierno y del Purgatorio....

    SEÑOR JESUS,LIBRANOS DEL FUEGO DEL INFIERNO, LLEVA AL CIELO TODAS LAS ALMAS, ESPECIALMENTE LAS MAS NECESITADAS DE TU DIVINA MISERICORDIA. AMEN.

    ♥PAZ Y BIEN.♥

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  5. Qué bonito el post de hoy, me ha gustado mucho.

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  6. Anónimo9:38 a. m.

    ...hoy solo lo he leído por encima..., pero lo q está claro es lo de la REPARACIÓN, sin embargo algunos "maleducados" solo han aprendido a hacer caso a través del látigo y los electroshocks...

    ... la "reparación" a veces requiere medios poco populares pq el diablo no quería escuchar, parece q ahora hay q apoyarle con sus propios medios para q aprenda a amar: que sería la reparación completa ya q aprendería a confiar.

    Nota: la de "tonterías" q se dicen a estas horas a pesar de haberme tomado un café.

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  7. Padre, hoy se ha superado,sus lineas sobre el purgatorio son a mi modo de entender perfectas, geniales y todos los calificativos positivos que puedan encontrarse... BRAVOOOOO

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  8. Buen Post, interesante y aleccionador.

    Le animo a escribir por la otra cara de la misma moneda.

    Monseñor Setién.

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  9. Dios creo al hombre a su imagen y semejanza y Jesús creo a la iglesia a su imagen y semejanza...

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  10. Hay veces me pregunto qué parte de "SEAN MANSOS Y HUMILDES COMO YO" no se entiende... es tan difícil hacer morir al gigante 'ego' que hay dentro de cada uno de nosotros que nos parece imposible seguir estas simples palabras del MAESTRO!!!

    Si toda la gente que arma tumulto o crea problemas y problemas y más problemas entendieran que "MANSEDUMBRE" es ser "DÓCILES"... como Jesús... que fue dócil a las inspiraciones de Dios, pero que también fue dócil ante las autoridades que lo mataron... ahhh torpeza humana!!!... que no estando conforme con la autoridad humana, sea sagrada o no, su primera actitud es la reacción de ataque tomando la espada como Pedro en el Monte de los Olivos, debiendo ser su primera reacción la "MANSEDUMBRE Y OBEDIENCIA"... "SOY YO EL QUE ENTREGO MI GRANDEZA, NO ME LA SACAN"... decir AMÉN, no por estar de acuerdo o no, decir AMÉN sólo por SER COMO ÉL ES... es que tienen el velo que les cubre tan grueso que les impide ver la GLORIA DE DIOS... que les impide comprender la PALABRA DE DIOS... si tan sólo fueran MANSOS Y HUMILDES DE CORAZÓN... Jesús se encargaría de romper ese velo que tienen delante!!!

    Pero en fin... este tipo de personas, este tipo de situaciones deben existir, este tipo de situaciones 'tormenta' deben existir porque, de qué otra manera podría notarse sobre qué está construida la casa - que es el corazón - de las personas... si no fueran por las tormentas, si no fueran por los problemas no sabríamos quién tiene su casa construida sobre LA ROCA y quién sobre la arena.

    Si estamos en medio del tiempo de las tormentas significa que está próximo el tiempo de LA PAZ!! GLORIA A DIOS!!! EL ESPÍRITU Y LA NOVIA DICEN: "VEN"!!!

    Si estamos en el tiempo de la cosecha... que los Ángeles vean nuestra MANSEDUMBRE, DOCILIDAD, OBEDIENCIA, FE... PERO POR SOBRE TODO "NUESTRO AMOR", esa es nuestra verdadera marca, el verdadero signo que nos salva.

    Besos y abrazos a todos!!!.. DIOS LOS COLME CON INFINITA PAZ Y AMOR!!!

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  11. Quien este libre de pecado que arroje la primera piedra, David venció a Goliat...

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  12. ahhh... me olvidé comentar que ME ENCANTA la imagen de hoy...

    La Madre.. LA GRAN MADRE que quiere que SU JESÚS nazca en nosotros... Roguemosle a ELLA que nos ayude y nos guíe hasta la humildad del pesebre, hasta el desapego de todo, hasta la mansedumbre perfecta, hasta la oración y la aceptación; para que así SU HIJO nazca, crezca y se haga grande en nuestros corazones!!!

    PAZ Y AMOR!!!

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  13. Me uno a su felicitación a los sacerdotes de San Sebastian.

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  14. Anónimo5:19 p. m.

    pues no, no, no lo veo bien, pero nada bien, que muchos sacerdotes muy creyentes por fuera y por dentro que piensen y que digan entre si muchas cosas de los evangelios que decimos hasta nosotros mismos no no lo creemos, esto me parece muy infame y muy grave, incluso hablando con un sacerdote de mi parroquía me lo dijo un día en el despacho parroquial, y yo me quedé, qué como que tu mismo no te crees lo que dices en misa??, me quedé pensando esto es increible

    yo conocí a una que me dijo que su tio era sacerdote y que según su tio que no estaba demostrado nada, osea que era un sacerdote ateo, y lo más grave que una persona reciba la bendicion de estos sacerdotes, pero la verdadera bendicion viene de Dios, porque el penitente en estos casos es un cordero inocente del sacerdote que se confiese, no sé como no tienen cargo de conciencia, pues pensarán tan campante yo soy sacerdote y he hecho mi trabajo, he cumplido, y eso es hacer algo por compromiso, pues sinceramente no va conmigo.

    ms

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  15. Anónimo6:10 p. m.

    Os voy a contar un secretillo, ya estamos en el purgatorio.

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  16. Wowww.... Padre Fortea, excelente entrada. Totalmente de acuerdo.

    La gente debería preocuparse por su relación con el Espíritu Santo, que es quien nos permite dicernir y tener temor de Dios.

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  17. Anónimo6:27 p. m.

    milagro!, milagro!
    desaparece un comentario!

    algún insulto?
    alguna blasfemia?

    no no, todo lo contario!

    pues que hubo?

    pues nada,
    uno que reclamaba respeto
    para un judio muerto
    que al parecer no importa nada

    y por eso lo censuraron?

    por eso, claro

    que falta de respeto se considera

    pedir respeto para el otro

    cuando aqui se viene a aplaudir

    y a lo que a uno le de la gana decir

    siempre que la dirección sea la buena

    no se vayan ustedes a confundir

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  18. Anónimo8:48 p. m.

    ups...!
    Amy era judia?

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  19. Parece que a excepción de los mártires y San Francisco de Asís entre otros muy grandes santos en el designio misericordioso de Dios y siguiendo los consejos evangélicos la mayoría estaríamos destinados previamente al purgatorio en mayor o menor grado. Cuando somos conscientes de las culpas de nuestros pecados y por la gracia de Dios nos arrepentimos queda reparar la ofensa a Dios aquí o allá. Yo personalmente deseo ir directamente al Cielo pero conociéndome y no soy santo Domingo de Guzmán me voy haciendo la real idea de mi paso por el misericordioso y doloroso purgatorio.Más el abismo de la misericordia del Señor es insondable.

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