martes, mayo 31, 2011

Ésta es una foto que me impresiona tanto que me quedo sin palabras



Con estos mimbres, las cosas no podían acabar de otra manera. Allí no están los desheredados. Los hijos de los emigrantes están trabajando. Los parados de cuarenta años a los que se les ha privado de un futuro laboral en los últimos años, tampoco están allí. Allí están los que cuando se levantan por la mañana miran el twitter y mientras se ponen las zapatillas (buenas,pero no de marca) piden a la mamma que les prepare sus Kellogs de chocolate pero como a él le gusta: con trocitos de kiwi y nueces.

Hay una diferencia radical entre los jóvenes del Mayo del 68 de tantos países de Europa, y estos. Aquellos izquierdistas leían, eran intelectuales, no habían nacido los videojuegos, ni Internet. Ellos acabarán siendo los catedráticos de las universidades. Pero estos jóvenes de Sol son antisistema de verdad, son el anarquismo en estado puro. No el anarquismo de Bakunin, ni el de Max Nettlau. Lo de ahora es una corriente que tiene más de estética y de desencanto, que de propuesta. Por eso, al final, los más extremistas se llevarán el gato al agua.

El mundo debe ser cambiado y cambiará, pero a través del realismo. Avanzará al paso de propuestas razonables, no en la grupa de un caballo que deja un rastro de coches quemados. El lento paso de la sensatez no sale en las noticias, pero no hay otro camino. Este camino de Sol, desde el principio, se veía que era un camino cerrado.

Gandalf for President.

lunes, mayo 30, 2011

Una vieja foto de la antigua Gendarmería Pontificia

Quizá alguno se haya sorprendido de que haya dedicado tantos post al tema de la acampada en Puerta del Sol. El tema lo merece, porque esta obra de teatro ya me la conozco. La obra tiene trece actos:


1. Póngase en el cazuelo de cientos de redes sociales grandes dosis de idealismo, ganas de lucha, pocos años de vida y una buena dosis de ideología de izquierdas desencantada.


2. Extiéndase la masa en una plaza céntrica. Orejilla del Sordete no vale. Tampoco Villajero de Arriba.


3. Déjese reposar la masa en la fermentación de un cúmulo de ideas que hagan imposible cualquier realización concreta. Los que hayan asistido a juntas de vecinos ya tienen una cierta experiencia de cómo funciona esto. O mejor dicho, de cómo no funciona esto.


4. El sistema opresor no quiere parecer un vulgar estado fascista de tres al cuarto, así que mira a otro lado y, en todo caso, se limita a comentar esporádicamente: si en el fondo tienen razón, si en el fondo estoy con ellos, si en el fondo ellos representan las más nobles aspiraciones de la sociedad.


5. Pasan los días y el Gobierno (da lo mismo de qué partido político sea) desea que esa masa endurecida (que ya se ha secado) se vaya deshaciendo como el hielo ante el sol. Lo desea con todo su corazón. Pero parece que el Tiempo no está por la labor de hacer ese favor.


6. La masa lejos de deshacerse se endurece, y algunos de los ingredientes opcionales que hay sobre el mejunje comienzan a oler mal: problemas sanitarios.


7. Cuando aquello ya huele mal mal, comienza a verse que en la Puerta del Sol no pueden acampar ni diez seres humanos, ni diez mil palomas. Al final, todos comprenden que hasta diez mil lindas y blancas palomas llenas de poesía, acampadas, provocan una serie de problemas básicos de higiene. La higiene, la rotura del mobiliario urbano, la acción de algún descontrolado, lo que sea. Cualquier cosa vale para decir: esto ya no se puede aguantar.


8. Los antidisturbios entran en el escenario: remueven la masa. La remueven a base de palos. Algunos jóvenes rastas hacen como que se caen, para quedarse atrás de la fila policiaca, la cual avanza dando palos. Pero los que casualmente se han caído, reciben ración cuádruple o séptuple de porrazos, de esos que dejan marca en la espalda.


9. Los antisistema proclaman a Madrid y al mundo que ellos eran pacíficos, que hubieran seguido siendo pacíficos, pero que los palos les han hecho comprender que si quieren cambiar la sociedad (cambiarla a mejor, se entiende) tienen que luchar.


10. La lucha no es a base de sms o tweets, sino quemando coches, rompiendo escaparates, y demás acciones callejeras que les hacen sentirse como los protagonistas de tantas películas: Matrix, 300, Thor. Pobre mobiliario urbano, siempre es la primera víctima del joven antisistema.


11. Aunque la mayor parte de los antisistema repiten en los estudios de televisión que ellos son pacíficos, ya tenemos a diez o veinte grupos neoanarquistas causando titulares cada noche.


12. Al final, estos grupúsculos (que se crean, reproducen, desaparecen y se fusionan) acaban decantando un cierto número mínimo de grupos verdaderamente terroristas.


13. En el epílogo alguien se pregunta: ¿quién podía imaginarse que una acampada pacífica acabara de esta triste manera?

domingo, mayo 29, 2011

Cómo me gusta esta foto. Se ve claro que no piensa renunciar ni a una de ellas



Domingo, día del Señor. Por tanto, día de descanso. He releído en un buen sillón, ese gran libro titulado Una historia de la lectura. Como música de fondo me he puesto un canal de música instrumental del Medievo. A mi lado una taza de té con sabor a naranja.

Éste ha sido el preámbulo a mi almuerzo. Omitiré la comida, no quiero dar una impresión de hombre apegado a las cosas de la tierra. Después de la comida vendrá la partida de ajedrez. Más lectura. Tiempo para la oración, tiempo para la escritura.

No puedo dejar de mencionar que tengo la impresión de que el Destino no ha sido generoso conmigo en mi faceta de escritor. Yo sí que he sido generoso en este campo. Pero los frutos que he recogido han estado teñidos de insatisfacción. La obra mía que más se ha extendido es la que menos feliz me hace como escritor. Las obras en las que he volcado mi pasión, han quedado contenidas de pasión, pero sin la capacidad de desbordar esa misma riada de entusiasmo a los lectores.

Esto en su tiempo me creaba una notable incomodidad. Hoy en día soy un escritor resignado. De verdad que acepto la vida tal cual viene.

sábado, mayo 28, 2011

Che Fortguevara



He recibido un correo airado de un lector del blog. En el que me decía, molto arrabiato, varias cosas que se pueden resumir en por qué trataba tan bien a Zapatero.

Pues sí. Nunca lo he ocultado: creo en el Orden. El orden social, gobierne quien gobierne, tiene que ser preservado. Los gobernantes merecen nuestro respeto. El Presidente Zapatero también, así como sus ministros, y todas las autoridades, jerarquía a jerarquía.

Esto no está exento del derecho a la crítica, e incluso a la crítica irónica, al sarcasmo irónico y a todo aquello que molesta al Poder. (Tenemos derecho a molestar al Poder.) Pero nuestras críticas a los distintos presidentes que han pernoctado en La Moncloa, pasan por el hecho indudable de que los acatamos. Y no los acatamos porque lo digan las leyes o por conveniencia, los acatamos en conciencia.

Leyendo algunos enfados míos ante ciertas actuaciones del Ejecutivo de mi país, alguno podría pensar que considero que los obispos deberían ser más combativos en sus críticas al Poder, al Poder en general. Pues no. Sinceramente considero que los obispos españoles han estado en su punto justo. Ni tibios en no denunciar, ni cerrados a la colaboración. Con toda sinceridad, os aseguro que la postura coral del episcopado español me ha parecido la más adecuada: prudente, adaptándose a cada circunstancia, ni callando, ni propasándose. Y todo esto con las particularidades de las declaraciones de cada obispo que lejos de mostrar posturas enfrentadas entre ellos, lo que han manifestado son todos los matices de ese magisterio colectivo episcopal.


Después de lo dicho, veo bastante difícil que algún día veáis que me echo al monte con una metralleta al hombro a iniciar una guerrilla tipo el Che Guevara.

La pólvora que ahora se enciende, no la podremos apagar



A varios días de distancia del comienzo de la acampada en Puerta del Sol, resulta evidente que esta historia no va hacia ninguna parte.

Lo que sí que me parece claro es que ese barco con dirección hacia ningún lado, se ha enquistado y se convertirá en una máquina generadora de violencia. Que ese campamento será desalojado, es algo seguro e inevitable. Pero nos esperan muchas semanas de luchas callejeras, de actos de vandalismo. Estoy convencido incluso que se está abriendo un nuevo capítulo de lucha urbana que durará años.


La gente no se irá a sus casas y aquí no ha pasado nada. Me muestro muy pesimista respecto a este nuevo capítulo. No importa cuáles eran las pretensiones de todos aquellos que al principio se solidarizaron con este movimiento. El movimiento será capitalizado por grupos extremistas de carácter antisistema.


Lo que me preocupa es la lucha callejera vivida día a día en cualquier ciudad, en cualquier barrio, a cualquier hora. Una lucha hacia hacia la desesperada conquista de lo imposible a través de la destrucción. Una lucha que no podrá acabar porque su propósito es indefinido e indefinible, por más que se esfuercen.


Aunque alguien dentro de medio año, de un año, de varios años, diga: por esto luchamos, o por esto hemos luchado. Porque sí, al final se fijaran algunos objetivos. Pero no nos engañemos, esos objetivos no serán razonables. Los objetivos antisistema son todo lo contrario del realismo.

Ir contra el Orden, contra el orden en general, es la peor de las opciones. Siempre es mejor un gobierno con defectos que el caos. Y aunque yo he manifestado en varias ocasiones mis opiniones sobre el Gobierno de mi País respecto a la moral, o en sus relaciones con la Iglesia, o en su política respecto a la religión en general, sin embargo respeto al Gobierno de mi nación.
José Luís Zapatero es mi Presidente, y si me encontrara con él me mostraría completamente cordial y educado. Creo en el Orden. Y eso incluye por mi parte el deber de respetarlo. Jamás se me ocurriría hacer una grosería hacia un representante del Pueblo en un acto público, o permitirme una nota de mala educación en su presencia.

En un blog se vuelcan opiniones. Pero en un acto público le rendiría el respeto que se debe a las autoridades, toda autoridad, incluso la humana, merece un respeto.

El gobierno de esta nación es legítimo. Legítimamente manifiesto mis discordancias, pero siempre dentro del orden. El Partido Socialista NO es el partido nazi. Estaremos de acuerdo en más o en menos, pero como una vez dijo Zapatero con mucho tino: las formas dan el ser de las cosas. Y tenía razón. El respeto y la educación entre personas que piensan de diversa manera, ofrecen un marco para colaborar, para poderse dar la mano, para que las cosas no deriven en pura lucha de instintos.

El neoanarquismo creo que es un peligro muy real del siglo XXI. Y creo que la Puerta del Sol es la mecha que enciende la pólvora en Europa. El Tiempo dirá si este post era desgraciadamente profético.

jueves, mayo 26, 2011

Como los replicantes me estoy aficionando mucho a las fotos

Pronto tendré que hacer las maletas y recoger. Hoy día hacer las maletas también significa limpiar el disco duro. Y una de esas carpetas en la que estoy haciendo limpieza es el archivo titulado Mis imágenes. Hay fotos que me han acompañado durante meses. Imágenes a las que les tenía cariño. A veces por razones diversas y contradictorias, incluso.

Ahora todas ellas acabarán archivadas en alguna carpeta de la que me olvidaré. Archivar entre miles y miles de archivos es un modo de sepultar. Le digo adiós a una impresionante foto en blanco y negro de Borges, en la que aparece majestuoso, y sin embargo con un toque de tristeza, posando para la eternidad, como sólo él (ya ciego) sabía hacer. Se posa bien cuando ya nada esperas de la vida, como le ocurría a él a la edad en la que le hicieron la foto.

Tengo otra preciosa foto de un cuadro en tonos pastel, de una niña que se ha dormido leyendo un cuento, y los personajes del cuento pululan sobre la cama alrededor de su lectora durmiente. El cuadro trata de reflejar, de un modo acertadísimo, el sueño de la niña con la narración que leía. Es un cuadro dulce, lleno de amabilidad, con una escena muy estática (la niña que duerme) y sin embargo como difuminada entre brumas, las brumas del sueño.

Otra foto muy curiosa es la de un snakeholder. Uno de esos protestantes pentecostales que cojen serpientes con las manos. Este alza sus dos manos repletas de serpientes cascabel. Sonriente como un niño, sin jactarse de ello. Por una de esas ironías que tiene la vida, su rostro es casi idéntico al de Benedicto XVI. Yo que he leído todo lo que he podido sobre este extraño movimiento de los snakeholders, conozco a este hombre de algunas entrevistas en reportajes. Y no hay trampa ni cartón. Se parece mucho a Josef Ratzinger. Sea dicho de paso, las cascabeles que sostiene como si nada son de las que si te muerden, te vas al otro barrio.

Otra foto que he guardado todo el año, es la de un relieve romano (más o menos del siglo I) que muestra una suovetaurilia y en la que se ve un detalle que desde hace años estoy seguro que es el origen de la estola de los presbíteros cristianos.

Después tengo varias fotos de la película El nombre de la rosa. Tengo debilidad por esa novela, como sabéis. Sí, todo un teatro donde desfilan los distintos caracteres eclesiásticos. ¿Me pareceré a Guillermo de Basquerville/Sean Connery? Lamentablemente no. Ni siquiera en la voz. Completamente en la calva. Por lo menos lo deseo así. Pero quizá ni en la calva.

No os voy a cansar con más fotos. Todas acabarán, como las del año pasado, en el baul de los recuerdos. En una carpeta oculta bajo archivos y más archivos. Cuando muera dejaré trabajo para docenas de arqueólogos que quieran excavar en los discos duros diseminados por mi vida.

miércoles, mayo 25, 2011

Esos científicos que salen siempre en la tele hablando de religión



Un año en Roma ha dado mucho de sí. Un año es un mundo entero, una pequeña vida. Un ciclo que pensamos que se repetirá sin rozamientos, sin desgastes, pero cuya maquinaria a cada giro va sufriendo el tiempo, agotando el número de rotaciones posibles. Rotaciones, por otra parte limitadas.

El número de giros de cualquiera de las piezas del tiempo es finito, está limitado, se haya subordinado a una contabilidad cuyos números desconocemos. Da una cierta sensación de crueldad saber que estamos tan tranquilos a sólo tres giros (horas, días, meses, trayectos, subidas de una escalera determinada) de una falla importante en el sistema, de un cambio radical en el orden que nos rodea.

En el Curioso caso de Benjamin Button se ve con claridad cómo el hecho de que a otra persona se le desatara el cordón de una zapatilla, le cambia totalmente la vida de una mujer que bajaba por la escalera, porque supone un retraso de unos segundos que implicará una sucesión de causas y efectos terribles. Hubiera bastado que ese cordón no se desatara, para que su vida hubiera sido otra.

Esas rotaciones invisibles, esos engranajes reales pero inmateriales, formando parte de una gran maquinaria (la de nuestra vida, la de la humanidad, la del Universo) es algo fantástico. Sí, no debemos amargarnos por pequeñeces. Al lado de la gran maquinaria, esas pequeñeces no deberían turbarnos.

También la maquinaria del blog funciona, y algún día se detendrá. Habrá un último post. habrá un último lector del blog. El último de todos, quizá años después de haber dejado yo este mundo. También el blog se apagará, la última luz de este blog. Los últimos ojos en leer sus líneas antes de desaparecer engullido por la marea de la Historia. Es tremendo, pero sabemos que es real.

Ante el pensamiento de la Gran Maquinaria, de sus giros, de sus sucesiones de causas y efectos, el pensamiento de Dios surge de forma natural. Cualquier cosa puede no ser. La única cosa que no puede no ser es Dios.

martes, mayo 24, 2011

Adios, fotos.



Ya tengo que ir pensando en el día en que meteré todos mis enseres en cajas, para dejar libre mi habitación durante el verano, en que estaré en mi diócesis.

Meter en cajas todo, es como meter tu vida entera. ¿Qué necesita un ser humano durante un año entero? Pues la verdad es que muchos pequeños objetos, muchos. Cosas diminutas, pero necesarias. Desde una goma de borrar, pasando por el cargador de la máquina de afeitar, calcetines de invierno, una báscula, un largo etcétera.

Eso sí, hago propósito de desechar para siempre todo aquello que no haya usado durante un año. Hay que aligerar el peso de las cosas con las que nos movemos en la vida. Ya veresmo en qué queda este sano propósito tantas veces formulado.

Reconozco que en el collegio hay un residente al que le tengo una envidia increíble. Entras en su habitación y el orden que reina en ella es admirable. Todo plegado, todo en cajas, todo en su sitio. No sé cómo se las arregla para que siempre no haya nada fuera de su sitio. No es broma que voy a llamar a su puerta para pedirle consejo: Enséñame, por favor. He creído que yo mismo me las podía arreglar, pero necesito que me enseñes, ¿Cómo logras esto? ¿Hay alguna técnica? ¿Hay algo que yo no sepa?

Eso sí, al lado de las habitaciones de ciertos solterones laicos, mi habitación es un remanso de orden. Hay casas en las que para poner orden lo primero que habría que hacer es prender una hoguera en el jardín.

lunes, mayo 23, 2011

Zapatero no ha sido tan mal presidente como pensáis.

Bueno, no iba a decir nada acerca de la debacle de Zapatero. Pero me lo he pensado mejor y creo que voy a participaros algunos pensamientos sobre el tema.

Para un presidente no hay nada más triste que acabar el tiempo del mandato con la perfecta seguridad de que uno no es amado por sus ciudadanos. Que los que un día te votaron, hoy consideren que fue un error. Que una nación piense que nunca debió darte su confianza. Que te vayas a la cama ese día con el pensamiento de que tuviste el poder supremo sobre un pueblo, y que tus votantes piensen que no eras digno de ese poder. Que pudiste emplearlo para construir un país, y que tus electores consideren que no lo hiciste.

Todos estos pensamientos se le han debido agolpar en la cabeza durante las últimas treinta horas a ZP. No creo que la noche de las elecciones haya podido dormir sin somníferos. Sin somníferos, debieron dar las cinco de la mañana y nada, que el sueño no aparecía.

Y una y otra vez se debió preguntar él en su interior: ¿por qué no han entendido los españoles mis dos legislaturas?

Pues te lo diré yo mismo, último peón de España, te lo diré en seis breves palabras: porque lo has hecho todo mal.

Sí, querido, has sido un desastre, una plaga, una época a la que todos (hasta los tuyos) están deseando pasar página. Ya no queda casi nadie en el Reino de España que no se haya dado cuenta de que has sido un presidente calamitoso.

¿Por qué? En primer lugar, porque desde el primer momento buscaste la confrontación. Menos mal que lo del talante iba en tu programa electoral. Porque si nos llegas a prometer mal talante ya en la campaña, nos tenemos a los países de al lado a pasar la legislatura.

Como presidente has logrado lo que muy pocos gobernantes han logrado: dividir un país profundamente, reabrir las viejas heridas que tanto habían costado cerrar.

Cuando llegaste, la Iglesia como siempre te tendió la mano. Tú te encargaste de hacer todo lo posible contra ella. Subvencionaste todas las películas contra la Iglesia que pudiste. Los españoles tienes que saber que tú, TÚ, subvencionaste hasta la película mexicana El crimen del Padre Amaro. Lograste hacer la vida imposible a los jerónimos de Yuste hasta que tuvieron que marcharse. Cerraste el Valle de los Caídos sólo pour le plaisir. Hiciste todo lo que estuvo en tu mano para que los ciudadanos se volvieran contra los obispos. ¿Te suena quién dijo por ejemplo: A los obispos que han hecho declaraciones les pondremos los puntos sobre las íes? Pues sí, ya ves, fuiste tú. Pero fue sólo una declaración entre muchas, porque en estos años te prodigaste en declaraciones sobre los obispos y la Iglesia.

Al final, ha sido el pueblo español (hasta los tuyos) los que te han puesto los puntos sobre las íes.

Pero en segundo lugar, ha sido muy triste como has dilapidado una economía floreciente como la española. Tu política económica, y algo sé de economía, no es que haya sido mala: ha sido la peor posible. Tu política la regían siempre los votos, no el bien común. Todo por los votos. El problema es que los platos rotos los pagan millones de personas. Tu desgobierno económico tiene repercusiones trágicas en seres humanos concretos, que si los reuniéramos serían multitudes. ¿Pero como se puede ser tan manirroto con un presupuesto anual de medio billón de dólares?, que se dice pronto. El noveno presupuesto estatal del mundo.

Después, se podrían añadir a estos dos puntos una interminable lista de cuestiones opinables y otras no (leyes inmorales) acerca de lo mal que lo has hecho. Pero los dos puntos primeros tienen objetivamente una calificación moral. Por encima del partidismo, por encima de cuestiones políticas, es una realidad objetiva que los dos primeros puntos han resultado inaceptables.

Si este fuera un blog de economía, se podría analizar punto a punto lo que has hecho durante estos años, para darse cuenta de hasta que punto lo tuyo ha sido gastar dinero y gastar dinero sin otro deseo que el de sacar adelante las siguientes elecciones municipales, autonómicas o generales. Bajo tu mando, la política se impuso siempre a la economía. ¿Pero te dabas cuenta de las repercusiones que eso tenía en la vida de las personas? Bueno, al menos ahora pasamos página.

Ojalá que el próximo presidente socialista sea alguien que no se proponga atacar a la Iglesia como una de sus primeras medidas y que gaste el dinero con un poco más de seso. Para mí sería una alegría poder un día decir: he aquí un gran presidente socialista. Porque no sabes las ganas que tenemos los católicos de poder decir que no somos ni de derechas ni de izquierdas. Tenemos muchas ganas. No te lo imaginas.

Pero claro es que tu política del palo y tente tieso a los cristianos, vamos, en qué cabeza cabe. Oye, ZP, que no eres la señorita Rotelmeier y nosotros tus disciplinados alumnos que tenemos que pasar por una clase de reeducación. Oye, que los cristianos ya somos mayorcitos para saber lo que tenemos que hacer.

domingo, mayo 22, 2011

La oscuridad insondable del Universo



Hablaba hace pocos días de Un violinista en el tejado, película de 1971. Hoy después de veinticinco años he visto de nuevo el comienzo de la película. Y ha sido muy gracioso, porque hace un cuarto de siglo (cuando lo vi yo) lo que era aceptado por todos como lo natural, como lo obvio, ahora es todo un discurso rabiosamente opuesto a lo políticamente correcto.

¿Que a qué me refiero? Bueno, podéis ver vosotros mismos el comienzo de la película y lo entenderéis:

http://www.youtube.com/watch?v=gRdfX7ut8gw&feature=related

Lo que ha cambiado el mundo. Lo que antes era el concepto de familia, de tradición, de orden, aceptado como lo más natural del mundo, hoy en día es un mensaje revolucionario. No sé vosotros, yo veía la primera canción de la película y me imaginaba a varios políticos meneando la cabeza preocupados ante semejante mensaje subversivo. Ahora entiendo por qué este tipo de joyas cinematográficas no aparecen por la televisión. Es claro, los directivos de las cadenas nos han convencido de que la gente prefiere sangre, odio, malas palabras y agresividad.

Nos han metido toda la basura del mundo en casa, y la gente no ha protestado. Nos han metido toda la basura que moraba en las mentes de gente pervertida, en casa, en el salón, ante vuestros hijos. Y la gente se calló: no hay que ser anticuados. ¡Pues sí! ¡¡Ay que ser anticuados!! Que se fastidien los otros.

Yo nunca he pretendido ser moderno. La modernidad está muy anticuada. No iba a apostar por un caballo perdedor. Qué sean modernos los otros, yo voy a mi bola. Los pequeños hombres persiguen la modernidad. El futuro seguirá a los grandes hombres. Y son grandes no por su cuerpo, sino por su espíritu. Son los grandes espíritus los que hacen grandes a los hombres colosales. Ellos forjarán el futuro. Tardan en elevarse esos grandes hombres, pero una vez que se elevan arrastran a todos los pequeños hombres. La influencia de los grandes hombres de la Iglesia (laicos, religiosos, clérigos) se extiende a todos los campos. Uno sólo de ellos moviliza legiones, los capitanes y reyes los siguen: un Ignacio de Loyola, un Juan Bosco, un Escrivá de Balaguer, y otros laicos, escritores, músicos, políticos menos conocidos, pero colosales asímismo. De ellos es el futuro. Ellos reconstruirán lo que otros están destruyendo. Ellos levantarán las columnas, los pilares, del Futuro. El pecado es el pasado, es la repetición de los admirables derrumbamientos del pasado.




A todos esos obnuvilados por la modernidad, por lo políticamente correcto, por el afán de estar con los tiempos, les pondría en un sillón a ver Un violinista en el tejado con una taza de té y unas pastas al lado. ¿Cómo se puede comparar una noche viendo esa película tras la cena, en familia, frente a irse a la discoteca en medio de unos ruidos infernales hasta las cuatro de la mañana?

El domingo votaciones. Yo nunca he dejado de votar en una votación.

El que aparece al lado mío en la foto es Pablo Pomar. En mi opinión, y hasta donde yo conozco, él es el máximo especialista en vestidura clerical y ornamentos litúrgicos. Ha sido para mí una gran alegría que me haya visitado en Roma. Su página “ceremonia y rúbrica de la iglesia española” es la mejor del mundo en esta temática.

Una de las cosas que más me gustan en la vida es conocer gente. Sobre todo si es gente interesante. Entre la gente más interesante, están los grandes expertos. Hay gente que son pozos. Curiosamente, esas personas que han dedicado toda su vida al conocimiento, suelen ser personas accesibles, de trato sencillo, que son muy amables con aquél que les viene a visitar.

Todo lo contrario del típico jovenzuelo que ha llegado (tras mucho esfuerzo y mucha ambición) a alguna pequeña cátedra en alguna universidad, y que cree que está a una altura estratosférica respecto al resto de los mortales. La sencillez suele ser la corona de los hombres grandes.

Pero el ser humano es tan falible. Repasad la lista de amigos, ex-amigos, vecinos y ya no digamos nada si repasáis dos listas: la de familiares y la de compañeros del trabajo.

Qué bonito sería el mundo, sino fuera por los otros. El mundo sería perfecto si todo fuera ego. Pero tienen que estar los otros, siempre los otros. La gente es la pera. La gente es de lo que no hay. Pero mucho me temo que están allí. Es decir, no son proyecciones de tu imaginación, ni de tu subconsciente. Así que más vale que te vayas acostumbrando. No sé, prueba a hacerle un regalo a tu jefe o llama a tu suegra. El primero creerá que le estás haciendo la pelota, la segunda que te has vuelto loco. Pero inténtalo.

No, mejor no lo intentes. Deja las cosas como están. Están mal, pero más vale no liar las cosas más.

viernes, mayo 20, 2011

Me contramanifiesto



Desde hace años he denunciado los defectos que aquejan a la clase política, la necesidad de una reforma del mismo sistema electoral, la injusticia que supone saber que miles de desheredados quedan fuera del sistema y la sociedad les vuelve la espalda.

Nuestras democracias requieren una perestroika. Pero al mismo tiempo siento en mi interior que esta manifestación de La Puerta del Sol va a ser un gran río revuelto de cuyas orillas enlodadas sólo harán ganancia los grupos neo-anarquistas.

¿De qué sirvió todo el mayo del 68? De nada. Absolutamente para nada. Es como el que después de dar mil vueltas perdido por las carreteras durante dos horas, pregunta: ¿volvemos al punto de partida? Y todos a una, con entusiasmo responden que sí. De hecho, el mayo del 68 lo que sirvió fue para consolidar completamente al partido del centro-derecha. Pero en aquel mayo del 68 el Partido Comunista estuvo más cerca que nunca de hacerse en Francia con el poder total, casi con poderes revolucionarios. No por el poder del pueblo, no por el poder de un hombre un voto, sino por el poder de las barricadas. ¿Qué hubiera sucedido si Francia se hubiera convertido en una Rumanía como la Ceaucescu? Abierta, diferente al régimen de los soviéticos, pero inmersa en un proceso revolucionario que a la postre hubiera acabado en un régimen de partido único.

Sí, estos procesos de desorden comienzan de un modo inocente, casi como una fiesta. Pero llevan la semilla de la destrucción dentro de sí. Lo de La Puerta del Sol siento que no acabará bien. Me gustaría ser más poético respecto a este fenómeno nuevo (y no obstante tan viejo), pero el realismo se impone en mí. Si el anarquismo cotizara en Bolsa (cosa no descartable en un futuro), no dudaría ahora en comprar acciones.

jueves, mayo 19, 2011

Mi primo de Japón



Cuando alguna vez me ha entrado alguna pequeña tentación acerca de alguna ambición, me pongo la música de If I were a rich man, de esa inolvidable película poética que es Un violinista en el tejado.

Cuando uno ve las pequeñas ambiciones de riqueza del pobre labriego de un poblado ruso, me doy cuenta de que nuestras tentaciones no son más nobles que las de él por más que se revistan de la bondadosa intención de hacer bien a los demás.

El vídeo es éste, por si deseáis verlo.
http://www.youtube.com/watch?v=vo6BvfaOu5c


Pero esa canción sólo está dotada de sentido viendo la película entera. Es sólo una pieza de una vida que se nos va narrando magistralmente durante las más o menos dos horas que dura la cinta.

Recuerdo que vi esa película en el seminario. Nos dejó a todos encandilados. Una película de una celestial bondad para un público especialmente bondadoso. Una situación encantadora.

Ah, aquellos tiempos en los que en el seminario no existía ni un sólo teléfono celular (en realidad no existían en ninguna parte), ni Internet (en ésa época era un proyecto secreto militar). No perdíamos el tiempo con e-mails, ni con sms. El tiempo, me parece a mí, cundía más. Era más compacto, más sólido, con menos agujeros. La tecnología nos ha agujereado las horas. Yo creo que hasta los días eran más largos.

miércoles, mayo 18, 2011

Siga aquí la manifestación al minuto



Tienen razón los que se manifiestan. Cada una de las cosas que nos digan por las que están allí, nosotros les diremos: tenéis razón. Los políticos dirigen el barco, pero los platos rotos los pagan otros, los de la Plaza del Sol, los que podrían llenar miles de Plazas del Sol. En realidad tendría que hacer un cálculo sabiendo los metros cuadrados para ver cuántos caben en la Plaza del Sol. Quizá me haya pasado un poco. Quizá con cientos de plazas hubiéramos tenido suficiente. Pero estoy perezoso. Y no haré cálculo alguno. Ya lo hice una vez para un post sobre la Plaza Venecia aquí en Roma, y son cosas que llevan un rato, para después dejar una línea (una sola) más pulida.


Pero no nos despistemos. Las víctimas de la mala administración podrían llenar miles de Plazas del Sol (quizá cientos), pero aunque su grito es justo, aunque su queja está justificada, los únicos que van a hacer ganancia de este río revuelto son los grupos neoanarquistas. ¿Por qué? Porque, como ya dije en otro post, no hay una élite que esté dirigiendo esto hacia ningún lado en concreto.


Esto, en mi modesta opinión, fue muy bien entendido y trabajado por los teóricos de la corriente economicista marxista. Los movimientos populares triunfantes son los que tienen detrás un presupuesto objetivo de tipo económico que ha generado un cambo social que ya no puede contenerse. Normalmente esto es así.


Los políticos (que no tienen ni idea de teorías económicas) no saben esto, pero su instinto de animales viejos les dicta que tienen que quedarse quietos: no nos movamos, la tormenta pasará, escampará y todo volverá a su ser, y seguiremos cobrando cada mes.


Para que éste fuera un movimiento con posibilidades de éxito, debería haberse generado una nueva corriente de pensamiento en las universidades, haberse discutido, perfilado, haber contado con intelectuales, con literatura. Entonces viene la masa popular, presiona, y al final esos profesores de universidad se hacen con puestos de poder, fundan un partido, y cosas así. Eso tiene alguna posibilidad de cambiar algo. Pero acampar por acampar, sólo acaba en refriegas urbanas con semáforos rotos, escaparates rotos, y más cosas rotas. Las acampadas descargan en tormentas que rompen cosas, es un clásico. Lo extraño sería una acampada que construye cosas: una falla valenciana, un caballo de troya, una torre, etc.


Pero todo se les puede perdonar a esos jóvenes. Lo único que es imperdonable es la máscara de la película V de Vendetta. Por favor. Cuando vi la máscara de esa pésima película me di cuenta de que todo esto estaba destinado al desastre. No es que me imaginara a esos jóvenes con el DVD de El Acorazado Potemkin bajo el brazo. Pero de ningún modo escojáis la máscara de una película que tiene el mismo valor que Mira quien baila.


Pero cuando os digo que esa manifestación-acampada no tiene futuro, me refiero a que no tiene futuro para cambiar el mundo. Porque ya dije que problemas sí que nos van a dar. Esto sólo ha hecho que empezar. No es posible desalojar a diez mil personas. Los chinos sí que lo lograron, en Tiananmen, porque a balazo limpio desalojas sin problema una playa, un estadio, o un concierto de los Beatles. Pero a porrazos no es tan fácil.


Bueno, corto y cambio. Desde Roma seguiremos informando de los acontecimientos.

martes, mayo 17, 2011

La manifestación antisistema y yo como siempre, barriendo para casa



Ayer hablabamos de la revolución, del sistema, del dinero aburrido en las cámaras acorazadas, del antisistema y de cómo la Iglesia siempre acaba atropellada por medio en cualquier paso de cebra.


Quisiera dejar claro que yo que he leído a Marx, a unos cuantos economistas de todos los géneros, y he indagado incluso en las versiones más originales y experimentales de lo que debería ser la economía, al final, al final de todo, debo reconocer y lo digo con toda sinceridad, con el mayor deseo de ser objetivo, al final, como decía, la versión más realista de lo que es y lo que debería ser la sociedad, la encuentro en las encíclicas sociales de la Iglesia.


Todos los economistas, todos los intelectuales, toda la parte pensante de la sociedad encerrada en sus despachos de las universidades, han dado la espalda a esos sencillos documentos papales. Esos documentos ni se comentan. Les parecería que es descender de sus altísimos despachos del pensamiento para perder el tiempo con literatura barata. De hecho, en esos libros aparecen citados infinidad de documentos (Alicia en el País de las Maravillas es el libro más citado en la literatura económica anglosajona), pero jamás las encíclicas de los Papas.


Y es curioso, después de leer a todos, al final me parece lo mejor de lo mejor. Y sobre todas ellas, por supuesto, la incomensurable Rerum Novarum. Auténtico monumento de la literatura económica de todos los tiempos. Es difícil decir más en menos capítulos. Sin duda el Espíritu Santo les iluminó a los Papas en materia económica. Porque es muy fácil meter la pata en esta materia. Y lo que hoy parece indudable, cincuenta años después se ve que es una barbaridad. Mientras que las encíclicas sobre materia económica parecen llevar una especie de chaleco antibalas. Las balas del error hacen caer a todos los economistas, por buenos que sean.


Pero los Papas atraviesan las trincheras de la Historia, en medio de todos los antagonistas, y a ellos no les cae ni un tiro. Unos lo llaman suerte. Pero es que el Espíritu Santo obra en favor de la Iglesia, y no de Oxford. Sí, el viejo León XIII es más fiable que Cambridge y Yale. Lo siento por ellas, pero no trabajamos en igualdad de condiciones. Se siente. Estas cosas que comento aquí no os las dirán en Berkeley y Harvard, porque la sabiduría de este mundo jamás reconocerá que los sencillos del mundo han vencido a los sabios de este mundo.

Pero las polvorientas encíclicas de los Sumos Pontífices siguen brillando con la misma luz pura del día en que salieron de la imprenta. Mientras que las que entonces eran las vacas sagradas de los campus, tienen sus libros hechos un queso de gruyere. Cierto economista (he borrado el nombre) lo era todo en los años 70 y 80, por citar un solo nombre (nombre que he borrado). Hoy día sus obras no son aceptadas ni como pisapapeles, ni siquiera para equilibrar las patas de una cama.


¿Por qué he borrado el nombre? Yo, como los Papas, cada vez me cuido más de meter los dedos en el quicio de una puerta. No quiero citar a alguien y que después me encuentre con alguno de sus amados discípulos. Incluso ahora me empieza a pesar el haber dicho lo que he dicho de Oxford y Yale. ¿Quién sabe si me invitarán a dar alguna conferencia? Cada vez me invita gente más rara y gente más respetable. No hay que tentar a la suerte. Sí, donde he dicho Oxford, poned la Universidad de Orejilla del Sordete. Y donde dije Yale, poned Mongolian University of the Islamic West. Ah, la vieja y rancia Mongolian University (MUIW).

El anarquismo según Fortea



Lo de las manifestaciones contra el actual sistema de cosas no estarían mal, si no fuera porque esas manifestaciones se las apoderan los anarquistas. Que hay que reformar el sistema político, estamos de acuerdo. Que hay que reformar la economía, estamos de acuerdo. Que esas manifestaciones son para mayor gloria y loor del anarquismo, también estamos de acuerdo. Y claro, en eso, no estamos de acuerdo.

Si algo nos enseña la Historia, es que las únicas revoluciones que tienen éxito, son aquellas promovidas por una élite pensante que, en el momento justo, se hace (como quien no quiere la cosa) con las riendas del Poder. Eso es así.

Y es así, porque la revolución completamente antisistema al final haría que todo acabara no como el Pueblo Pitufo,sino como Mad Max I, II y III. Después de hojear un poco los libros de historia, se llega a la conclusión de que es mejor un gobernante ineficaz y corrupto, que una revolución (la que sea) en estado puro. Por eso los políticos lo harán mejor o peor, pero son necesarios. No hay ningún regimen que haya funcionado sin política, es decir, administración y sólo administración. La política es como la mermelada. La rebanada sola de pan tostado no funciona. La gente necesita política. Es como el futbol los domingos. Por eso es ingenuo que los anarquistas quieran acabar con los políticos, cuado ellos mismos no hacen otra cosa que hacer política.

La otra cosa con la que quieren acabar es con los banqueros. Si lo otro era bendita ingenuidad, esto ya es santa ingenuidad. Se deben pensar que los fajos de billetes están aprisionados en cámaras acorazadas esperando a que los liberen. Claro, sólo hay que liberarlos y ya todos seremos ricos. Pobres fajos, están allí, tristes, solos. Cuando esos fajos de billetes lo que quieren es ser gastados. Pero no, el banquero sólo quiere amontonar más y más de esos fajos en sus cámaras subterráneas que se abren con unas ruedas giratorias como los timones de los barcos.

Bueno, no pasa nada. esos antisistema a las diez de la noche están en casa para no perderse la serie de television, su madre les hace cena (viven en casa de sus padres) y tras zamparse una hamburguesa juegan a la Play Station un rato antes de acostarse a las tantas después de perder el rato con el dichoso Facebook. Sí, revolucionarios-revolucionarios como los de Dr. Zivago ya no quedan. Pero no nos engañemos, estos nos pueden dar un susto cualquier día. Porque a cien de estos los hacen corren los antidisturbios, pero a mil no es tan fácil. Y a diez mil no se les puede hacer correr.


Diez mil de estos comedores de yogurt y croisanes nos pueden dar un disgusto gordo. Es más, antes o después nos lo darán. Estoy seguro. Lo malo es que les dará por quemar alguna que otra iglesia en medio de todo el asunto. Las masas no aprenden. Nunca aprenden. Siempre viven en ese estado de eterna ignorancia. Los mismos errores cada siglo.

domingo, mayo 15, 2011

Por favor, no taléis árboles, la cosa se está poniendo difícil





Tengo un par de amigos italianos y hoy me ha llamado uno de ellos para charlar sobre unos textos sobre el Anticristo en los escritos de cierta autora de los años 40, quería leérmelos y escuchar mis impresiones. Le he dicho que sí, pero también le he dicho: ¿por qué no damos un paseo antes?

Y en mitad del paseo hemos llegado al Vaticano. Entonces le he preguntado: ¿Por qué no nos sentamos en la Columnata de Bernini, y allí me lees esos textos? Y así lo hemos hecho. La escena no podía ser de lo más, como diría, ¿poética? Teniendo delante de nuestros ojos San Pedro del Vaticano, íbamos charlando acerca del Anticristo bajo los pesados artesonados de piedra de la columnata izquierda de la plaza.

Y los textos me han cambiado mi opinión sobre la éxegesis de un versículo del Apocalipsis. Después, a la hora de la cena, ha llegado un nuevo residente, de Nigeria. Un doctor en teología al que su obispo le ha mandado para que estudie antropología. Eso sí, algo nervioso y serio ante los viejos del lugar, yo ya soy veterano, aunque no viejo del lugar. También nos ha venido a visitar a la cena un antiguo residente: un sacerdote de una diócesis venezolana.

Por la mañana, he dedicado un rato a mi afición de la caligrafía. Hoy he hecho una letra inicial que es una de las mejores de toda mi vida. Una especie de monstruum medieval que asciende a la izquierda de una I capitular, sobre la que hay un ángel con su espada desenvainada. No ha sido fácil imprimir a la figura angélica tan estática la intención de un movimiento de ataque contra el engendro que ascendía. El placer del calígrafo iluminador es uno de los placeres más sutiles y embriagadores del mundo.

sábado, mayo 14, 2011

Pues sí, soy yo con sombrero.



Esta foto la encontré por casualidad en Internet. La miré y dije: anda pero si soy yo. Resulta que me la había hecho un norteamericano que conozco, sin que yo me diera cuenta. Este tipo de sombrero es el único que pega con la sotana. Creo que ya os dije que me había comprado un capello romano.


Bueno, cambiando de tema. Mi habitación ya se va convirtiendo poco a poco en un horno, gracias a los conductos del agua caliente que pasan por debajo. Roma se ha ido llenando de turistas, un poco más cada semana, desde abril. El desánimo va cundiendo en los doctorandos. Éste es el periodo más duro del año. Cuando descubren que el curso se acaba y se preguntan cada día: ¿no podría haber hecho más durante el año?

Sea dicho de paso, durante este mes de mayo asistí a una ordenación. No diré ni el día ni el lugar. Porque fue una pésima idea, no tenía ni idea de que aquella ceremonia iba a durar casi tres horas. Tres horas inacabables. El celebrante principal a cada oportunidad que le brindaba el ritual, elegía siempre la opción más larga. Y el sermón, ¿qué diré del sermón? Sólo diré que me dormí dos veces profundamente. No es que me quedara traspuesto, no. Al menos fue un sueño profundo, reparador, que algo ayudó a que todo aquello acabara cuanto antes.

En mi vida he asistido a muchas ordenaciones. Pero hasta las ordenaciones episcopales que ha oficiado el Papa, he asistido a una, fue mucho más breve que ésta. Cuál fue mi cara al ver que casi llevabamos hora y media de celebración, y todavía no habíamos llegado al momento de la ordenación. Aquello fue desconsolador.

Pero bueno, no es de extrañar. En la guerra litúrgica, no se pueden ganar todas las batallas. A veces se gana, a veces se pierde. Pero pase lo que pase, lo importante es poder regresar a la sacristía al final.

viernes, mayo 13, 2011

Éste soy yo de pequeñito, cuando era un bebé: el pequeño Padre Fortea




Hoy he recibido una encantadora visita de dos religiosos. Mientras me dirigía a cierto sitio a devolver unos libros prestados, con uno de ellos he hablado largo rato: una persona joven llena de entusiasmo, de fervor, de ganas de servir al Señor por los caminos del mundo. Eso se le notaba, aunque no hubiéramos hablado más que del tiempo.

No voy a decir su congregación. Pero dado que la madre de uno de ellos es lectora de este blog, sí que diré que ese religioso se llamaba Marco.

El día, por lo demás, ha transcurrido plácido, agradable, inmerso yo en la lectura y análisis de libros y más libros que tienen relación con mi tesis.

Por la tarde, a cierta hora, me he marchado andando hasta el Vaticano para celebrar allí la misa y hacer mi oración de la tarde. Sea dicho de paso, dos personas de la India me han pedido si se podían hacer una foto conmigo en la Plaza de San Pedro. No tengo problemas con que la gente se haga fotos conmigo. Aunque sí que me molesta más, cuando después de detenerme tengo que esperar ocho intentos para que la mujer descubra qué botón es el que tiene que presionar.

En mis dos años de estancia en Roma he pasado por varias fases en cuanto ha celebrar misa: meses celebrando misa privada con frecuencia, meses celebrando en la basílica junto a la que vivo, ahora estoy en la fase de celebrar todos los días en el Vaticano, en el Altar de la Catedra.

Se puede celebrar misa en cualquier lugar del mundo, pero no es lo mismo levantar la vista y tener el Altar de la Confesión con el Baldaquino de Bernini delante de tus ojos. Sí, no es lo mismo. Hoy durante el sermón no podía evitar levantar discretamente la cabeza y mirar hacia lo alto de la cúpula, gigantesca, casi irreal, con las personas como hormigas en la barandilla de su base. Julio II, gracias. Ya lo dijo Rex Harrison cuando hacía de ti en El tormento y el Extasis (The Agony and the Ecstasy). Parafraseando venías a decir: espero que Dios reducirá mi tiempo de purgatorio viendo las obras que he hecho para su mayor gloria.

Tú, Julio, aquí en Roma, levantaste San Pedro del Vaticano. Yo, aquí en Roma, sólo he construido mi tesis. Y ni siquiera estoy muy seguro de que estos papeles impresos reduzcan mi tiempo de purgatorio.

miércoles, mayo 11, 2011

¡Jo, qué bien!

Éste post lo escribí hace unos días. Pero por un problema de Blogger, se quedó en el limbo. Lo he descubierto hoy y os lo pongo.

Ya he acabado hoy de ver Origen (Inception). Sencillamente FORMIDABLE. Una de las mejores películas de los últimos años. Eso sí, banda sonora insulsa a más no poder. Me imagino que le pagaron tanto a Leonardo di Caprio que no quedó nada para la música.

La película tiene muchos aspectos verdaderamente grandiosos. Pero resulta evidente que lo mejor es la historia. Cuando el heredero entra en la habitación del bunker, tras la puerta acorazada, donde está su padre moribundo, no podía dejar de hacer comparaciones con la escena de 2001, Odisea del Espacio, donde también hay un moribundo en la cama. Francamente, creo que esa parte en Origen sale ganando sobre la de 2001: tanto visualmente, como por el el guión que rodea a la misma escena (que está más trabajado y es más sólido), como por el ambiente psicológico, mucho más denso, como por los detalles de la actuación de los personajes, que son más ricos, más elaborados.

Sí, no podía evitar las comparaciones en esa escena. Y después estaba la magistral forma que tiene el director de mostrarnos ese tiempo propio del sueño, ese momento en que todo parece ralentizarse.

Hasta el mismo final, que no desvelaré, para los que no la hayan visto, demuestra que el director Nolan es un genio. Y eso que hacer una película sobre sueños es una empresa difícil: es un tema demasiado manido. Haz una película sobre sueños, y todos los que la vean, desde el comienzo, no se van a creer nada. ¿Por qué? ¿POR QUÉ no se hacen más películas como éstas en vez de Un chihuaua en Holliwood o Arma Letal VI?

martes, mayo 10, 2011

Bin Laden: valoración moral de su muerte.

(En la foto, el autor dando una conferencia en Sidney, Australia.)

Algunos moralistas (todos ellos de izquierdas) se han posicionado públicamente acerca de que la muerte de Bin Laden no ha sido un acto moral. Trataré de dar mi punto de vista desde la perspectiva más objetiva posible, intentando que no venza sobre mí ningún prejuicio ni idea preconcebida.

Antes quisiera dejar claro que soy contrario a la pena de muerte, y que lo ideal es que Bin Laden hubiera comparecido ante un tribunal imparcial, asistido por el derecho a defenderse, tratado con el respeto que merece todo ser humano. Qué gran ocasión se ha perdido, pues un Bin Laden cumpliendo una cadena perpetua en un penal del Estado de Nueva York, hubiera sido un impresionante recuerdo al mundo de que la Justicia triunfa. Cada año de vida de ese hombre en ese penal hubiera sido un aviso permanente a todos los terroristas del mundo de que el Bien es más poderoso que el Mal.

Como no tengo razones para poner en duda la versión estadounidense de que no fue posible capturarlo con vida, doy por buena su versión. Entre otras cosas, porque pienso que ellos mismos entendían que un Bin Laden vivo y entre rejas era más valioso que un Bin Laden muerto y desaparecido en el fondo del mar. Hasta por razones meramente de convenienza política, no dudo de la versión americana. Las distintas versiones que sobre su muerte han surgido, se deben a razones que ahora no voy a analizar.

Pero volvamos al tema de la operación militar. ¿Es lícito saltarse la soberanía de un país en un caso así? Bien, aun suponiendo que no existiera (como sí que parece que existía) un tratado entre ambos países para permitir operaciones de la CIA, aun suponiendo eso, la operación la veo completamente lícita, sin ninguna duda.

Las leyes, incluidas las del Derecho Internacional, están redactadas para el bien de los pueblos. Hacer lo correcto, lo adecuado, el Bien, es el fin de las leyes. La ley es el medio. El instrumento no es un absoluto. Las leyes están erigidas para que triunfe la Justicia.

En este caso preciso, no parece que Pakistan ofreciera seguridades de que se apresara a ese villano. Y digo esto de un modo diplomático, la realidad en Pakistán es más lamentable, desgraciadamente.Yo si hubiera estado en los pantalones de del presidente Obama, hubiera ordenado la operación militar. No sé qué es lo que él hubiera hecho de estar dentro de mi sotana. Pero sí que sé lo que hubiera hecho yo en el caso de ceñirme cada mañana su cinturón: Bin Laden hubiera acabado o en una celda o en el fondo del mar, y sin ningún remordimiento moral o legal por mi parte.

Si la única solución hubiera sido bombardearlo, me hubiera encargado de que le cayera encima una buena bomba, una de las gordas. Y después hubiera leído yo las florecillas de San Francisco lleno de fervor. Sí, liquidar esa guarida de asesinos crueles no me hubiera quitado el apetito a la hora de la merienda. Me hubiera dormido esa noche incluso más pronto, por hallarme más feliz.

Insisto, yo prefiriría llevar a todos ante un tribunal y que cumplieran sus penas. Pero si eso no es posible y la única solución es bombardear, la única pena que tendría es la de no poder tener a todos los Bin Laden del mundo reunidos en una sola casa, hotel o centro de convenciones.

Pero, padre, ¿y el valor sagrado de la vida humana? Precisamente, el valor sagrado de la vida humana requiere que la defendamos de forma absoluta. Y si el único medio es la muerte del agresor, ese mismo carácter sagrado nos llevará a la sana conclusión (por otra parte de sentido común) de que es preferible que muera el asesino a que mueran todas sus víctimas.

Bin Laden era un señor que cada vez que se ponía delante de una cámara, era para decir que estaba preparando planes para matar a cuantos más infieles occidentales pudiera. Y encima tenía millones de euros para hacerlo. A un sujeto así hay que enviarlo con Neptuno cuanto antes.

lunes, mayo 09, 2011

Libros en gestación



(Continúa de ayer) No tengo ninguna prisa en escribir ese libro (un libro sobre los sueños), entre otras cosas, porque sigo teniendo más interrogantes que respuestas. Después de tantos años, de haber hablado con tantas personas sobre este asunto, tengo muy pocas respuestas. Conozco cómo son los sueños (y creedme que es un campo más complicado de lo que parece), pero sigo sin saber qué mecanismos regulan los sueños. Me veo tan lejos de formular una teoría general, que me siento casi como al principio. Al menos mi libro ofrecerá una exposición descriptiva que espero que valga la pena.

Por otra parte, el tema de los sueños sería más simple si todo se explicara por mero azar, por mera lotería memorística. Pero en esta lotería entra la psicología y, por si esto fuera poco, entra el mundo espiritual: premoniciones, mística, etc.

Dicho de otro modo, el tema onírico es complicado de verdad. Media vida no me ha dado para conocerlo bien, pero sigo recopilando información.

Y una buena biblioteca la encuentro en mí mismo. Afortunadamente, siempre he recordado mis sueños. Sigo recorriendo mis propios senderos oníricos, sigo caminando por sus praderas, bosques y ciudades. Con una mentalidad científica me sigo preguntando por el por qué: ¿qué regula todo esto que me rodea en un sueño?, ¿qué leyes dictan la trama? Causa, efecto; muchas causas, muchos efectos; muchas causas que se combinan, infinidad de efectos que se combinan de nuevo. Mundos de extensión indefinida pero que se apagan en el tiempo impreciso de la noche.

Alguien con pocas luces estará pensando: padre Fortea, le da demasiada importancia a los sueños. Lo cual no es cierto, sólo los estudio. La importancia que les he dado ha sido siempre nula. Pero ahora me doy cuenta que los sueños están lejos de ser nada. Los sueños no son nada.

domingo, mayo 08, 2011

Inception



Bien, es curioso, incluso con una película que me fascina, como Inception, no puedo estar viéndola más de 47 minutos, y eso con esfuerzo. Después de unos catorce años partiendo las películas para verlas durante la comida o la cena, ya me he acostumbrado tanto a eso, que ahora se me hace imposible verlas de un tirón, me parecen demasiado largas.

Es, como antes he dicho, curioso. Ver las películas como quien lee una novela. Ahora la tomo, ahora la dejo. Yo mismo creía que eso se debía a que no veía películas, normalmente, que me entusiasmasen. Pero la de hoy sí que me encanta, y aun así no puedo verla de un tirón.

Inception, sin duda, es una película profunda, intelectual, de gran profundidad, cuidada hasta en sus más mínimos detalles, guión perfecto, visualmente óptima. Según recuerdo de la primera vez que la vi, al final peca un poco de batallita tras batallita, pelea tras pelea. Como si los conceptos no bastaran. La música también es un poco anodina. La interpretación no defrauda en ningún momento.

El tema de los sueños me comenzó a interesar hace no demasiados años, no más allá de quince años atrás, cuando descubrí que o no todos soñamos o no todos recordamos nuestros sueños. Desde entonces es un tema sobre el que he intentado conocer más y más. De hecho, cuando acabe mi tesis, espero escribir un libro sobre el tema. No tengo ninguna prisa, sigo acumulando datos.

sábado, mayo 07, 2011

Me gustan los domingos

A mí me gusta santificar el domingo no sólo con la liturgia, sino con cuatro cosas más si son posibles:

-una buena comida
-un buen paseo
-una buena película
-una buena cena
-la lectura de una buena novela
-un buen desayuno

Lamento si a algunos les parezco muy material (en realidad no lo lamento nada), pero creo que ésa es una gran diferencia entre el espiritualismo protestante de Lutero o Calvino, y el realismo del catolicismo. El catolicismo nunca ha despreciado el mundo, la vida, la materia, los justos goces de este mundo. Se puede amar con todas las fuerzas a Dios y gozar del mundo mientras nos mantengamos dentro del Camino del Señor que nos marcan los Mandamientos.

El catolicismo siempre ha integrado a la perfección cuerpo y alma, mundo y más allá. No podemos decir lo mismo de los puritanos, los calvinistas y tantos otros. No siento ningún remordimiento en disfrutar de las buenas cosas que Dios ha puesto en la vida. Ni siquiera uno pequeñito. Recuerdo una persona que cada vez que se reía, después se ponía seria con cara de pedir perdón, como si se hubiera propasado un poco.

Bueno, lo digo todo esto porque la comida mañana será la del collegio. La lectura será la de una buena novela. Pero lo que sí que será genial es que un cura italiano me ha dejado Inception, que pienso ver mañana. Ya os contaré en el siguiente post qué me ha parecido. Aunque será el segundo post sobre la película, porque ya la vi. Pero hay películas que, ciertamente, merecen dos post.

viernes, mayo 06, 2011

La Capilla de Barceló en Palma de Mallorca y Bin Laden.





Lo bueno de vivir donde vivo es que hoy después de la comida me he dicho: voy a celebrar misa al Vaticano.

Así que he dedicado desde el final de la comida hasta las 3:30 a leer a Hans Ur Von Balthasar. Y cuando ha llegado la hora, aquí en el collegio se come a la 1:00, he cogido mi capello romano y me he ido al Vaticano.

No ha sido ninguna perdida de tiempo, porque vivo a menos de media hora andando, y porque tenía que rezar la Hora Nona a la ida, y el Oficio de Lecturas a la vuelta. Así que todo ha estado aprovechado.

La hora de la salida estaba fijada, porque así he hecho mi rato de meditación de la tarde en el Vaticano, y así a las 5:00 salía en la procesión rumbo al altar donde están las reliquias de dos Apóstoles.

Iba a salir de la Basílica, pero eso sí, no sin antes pasarme por el altar donde está el cuerpo del beato Juan Pablo II.

Es impresionante la cantidad de gente que está parada delante rezando, a cualquier hora, incluso una hora antes de cerrar las puertas del templo. Es tanta la gente, que han tenido que reestructurar la circulación de gente dentro de San Pedro para no colapsar el templo entero. Y la Basílica de San Pedro no es precisamente una ermita de pueblo.

Incluso una hora antes del cierre, tiene que haber tres encargados uniformados repitiendo: sigan adelante, sigan adelante.

Lo cual no me extraña, porque Juan Pablo II no ha sido un Papa más. Para los que hemos vivido toda la vida (por lo menos la que recordamos) bajo su pontificado, él es el El Papa, es decir, el Papa por antomasia. Es decir, no valen comparaciones. En mi corazón, todos los Papas posteriores ya sólo se medirán respecto a él. Se trata de algo, digamoslo así, sentimental.

Con lo cual no es que yo pueda decir si es mejor o peor que tal o cual Sumo Pontífice, es que en mi corazoncito, en mi mundo sentimental, él es El Papa. Además, la lápida es impresionantemente bonita en su simplicidad.

Sólo hay una cosa que yo hubiera sugerido y es que su tumba hubiera sido exenta. Un sepulcro que se hubiera podido rodear, tocar, arrodillarse ante él y poner las manos sobre el mármol. A mí me hubiera gustado un sepulcro en el que hubiera habido una estatua de tamaño natural, revestido para la misa, como durmiendo plácidamente, sonriente, aferrado a su cruz. No pierdo la esperanza de que cuando lo canonicen esta idea mía se materialice.




Más vale que vaya dejando instrucciones precisas respecto a mi sepulcro renacentista. No sea que acabe bajo alguna idea moderna amenizada por algún jarrón de cristal con flores de plástico. Desde luego si vais a poner sobre mis huesos algo como el engendro de la capilla de Barceló en la Catedral de Palma de Mallorca, prefiero que me echéis al mar como a Bin Laden.

jueves, mayo 05, 2011

Encuentro de bloggers III

Hoy me ha escrito un lector desde Argentina, diciéndome que había encontrado fotos del encuentro de bloggers. Y que creía que había visto una foto mía comiéndome un pastelillo.

¡Me extraña mucho! ¡Me extraña mucho!, le he contestado. No creo que fuera yo.

Durante el encuentro de bloggers nos pidieron que diéramos sugerencias. Yo, cerré esta boquita que es mía. Pero después de meditar sobre el asunto, sí que tengo una sugerencia. Quizá sea una tontería. Pero allá va.

En el mundo hay muchos blogs y páginas webs que son formidables, pero que son difíciles de encontrar. A menudo, grandes webs quedan sepultadas por estratos y estratos de webs mediocres. Y las buenas languidecen hasta desaparecer. Existe la idea de que una buena página web irá teniendo más visitantes, porque el boca a boca funcionará. Es cierto que eso, a veces, funciona, pero a veces no.

No siempre la calidad se extiende por sí misma. Muy a menudo, la web más excelente desaparece, y la mala permanece. Es curioso, eso ocurre hasta en el campo con las malas hierbas. Y así, el autor tras luchar tres o cuatro años y seguir teniendo una media de visitas de diez personas al día, tira la toalla. Esto ocurre, aunque sea triste. La Red no tiene piedad.

Por eso, sería bueno crear una comisión (que trabajara gratis) y que ofreciera la lista de los mejores 100 blogs de la blogosfera: los 100 Magníficos.

Esa comisión podría ser organizada por el Pontificio Consejo de la Cultura. Sería para la blogosfera lo que es para la Teología la Comisión Teológica Internacional. Es decir, esa Comisión impulsaría la calidad, pero sus elecciones no implicarían para nada al Vaticano.

¿Por qué no promocionar lo excelente, pudiéndolo hacerlo? Es cierto que esto podrían hacerlo las Conferencias Episcopales. Pero mientras no lo hagan, es preferible que lo realice alguien.

Una acción de este tipo, revisada cada año, sería una ayuda para los viajeros de la Red, promovería lo bueno, y no costaría nada. La Comisión (llamémosla la Comisión de los 30 Expertos), recogería candidaturas de todas partes. Cada experto investigaría por su cuenta. Después se reunirían (los que pudiesen) y tomarían una decisión. Los blogs no estarían en la lista meramente por votos de lectores en la Red, sino que sería la Comisión de los 30 la que la confeccionaría basándose meramente en criterios de calidad por categorías y sin buscar la representatividad, sólo y exclusivamente se buscaría lo mejor sin atender otro criterio.

En fin, es una idea que se ocurre aquí, en la soledad de mi habitación, a la vera del inmenso Mare Interneticus. A veces me pregunto qué pulpos gigantes morarán en las oscuras aguas de ese mar.

Ah, hoy me ha escrito Gadhafi, me ha dicho: ¡Estoy rodeado! ¿Qué hago?

Pues, hombre, qué vas a hacer. ¡Ríndete! Retírate a un monasterio de jerónimos y allí dedícate a la fotografía o la jardinería.

miércoles, mayo 04, 2011

Encuentro de bloggers II

Decíamos ayer que estaba yo en el encuentro de bloggers. A mi lado estaba estaba sentado el Secretario del Biconsejo, no recuerdo ahora de cuál de los dos Consejos, aunque sí que recuerdo que era africano, o que al menos lo fue.

Y entonces Don Pedro Lombardi, el portavoz del Vaticano, dijo que cada día por la mañana leía un blog para hacerse una idea de las noticias de la Iglesia en el mundo. Evidentemente, se tratataba (obsérvese la triple aguda repetición) de algún blog escrito por algún periodista especializado en noticias religiosas. Y yo me volví al secretario, que era obispo, y con una encantadora sonrisa le dije, en plan de broma: se está refiriendo a mi blog. En ese momento pensé que le haría gracia mi broma a ese obispo. Pero veo que me responde con una sonrisa amabilísima y exclama: ¡oh! Un oh de admiración.

Me quedé tan sorprendido de que mi broma no hubiera sido captada a pesar de mi tono irónico de voz, que en mi estupefacción no pensé en desmentir mi afirmación.

Fue ésta una de las cosas más graciosas que me ocurrieron esa tarde. Aunque sólo nosotros dos (el que estaba sentado a mi lado y yo) fuimos testigos de tan gracioso episodio.

Lo que sí que debo decir, es que todo el encuentro estaba perfectamente organizado. Y no sólo eso, sino que el mismo carácter del encuentro era el más adecuado: no un encuentro para dar pautas, para dar sermones, sino un encuentro para reunirnos, para escucharnos, para dialogar, sin otras pretensiones. En esto sin duda vi una gran sabiduría. En esto y en los pasteles.

La charla del padre holandés, creo que se llamaba Roderik, fue sin duda la mejor, formidable. También fueron muy sabias las palabras del jefe del servicio de Internet del Vaticano, explicando que la página de Internet de la Santa Sede se inscribe dentro del ministerio petrino, y que por tanto no se trata de centralizar nada, ni de sustituir las actividades de las diócesis y otras instancias.

Ah, también me gustaron mucho, pero mucho, los comentarios del padre Lombardi cuando dijo que todo su trabajo en los medios lo entendía como un servicio. El concepto de servicio, frente al concepto de soberbia.

Vamos que todo salió muy bien y fue edificante.

martes, mayo 03, 2011

Magno y épico encuentro de bloggers en el Vaticano

Resulta que el Vaticano ha organizado un encuentro de bloggers del mundo entero, lo cual es lógico, porque si el mundo no fuera entero, ya no sería el mundo. Pero ex cursus aparte, lo cierto es que las sabias manos del Vaticano eligieron a 150 blogs para ese encuentro. Y ya se sabe que no hay mejor mano que la de la suerte. Así que lo echaron a suertes. O mejor dicho, algunos blogs fueron escogidos a suerte.

Y sea por suerte o sea por méritos, mi blog fue escogido entre esos 150. Probablemente mi presencia fue seleccionada por ambas razones: por méritos (en este caso indudables, este blog es ya mítico, como sabéis) y por suerte (siempre he sido un tipo con suerte, menos con la calva, allí no he tenido suerte).

Pero volvamos al asunto, el caso es que el lunes por la tarde tuvimos la reunión. Estuvo organizada por el Pontificio Consejo de la Cultura y por el Consejo Pontificio de los Medios de Comunicación. En ese post, para abreviar, me referiré a tan beneméritas instituciones como el Biconsejo. Si hubieran sido tres Consejos, me referiría a ellos como Triconsejo. Si fueran cuatro, como el Tetraconsejo. Y así sucesivamente. Pero retornemos al tema que nos ocupa.

Allí nos habíamos congregado los 150 bloggers, los organizadores y la prensa, también estaban los conserjes y un guardia de la Gendarmería Vaticana. Y así los blogges (venidos del mundo entero) estuvimos toda la tarde escuchando charlas y haciendo preguntas. Pero como sois gente ocupada os voy a ahorrar el resumen de cada charla, y voy a pasar a los pastelillos que nos ofrecieron en el descanso.

Abrieron unas puertas, tres en concreto, y detrás había unas mesas alargadas con minipizzas y unos pastelillos. Cuando vi los pastelillos, me di cuenta del buen gusto que tiene el Vaticano, la Santa Sede y el Biconsejo. Eran de los que a mí me gustan: con crema por dentro. Afortunadamente no estaban los odiados pasteles de nata ni los merengues. Como es lógico, decidí probarlos todos para hacer una buena crítica en este post. El esfuerzo valió la pena, los mejores eran los de pasta choux con crema pastelera por dentro.

(Seguiré mañana con el mismo tema, salvo que vuelvan a matar al segundo de a bordo de Bin Laden, o a su vicario general. En cuyo caso le dedicaré un post a título póstumo.)

El ataud de Juan Pablo II. Osama Bin Laden y el encuentro de bloggers en el Vaticano






Ésta preciosa foto es la del ataud del beato Papa Juan Pablo II. Ayer pasé al lado de ella y recé un rato. No hubiera podido entrar, de no ser porque el hermano gemelo del rector del seminario de mi diócesis, me coló por la entrada de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Gracias, Señor, por ponerlo allí. Hice una pequeña y breve oración, y allí estaba él. Bien es cierto que mi oración aunque breve, fue hecha con fe.

Bueno, aunque hoy el cuerpo me pide hablar de Bin Laden, voy a hablar de otro asunto. Porque lo cierto es que cuando pienso en Bin Laden, tengo que recordarme una y otra vez a mí mismo que soy sacerdote. Y que, por tanto, disecarlo y ponerlo en vestíbulo de la CIA en la sede de Langley enVirginia no entra dentro de mis opciones. Tampoco poner sus restos en una urna en el vestíbulo de las nuevas Torres Gemelas. No sé porque está tendencia a los vestíbulos cuando pienso en el señor Laden.

Sí, soy sacerdote y debo buscar Justicia y sólo eso. Claro que cuando pienso en ese terrorista, me digo que soy sacerdote, pero que bien podría ser inquisidor de la famosa inquisición española, famosa en el mundo entero. Claro que cuando nosotros, en el siglo XVI, luchamos al estilo de Bush II, nosotros mismos nos hicimos más parecidos a aquello que tratábamos de combatir. La lucha contra el Mal debe hacerse a través del Bien, por duro que esto a veces resulte, y por inefectivo que parezca.

Por eso todo hombre, por despreciable que sea, merecerá ser tratado con respeto después de muerto. La Justicia y la Venganza a veces tienen fronteras colindantes, pero son regiones distintas. El Rigor y la Humillación también son regiones diversas. Las democracias, las naciones basadas en los valores occidentales, debemos dar ejemplo de dignidad y tratar con respeto al cuerpo de nuestro enemigo. Sí, Osama era nuestro enemigo. Enemigo de la humanidad, asesino, y adversario específicamente de Estados Unidos y Europa. Que Dios le haya concedido arrepentirse de sus pecados en el último momento, aunque tenga que pasarse siglos en el purgatorio.

Vaya, hoy iba a hablar del encuentro de bloggers en el Vaticano, pero ya lo dejo para mañana porque me voy a la cama. Porque también yo debo dormir.

domingo, mayo 01, 2011

Beatus Ioanni Paulus II PP



Llegó el gran día tan esperado en Roma. De todos los confines la Santa Iglesia, han afluido al lugar donde está la roca de la que Jesucristo dijo: Tú eres la piedra. Y han venido para mostrar su cariño por un pastor, por un pastor de pastores, por un Sumo Sacerdote que fue un auténtico padre de las ovejas.

Cuando caminaba yo esta mañana en medio de los cientos de miles de personas con banderas polacas o enseñas con la palabra Solidarnocs, pensaba que si los viejos comunistas de 1920 o 1950 hubieran visto estas escenas, no hubieran podido creerlo: la Iglesia volvía a triunfar.

No hace falta decir que si los orgullosos nacionalsocialistas hubieran podido estar allí, hubieran pensado que el Evangelio era lo único que atravesaba las generaciones y las épocas. Sí, todo lo demás pasa.

Por eso debemos tener esperanza respecto al avance del secularismo, respecto al avance del fundamentalismo islámico. La Historia nos ha mostrado cómo formidables adversarios, más poderosos, más temibles que los actuales, hoy son un recuerdo. Frente a esos recuerdos, la Iglesia permanece con su Evangelio.

Lo de esta mañana ha sido maravilloso. Cuando uno ve esas masas de centenares de miles de fieles llenando plazas, avenidas, puentes, arremolinándose en cualquier lugar donde a lo lejos se pudiera divisar una pantalla gigante, aunque fuera al otro lado del Tíber, uno se da cuenta de que la Iglesia no es una fe más. Aunque los políticos de tantos países nos llevan repitiendo la cantinela de que la Iglesia es una fe más, una de tantas. Lo cierto es que la Iglesia es el Reino de Dios en la tierra. Sí, hay muchas fes en el orbe. Pero sólo una es el Gran Rebaño de Cristo bajo sus legítimos pastores. Sólo una.

Nosotros no somos una confesión religiosa más, somos la religión fundada por Jesucristo el Hijo de Dios. Nos sometemos a las leyes de cada nación y aguantamos a sus impertinentes políticos (en casi todas partes suelen ser impertinentes y petulantes), pero aunque hagamos ese ejercicio de paciencia cuando escuchamos sus sermones secularistas, en nuestro interior sabemos que sólo hay una religión verdadera, y que si pudieran darse una vuelta por el más allá, regresarían con la firme idea de convocar a los obispos de su país y preguntarles: ¿en qué puedo ayudarles en su misión?

Pero aunque el más allá está, de momento oculto, hoy la Plaza de San Pedro, la Via de la Concilizione y sus alrededores han sido como una expresión del Cielo, la reunión de los creyentes alrededor del altar con el Cordero.