martes, julio 31, 2012

El hundimiento de Occidente III


Los recortes que España y todos los países están haciendo de su gasto público, son remedios necesarios, pero no van a arreglar la esencia del problema. Hay que recortar, sencillamente porque no hay dinero, ni lo va a haber. Pero, como ya he dicho otras veces, el problema de fondo es la diferencia de precio en la mano de obra entre Occidente y China.
Como ya he dicho otras veces, la única solución es una gran alianza entre Estados Unidos y la Unión Europea para poner en marcha un plan global, proteccionista y keynesiano. El proteccionismo siempre es una medida muy triste, casi siempre equivocada. Pero ahora se trata de una cuestión de supervivencia. O esto, o el barco se sigue hundiendo año tras año.

Por otra parte, se requiere que el motor de la inversión y el consumo se ponga en marcha ya por vías artificiales (el Estado) y no seguir esperando a que lo haga por el mercado por sí mismo.
Conclusión, lo repito, se trata de una cuestión de supervivencia.

Es terrible pensar que veinte personas alrededor de una mesa puedan decidir que varios países de Europa quiebren. Pero eso es lo que ha sucedido. Y, en el fondo, nos está bien empleado: hemos adorado el Becerro de Oro, hemos seguido falsos dioses, nos hemos desviado del camino de Dios.
Si hubiéramos construido nuestra sociedad sobre la solidaridad, el respeto al pobre, si hubiéramos contenido la codicia, si hubiéramos antepuesto el bien común, hubiéramos resistido la tempestad. Pero para construir la sociedad sobre esas bases, nos hubiéramos tenido que fundar sobre el Evangelio. Decidimos que la sociedad moderna ya sólo tenía que fundamentarse sobre la bolsa. Y ahora la bolsa nos ha dado la espalda. Como Judas, entre Cristo o la bolsa de dinero, escogimos las monedas de plata. Y ahora la bolsa está vacía.


lunes, julio 30, 2012

El hundimiento de Occidente II


Los bancos europeos no son más sólidos que los españoles. Todo banco siempre tiene menos liquidez que obligaciones con sus depositarios. Si se desata el miedo, todos caerán. Los periodistas del norte de Europa, que tantos titulares nos han dedicado, están muy lejos de saber sobre qué polvorín están sentados. No hay ninguna razón objetiva por la que ellos deban sentirse más seguros. El miedo es irracional, expansivo, y el dinero disponible siempre es menor que la fila que se acumula delante de la ventanilla.
Por eso, una vez que comience el dominó, ni siquiera Gran Bretaña se salvaría. En un año, el contagio del pánico llegaría a Estados Unidos.

De toda esta debacle, de toda esta ruina, quedaría sólo un sistema bancario intacto. En dos años, habría una nueva moneda internacional. Acordaos, en el 2014 habrá una nueva moneda internacional. Si el dólar sigue manteniendo como moneda internacional un 30% de cuota de mercado, ya se puede dar por satisfecho.

Mi opinión es que ese equipo de mentes siniestras ha llegado a la conclusión de que basta con debilitar el sistema bancario de Europa y Estados Unidos, sin necesidad de hacerlo quebrar. Podrían hacerlo quebrar, lo saben, tienen los medios. Pero eso redundaría en una disminución grave de la demanda y crecerían menos. Es preferible un desangramiento lento de la economía de Occidente, frente a un colapso total.
Pero ese desangramiento está programado, va por fases y en un año veremos a Wall Street de rodillas, jadeando y luchando por su supervivencia.

domingo, julio 29, 2012

El hundimiento de Occidente I


We are under attack, estamos siendo atacados, dijo el Presidente de Estados Unidos tras el segundo choque de avión contra las Torres Gemelas. Algo sé de economía y después de años de ir viendo como reaccionaban los mercados, puedo decir: Estamos siendo atacados.
El modo en que se han comportado los mercados de la prima de riesgo de España durante todo este verano ha sido irracional, no seguía ninguna lógica. Ni lógica, ni pauta, ni interés de inversor alguno. Sólo perseguía un único propósito: lograr la bancarrota de España.

Insisto, desde hace meses estamos siendo atacados. Nuestros bancos no están peor que los bancos de Francia o Alemania. Se insiste mucho en nuestra deuda pública. Pero nuestra deuda pública no es mayor que la de muchos países europeos, y por supuesto mucho menor que la de Estados Unidos. Me fastidia bastante cuando los columnistas no especializados hablan de España. Nuestra deuda es bastante menor que la de Francia, Alemania y el Reino Unido. Y ya no digamos que la de Italia.

Alguien ha estado empleando ingentes masas de dinero con el único propósito de crear el pánico. Entonces, si no hay razones objetivas para el comportamiento financiero que hemos visto, ¿qué es lo que pasa?
Yo no soy nada dado a conspiraciones. Pero que pasaría si a alguien le interesara debilitar el sistema financiero de la Unión Europea, logrando la bancarrota de España e Italia. ¿A quién le interesaría que el sistema bancario de Europa y Estados Unidos colapsase? Sólo lanzo la pregunta. No pienso dar ninguna respuesta.

No doy la respuesta, pero repito la pregunta: ¿quién saldría ganando? España es sólo el campo de batalla para que inmensos recursos tengan que emplearse en defender el sistema financiero global de la Unión. En Bruselas y en Berlín saben que de no hacerlo, un dominó infernal daría comienzo.
(Seguiré mañana)

sábado, julio 28, 2012

He estado con Pío Moa, treinta segundos


Pues sí, al final es que tenía que ocurrir: ¡me he encontrado con Pío Moa! Había ido yo a Madrid a comprar unas cosas y caminaba hacia el aparcamiento por la calle que va de Ópera a Puerta del Sol. Cuando, de pronto, veo a Pío Moa a dos metros de distancia mía.
Yo había comprado un trozo de queso Chaumes, un maloliente queso francés de corteza naranja, y estaba a punto de meter la mano en mi bolsa para darle un mordisco. No lo hubiera hecho (morder descaradamente un queso por la calle) de no ir vestido con un chándal.

Estaba a punto de morder ese queso, cuando vi a Moa. Sin dudarlo me acerqué y le saludé con entusiasmo. Se sorprendió de verme con chándal y sombrero de paja, pero, claro, no voy al supermercado con capa pluvial. El caso es que Moa es al natural como en la tele: un hombre impasible, marmóreo, de pocas palabras y nula expresión facial. No voy a decir que fuera muy efusivo conmigo. Pero no importa, le admiro por su saber y su carácter, no por su efusividad.
Le dije que me gustaría que comiéramos o cenáramos un día juntos. Pero discretamente cambió de tema. Es igual, aun así mi concepto de él no ha cambiado lo más mínimo: es una de las grandes personas que tiene España. Me ha hecho mucha ilusión el estrecharle la mano e intercambiar unas palabras con él.

Hace tiempo me encontré con un economista al que admiro mucho, Juan Velarde. Estábamos invitados los dos a una comida. Yo me acerqué a él a saludarle, y me dio el más horroroso recibimiento que he tenido nunca en un cóctel. Me acerqué a estrecharle la mano y me dijo hola de tal modo, que me alejé completamente avergonzado. Fue un hola, una sola palabra, en la que expresó de forma clara e inequívoca que desapareciera.

Esto me recuerda a un admirador de Fernando Fernán Gómez, que fue a saludarle y se encontró con el peor lado de ese actor, que le insultó públicamente. Y recuerdo como el admirador se marchó diciéndole: hasta hoy le admiraba.

viernes, julio 27, 2012

Qué feliz era yo a mis ocho añitos leyendo la Colección Dumbo


Qué buenos sois. Lo digo de verdad. Os pedí ayuda para conseguir los tebeos de mi infancia y, madre mía, ha sido como la escena final de Qué bello es vivir. De verdad que hay muy buena gente en este blog. Me he leído muchos números de aquella entrañable Colección Dumbo.
No sólo eso, sino que le tengo que decir a mi estimado arquitecto (sus siglas son JL) que me he bajado casi todos los volúmenes de Las Ciudades Oscuras. Chínchate. Casi todos. ¡Gratis!

Un comentarista del blog escribía: Padre, antes de descargar nada, asegúrese de que no está protegido por derechos de autor, no vaya a ser que peque usted contra el séptimo.
Considero ese comentario como un gesto del sentido del humor hispano. Pero, por si acaso, le he escrito: Soy un católico. No un puritano protestante del siglo XVI.

Ay, qué razón tenía César Vidal en demonizarnos a todos los que moramos cerca del Mediterráneo. Si tiene más razón que un santo (canonizado por la Iglesia). Tennos paciencia, César, si es que no entendemos nada. Y lo poco que lo entendemos, lo entendemos al revés.

Estar prisionero en el propio cuerpo


Mientras estaba en Perú, una tarde vi un reportaje en la televisión que me impactó. Trataba un hombre de casi 500 kilos de peso, y el esfuerzo de varios médicos para bajara peso. Aunque no sufría él ningún problema hormonal, ni nada por el estilo. Simplemente se había abandonado a sus propias pasiones. Al final era un hombre prisionero en su propio cuerpo. Al cabo de los años, no podía ni poner sus pies en el suelo. Ni siquiera podía ponerse de lado. Fue un documental bastante impresionante. Siempre que tengo hambre, miro la foto. Y no os lo creeréis pero se me van las ganas de comer.
Otra cosa, sin relación con lo anterior. Mis primeros comics fueron los pertenecientes a la Colección Dumbo. ¿Alguien sabe dónde podría descargar algún número de esa colección en Internet? He mirado mucho y siempre me encuentro con extraños programas CBR que después requieren que uno se descargue otro programa, y en todo este proceso mi antivirus me advierte de que estoy a un paso de la aniquilación de mi disco duro si me atrevo a decir que sí a la descarga.

Bueno, si alguien me puede ayudar con mi querida Colección Dumbo, se lo agradecería mucho. Podéis escribirme a fort939@gmail.com No sabéis lo que significó para mí esa colección. No aprendí con esos comics a leer, pero casi. Ah, si alguien me ayuda, no me importa el idioma en el que estén. Sea el que sea.

El caso es que me voy a dormir. Ya se ha hecho tarde. Es curioso. Este verano no he tenido ninguna noche de insomnio. Ha hecho calor, pero me he dormido enseguida. Quizá sean cosas de la edad.

jueves, julio 26, 2012

Barbastro, años 70

Ayer regresé de Barbastro, adonde había tenido que ir por un asunto. En ese viaje he tenido varias alegrías. Pero la más entrañable de todas, fue la de visitar el antiguo piso donde pasé mi infancia y juventud; y también las navidades, semanas santas y veranos de los cinco años que estuve en el seminario.
Fue una auténtica suerte, una maravillosa suerte, el que los nuevos inquilinos, a los que nunca había conocido, me enseñaran el piso en el que no había estado yo desde hacía dieciocho años. Me imaginaba que los inquilinos serían unos señores ancianos que no me abrirían la puerta, o como mucho eso. Pero, por el contrario, me encontré con un joven matrimonio que me ofreció la mejor de las amabilidades y pude satisfacer mi curiosidad hasta el último recoveco.
Ya os podéis imaginar mi íntima emoción al recordar cada metro cuadrado de aquel entorno querido. Durante todos estos últimos años, no he tenido más que cerrar los ojos, y aparecía ante mi memoria cada mueble, cada objeto de aquella nuestra querida casa. Cuando entré en el piso, pude reconocer tal mesa, tal silla, tal espejo que seguían en la casa. Reconocí paisaje que se veía desde cada ventana.
Fue toda una experiencia. Para mí tan emocionante como visitar Machu Pichu. Le doy muchas gracias a Dios de que estuviera allí ese matrimonio, porque tenía tantas ganas de ver ese salón, esa cocina, esas habitaciones. Todo aquello me recordaba a las comidas con mis padres, mi sillón favorito, Sábado Cine, mi Exín Castillos, la mesa donde hacía mis deberes.
Una vez más, comprobé la fugacidad de las cosas. Que el mundo de nuestra juventud naufragó hace muchos en las aguas del Tiempo. Que el mundo de nuestra infancia era otro mundo. Y os aseguro, que nuestra infancia no tuvo nada que ver con la infancia de los niños de ahora. Éramos realmente niños. El mundo, especialmente en provincias, era más cándido, más inocente. Era un mundo extraordinariamente sencillo, en el que el campo y la naturaleza pesaban mucho. La gente no se da cuenta, pero la sociedad se ha cargado de agresividad. Pero ese Barbastro de los años 70 se fue para no volver.
Aunque Dios sí que tiene poder para cambiar todo un continente. Dios tiene poder para rehacer las cosas. Y esta crisis es el primer paso, de los sucesivos dolorosísimos pasos, por los que Dios va restablecer las cosas.

martes, julio 24, 2012

Marcel Lefevre: Lo que el viento se llevó


Esta preciosa pintura de Vasily Perov representa al sacerdote Nikita Pustosviat disputando con el patriarca Joaquín acerca de la Confesión de la Fe. Una magnífica pintura para hablar de los seguidores del arzobispo Marcel Lefevre, arzobispo excomulgado.

El más bello elogio a mi obra teológica más conocida, Summa Daemoniaca, lo recibí de mano de los censores lefevrianos. Se trata de una loa que, desde hace muchos años, guardo en mi corazoncito como la más entrañable que he recibido nunca. En ella se decía, que quedaba prohibido leer mi libro, porque en él se presentaba una visión excesivamente misericordiosa de Dios y una enfoque exageradamente optimista de la Salvación.
Desde entonces, he tenido contacto más veces con fieles y sacerdotes de esa fraternidad, que buscan una Iglesia monárquica, uniforme y parecida a la estructura de un ejército.

Por eso me sorprendo cuando he escuchado a algunos articulistas, que no creo que los conozcan personalmente, afirmando que ellos pueden aportar mucho a la Iglesia.
No sé lo que aportarán a la Iglesia, pero sí que conozco el mensaje que ellos traen por el mundo.

No traen la Santa Tradición de la Iglesia, sino la Tradición entendida bajo una personal inflexibilidad decimonónica.
No traen el rigor, sino el rigorismo.

No traen la obediencia a los cánones dentro de la ortodoxia, sino la desobediencia a los cánones con la excusa de la ortodoxia.
No traen la belleza de la liturgia, sino la soberbia del non serviam.

Su espíritu no es el amplio, libre y amable patrimonio de la patrística, sino el espíritu puntilloso del fariseísmo mezclado con el mensaje de Cristo.

Al final, la Iglesia los admitirá como siempre ha admitido a los hijos pródigos, sin reproches, con los brazos abiertos. Y ese día haremos fiesta en la casa universal de los creyentes. Y la haremos de corazón.
Pero en este caso el hijo que retornará a casa, no es el hijo pródigo que gastó su herencia con prostitutas, sino el riguroso hijo fiel que enrrabietado se marcho de la casa y no volvió durante años.

Pero volverán y les acogeremos. Y les acogeremos con la generosidad que nos enseñó el Gran Concilio Vaticano II. A ellos que tanto claman a favor de una férrea autoridad, cuando retornen, se les aplicará la autoridad bondadosa que nos enseñó el Espíritu Santo en tiempos de Juan XXIII y Pablo VI.

Sí, retornarán. Y retornarán, porque en el fondo saben que no son las rúbricas y las prescripciones las que salvan. Se puede amar todo lo que uno quiera las rúbricas, las capas pluviales, los roquetes y el incienso en incensario de plata, pero a condición de que uno sepa que no son ellos los que salvan. El camino que nos enseñó Jesús, está plasmado en la Tradición, no en el tradicionalismo. No es el ritual de San Pío V, ni el Novus Ordo, los que nos salvan, es la misericordia de Dios.

Ellos lo saben en lo más profundo de su alma, y también ellos escuchan en su corazón una Voz Divina que les advierte en lo más interno de su conciencia: los budistas y los musulmanes os adelantarán en el Reino de los Cielos.

lunes, julio 23, 2012

Lefevrianos del mundo uníos


Para los católicos que no suelen darse paseos fuera del extrarradio de la Iglesia Católica, no les sonará que nuestros primos los lefevrianos andan estos días algo divididos. Dicho de otro modo, que hay peligro de que se produzca un cisma dentro del cisma. Peligro para ellos, claro. Porque una vez que se salieron de la comunión de la Iglesia, a nosotros el asunto ni nos va ni nos viene. A nosotros plin. Como si los cuatro obispos rebeldes quieren prender fuego al seminario de Econe para asar castañas.
Alguien podría alegar que si se mantienen unidos, será más fácil que vuelvan todos juntos al seno de la Iglesia. Bueno, es opinable. También se puede decir que nos sentamos a ver cómo se hunde su barco, y después recogemos las chalupas de los pequeños grupos, o individualmente izamos a los que lleguen a nosotros con salvavidas.

Es opinable si resulta preferible cerrar la red y decir: no se me ha escapado ni un cangrejo. O es mejor hacer una novena para el barco se hunda cuanto antes. No me extraña que los (pocos) seminaristas de Econe se agarren con disimulo a los reposabrazos de sus asientos, cuando ven en la película Titanic que el barco se partió por la mitad.

Si se dividen, dado que las dos facciones son tradicionalistas, yo propongo que (para evitar equívocos) se la llame a una la Iglesia Tradicional Tradicionalista y la otra la Iglesia Tradicional No-tradicional.

Otra posibilidad sería denominar a una la Iglesia Lefevrista de la estricta observancia, y a los otros la Iglesia Lefevrista Neo-conservadora.

Tal vez decidan denominar a unos lefevristas y a otros lefevrianos. Qué duda cabe que todos estos rifirrafes entre lefevrists y lefevrians darán lugar a más divisiones y a combinaciones. Y así aparecerán los Lefevristas Reaccionarios Cuarta Asamblea, los Tradicionalistas Reformados del Séptimo Día, o los Lefevrianos Ortodoxos de la Suma Ortodoxia. Toda esta eclosión de vida es un bello espectáculo de la naturaleza. Pues como siempre digo yo: fuera de la Iglesia, todo es posible.

sábado, julio 21, 2012

Hoy es domingo de la próxima cuaresma


Hace un cuarto de siglo me imaginaba que el futuro iba a mejor, siempre adelante. La tecnología, las ciudades, el bienestar, la medicina, todo a mejor.
Si comparamos el futuro que teníamos hace diez años con el de ahora, ciertamente hemos sufrido un, digámoslo así, cambio.

La economía ha entrado en una crisis a la que no se le ve salida.
La sociedad va hacia un capitalismo despiadado.

Si uno viaja por África, por allí pululan grupos islámicos radicales secuestradores.

En el primer mundo, el terrorismo puede golpear en nuestras bellas ciudades en cualquier momento del modo más cruel y masivo que imaginemos.
China impone sus condiciones en el mercado internacional y prosigue su fagocitación mundial.

En varios países de Latinoamérica se consolidan los regímenes populistas.
El islam más talibanizado avanza en la población de Europa.

El estado de bienestar y sus derechos no sólo están amenazados, sino que se hunden.
Bastantes países árabes están en una situación de guerra civil o de continua inestabilidad.

Incluso ahora tenemos piratas en la zona del Cuerno de África.

No, no era esto lo que me imaginaba para el siglo XXI, cuando acababa el BUP. Pero si hace treinta años no se veía venir un futuro así, hace diez años sí que veíamos el hundimiento moral de Occidente. Y ya entonces teníamos la seguridad de que alejarnos de los caminos de Dios, nos llevaría al desastre. No veíamos, todavía, ninguna nube en el cielo. Pero sabíamos que nuestra dirección titánica era hacia el iceberg.

No quiero ser pesimista. Pero es que la masa de hielo en la proa cada vez es más grande y el barco no cambia de dirección.
La Segunda Guerra Mundial tuvo unas causas morales. Sin esas causas morales, no hubiera habido esa guerra. Las otras causas, fueron causas segundas, causas subsiguientes. Los problemas del ahora tienen causas morales. Pero en el barco sigue tocando la banda, y los pasajeros y los tripulantes bailan.

Los abogados, esa especie humana


Tengo un buen amigo abogado, catalán, con un toque ácido limón en sus comentarios, que me contó por teléfono un chiste ayer, que me hizo mucha gracia. Lo que lamento es que no podáis escucharlo de sus labios ese acento sarcástico catalán con que me lo contó. Pero aquí tenéis el chiste:

Un jefe de la mafia descubrió que su contable había desviado 10 millones de dólares de la caja. El contable era sordomudo y por eso fue admitido en la mafia.
Cuando el jefe le fue a preguntar por los 10 millones, llevó consigo a su abogada, que conocía el lenguaje de las señales de los sordomudos.

El jefe preguntó al contable:
-¿Dónde están los 10 millones que te llevaste?
La abogada, usando el lenguaje de las señales, le hizo llegar la pregunta al contable, que a su vez respondió con señales:

-Yo no sé de qué están hablando.
La abogada lo tradujo para el jefe:
-Dice que no sabe de qué hablamos.

El mafioso sacó un pistola calibre 45 y apuntó a la cabeza del contable, gritando:
-¡Pregúntale de nuevo!

La abogada, por señales, le dijo:
-Él te va a matar si no le dices dónde está el dinero.
El contable respondió con señales:
-OK, ustedes ganan. El dinero está en una maleta marrón de cuero, que está enterrada en el jardín de la casa de mi primo Enzo, en el número 43 de la Calle Barbastro.

El mafioso le preguntó a la abogada:
-¿Qué dice?
 La abogada respondió:
-Dice que no tiene miedo de morir, y que usted es un pobre idiota que no es lo suficientemente  hombre para apretar el gatillo.

jueves, julio 19, 2012

El túmulo de Pío IX


El grabado reproduce el túmulo de Pio IX. Resulta interesante, históricamente hablando, ver qué se hacía hace un siglo.
El lunes por la noche, sonó el teléfono a las 6:55 de la noche. Me levanté tan dormido, que no tenía ni una ligera idea de la hora que era. Tuve la vaga idea de que era más tarde. Me llamaban del hospital provincial. Una persona estaba muriéndose y me pedía la familia que le administrara la unción de los enfermos.

En veinte minutos estaba junto a la cama. Me acerqué a su oído y le dije que le iba a administrar la absolución de sus pecados. Si me escucha, haga un acto de arrepentimiento de sus pecados, le dije. Recé junto a su oído el Yo confieso. Después repetí la triple aclamación del Kyrie Eleison. Tras ello, le di la absolución bajo condición. El anciano no abrió los ojos en todo el rato.
Después vino el sacramento de la unción. Los ritos se desarrollaron con su pausa, con su solemnidad. Su respiración era lenta, aunque no anormal. Pude hablar con la familia que reunida alrededor de la cama, atendía atenta a mis plegarias. Al acabar, hablé con ellos unos minutos.
Después, me volví al moribundo y le dije adiós. Y justo en ese momento la respiración cesa. Era fácil de verlo, porque tenía una mascara con una bolsa que se hinchaba. Y la bolsa dejó de hincharse y deshincharse. Se quedó totalmente quieta.

Extrañado de que mi despedida coincidiera con ese hecho, me fijé un poco más. Me dio la sensación de que una ligerísima respiración seguía, pero no estoy seguro. Varias veces, me ha sucedido que el moribundo ha permanecido con vida, justo hasta recibir el sacramento. Como si Dios quisiera que lo recibiera y retrasara el momento de la partida.
¿Qué debe suceder en el alma en ese momento definitivo de la vida? ¿Qué transformaciones suceden en lo más profundo del espíritu, a través de esos ritos? Allá vamos. Nos acercamos a la puerta, a la Puerta por excelencia.

Aquí os ofrezco links buenos de verdad

Estimado Francisco, el grabado representa el momento en que se coloca el ataúd de un Papa en un sepulcro de la Basílica de San Pedro del Vaticano. Lo pongo porque sé que te gustan estas cosas.
Estimado arquitecto (sí, eres tú: José Luís), aquí te pongo un link sobre distintas visiones de la Torre de Babel:
Estimada violinista favorita mía, Grace, aquí te pongo un canal de radio que emite música medieval, veinticuatro horas al día:
Estimados amigos del retrofuturo, ésta es vuestra web:
Estimado electricista de la catedral de Harsmfield, el mensaje de hoy es: tango Charlie alfa.

miércoles, julio 18, 2012

Vengo de Valladolid

Acabo de llegar de Valladolid. Casi estoy recién bajado del tren. Fui allí a dar dos conferencias. Una encantadora reunión con sacerdotes de la diócesis. Cuánto me gusta conversar con el clero. Sus preguntas son las más profundas. Uno puede hablar dando por supuesto que a ese público le gustan las profundidades. Después, por la tarde, tuve una conferencia abierta para la gente en general.

Hay que hacer notar que Castilla es Castilla. Es decir, que el castellano de toda la vida es una persona seria, religiosa, honesta. Noto mucha diferencia entre los castellanos y otras zonas de España, menos religiosas.
Valladolid es una tranquila y preciosa ciudad. Su catedral herreriana tiene unos pilares impresionantes: ¡qué poderío! Nunca he visto nada igual. Pero lo que me enamoró totalmente fueron las dos portadas de la iglesia de los dominicos. Portadas de gótico plateresco. Con una interesantísima representación de cómo creían que eran los nativos de América.
No puedo olvidar al buen canónigo Jesús, al vicario general y a otro buen sacerdote que me acompañaron por las calles de la ciudad, enseñándome todos sus rincones. Les estoy muy agradecido, porque lo hicieron por puro gusto, sin que nada ni nadie les forzara a usar tanto tiempo en enseñarme las cosas.

Y después está el Centro de Espiritualidad, un centro diocesano, que es como el Monte Athos, sólo que en pequeño y en estilo vallisoletano. Eso sí que es un edificio con mayúsculas. Bueno, me voy a la cama, recordando este bonito viaje.

lunes, julio 16, 2012

El Bosson de Higgins y la teología de la liberación


He estado a punto de poner aquí un grabado que representa fidelísimamente el momento en que fue introducido el féretro de Pío IX, en su sepulcro de la basílica vaticana. Pero, finalmente, me he decidido por la foto de esa cría. Me encanta como le saca la lengua sin separar las manitas, sin que se le caiga el rosario. Esa niña muestra una admirable profesionalidad en su acción. Y no os perdáis la cara de asco que le dedica la niña que va detrás.

César Vidal dirá que el bosón de Higgs es protestante.
Otros dirán que hay que aplicar una fuerza débil asimétrica a Forcades.

Hay quien defenderá que como muestra de acercamiento a la ciencia, habría que quemar a los herejes en hogueras de bosones.

Masía dice que sólo es un humilde colisionador.

César seguirá insistiendo en que el bosón nació de una buena familia calvinista, y que hubiera prosperado mucho más de haber nacido más al norte. Yo lo dudo. De haber sido así, se hubiera quedado en un vulgar electrón, y gracias.

sábado, julio 14, 2012

Menudo bosón estás hecho


Mucho se habla desde hace días del bosón de Higgs, al que yo prefiero llamar bosón de Higgins. No me ha extrañado para nada el reciente descubrimiento del Colisionador de Positrones, porque yo guardaba bajo la cama un tarro de cristal repleto de bosones. Después lo guardé en la nevera. No me preguntéis por qué se conservaba mejor en la nevera, pero es así: misterios de los electro-positrones.
Lo cierto es tras una vida rodeado de bosones, he llegado a ciertas conclusiones, a las que he llamado las Tres Leyes de los Bosones de Higgs, y que ahora comparto con vosotros:

Primera ley: No es boson de Higs todo lo que reluce

Segunda ley: Bosón se nace, no se hace.
Tercera ley: Todo bosón que sube, baja.

No sabéis cuántos años de observación concienzuda han sido necesarios. Pero, al final, aquí están esas tres leyes. Menciono el hecho de que alcanzarlas, no le ha costado ni un céntimo a las arcas del reino. ¿Por qué entonces gastar tanto en el gigantesco centro franco-suizo. Pues está muy claro: a bosón revuelto, ganancia de físicos. O como dijo Einstein: reunión de pastores, oveja muerta.
Después de tantos millones gastados, a la postre, hemos descubierto que el secreto está en la masa.



Esto sí que es un báculo


Esta noche pensaba, que era muy bonito el antiguo rito de golpear tres veces la frente del pontífice fallecido para comprobar su muerte. Ya no se hace. Pero durante algún tiempo, existió la costumbre de que el camarlengo golpeara suavemente con un martillo de plata la frente del difunto, y le llamase tres veces por su nombre de pila.
Esta ritualización de la comprobación de la muerte, me parece un hecho interesantísimo dentro del mundo del protocolo. No importa cuan pocos testigos haya presentes en el aposento. El rito era un modo de testificar que el que había muerto allí, no era un ser humano más, sino el Vicario de Cristo.

No me extraña que a la Teología de la Liberación estas cosas les atormenten, como a un vampiro los ajos. No me imagino a Casaldáliga o a Boff realizando el rito. En cualquier caso, a ellos de ninguna manera les dejaría en sus manos un martillo en el Vaticano. Con sus ideas, ese instrumento podría transformarse en algo potencialmente muy destructivo.

jueves, julio 12, 2012

Padre Fortea asfixia a un pobre teólogo que no hace daño a nadie

He leído hoy que escribía Masiá: Me empachan las declaraciones asfixiantes de algún eclesiástico que indigita condenatoriamente como si estuviese redivivo el inquisidor cardenal Ottaviani de hace medio siglo. En busca de un post refrescante, releo unos párrafos, bla, bla, bla.

Masiá, ¿soy yo? ¡No me asustes! ¿Soy yo, acaso, el eclesiástico? Quisiera asegurarme, porque como dice el refrán: A bodas y a un niño bautizado, no vayas sin ser llamado.
Pero si soy yo, permíteme decirte que en la lengua española no existe el verbo indigitar.

A lo mejor en medios progresistas sí que existe ese verbo. Pero dentro de la tradición de la lengua española, no. A mí con que dejéis tranquila la Tradición, con la lengua podéis hacer de vuestra capa un sayo. Pero es que como dice el refrán: La mala palabra, más que un guijarro descalabra. Y reconocerás que el verbo indigitar suena a inquisición, a anatematizar, a tormentos de mentes eclesiásticas.

No sé qué significa indigitar, pero espero no indigitar a nadie nunca. Sólo me suena peor indringitar o trindigitrar. Qué horror. Espero no hacerlo nunca. Suena a titular de periódico: el Padre Fortea ha indringitado a un pobre viandante que pasaba por la acera.
Después mencionas al Cardenal Ottaviani. Me cae bien el bueno del Cardenal Ottaviani.

Después dices: Me empachan las declaraciones asfixiantes de algún eclesiástico. Empacho y asfixia: ¿es eso una incitación a triplicar y mejorar la fórmula?

miércoles, julio 11, 2012

No es bosón de Higgins todo lo que reluce


Hoy he ido al Monasterio de El Paular a celebrar con los monjes la fiesta de San Benito. Magnífica concelebración. ¡Qué bellas son las misas solemnes en los monasterios! Después la comida en el refectorio, todos juntos. Compartí la mesa del prior y del superior de una congregación que estaba de visita.
Después paseos por el claustro con un compañero sacerdote de mi diócesis, y otro de Madrid, neocatecumenal, un sacerdote que me dio una impresión inmejorable desde el primer momento.

Al llegar a casa, me encuentro con un e-mail de una persona que me pregunta por el libro sobre Jesucristo de Pagola. Le he respondido:

Estimado X:
No he leído el libro, ni tampoco he leído el juicio de la comisión que estudió el libro, dando un juicio negativo. Pero creo firmemente todas y cada una de las palabras del Evangelio. En el Evangelio no hay error alguno, ni el más pequeño. Todo lo que se dice, ocurrió. Y ocurrió como se cuenta. Si el libro de Pagola dice otra cosa, yo creo al Evangelio.

Si tienes alguna duda sobre el libro y me la quieres consultar, puedes llamarme y gustosamente trataré de contestarla, porque la fe en el Evangelio es algo fundamental en nuestra vida de seguidores de Jesús.
Que Dios te bendiga.

martes, julio 10, 2012

Una foto que muestra la genialidad de su autor


Que belleza tan impresionante la de esta foto. La serenidad del rostro de la primera niña, una serenidad casi enigmática. Unos ojos que miran tranquilos, desde una personalidad que adivinamos muy madura y dueña de sí mismo.
La mirada más seria, pero más curiosa, de la segunda niña. Inclina la cabeza con una cierta curiosidad.
La tercera niña culmina magistralmente la degradación de la claridad de la foto. Parece un rostro más alegre y menos interesante. Las tres niñas van vestidas con las prendas de una época más sencilla. El negro y blanco de la foto nos ayuda a fijarnos en lo esencial en esta fotografía compleja y rotunda.
Es mucho más compleja y rica, que otras fotos en las que hay treinta o cuarenta elementos.
Por último el niño. A mi entender el niño rompe la serenidad del conjunto. La instantánea hubiera resultado mejor con un niño mirando serio o aburrido o intrigado al objetivo.
Hay que reconocer que el fotógrafo juega de un modo genial con la luz, creando una atmósfera concentrada, no distendida, como interrumpiendo algo. No es una fotografía que muestre un momento estático. Es un segundo que nos lleva a pensar en qué sucedía antes, y que no se puede mantener. Como si todo ese encanto se disolviese cinco segundos después, en cuanto se levanten, o se pongan a hablar, o atiendan al niño que llora.

El autor de la foto logra unos sentimientos, una ambiente, que otros no logran con hora y media de película.

lunes, julio 09, 2012

Bellísimo detalle del trabajo que lleva la orla de la mitra papal


¿Por qué en este blog (y en otros) se mencionan por sus nombres a curas como aquellos de los que hablaba ayer? La respuesta es la siguiente. Estaba yo dando una conferencia en Santiago de Chile y tenía a mi lado, presentándome, al Cardenal Medina, anterior Cardenal Protodiácono de la Iglesia de Roma. Y dijo lo siguiente: Los hechos privados, se corrigen privadamente. Los actos públicos desordenados, deben responderse públicamente.
Los clérigos mencionados han expresado públicamente sus opiniones. Por eso, tantos otros blogs han expresado abiertamente su opinión sobre ellos. Pero si Masiá, por ejemplo,  viniera a mi iglesia y me pidiera concelebrar conmigo, le diría que sí de mil amores. Es decir, los lazos eclesiales (y de caridad) se mantienen. Aunque, al mismo tiempo, las críticas públicas de ellos contra la jerarquía provoquen opiniones públicas de los hermanos.

De verdad que tengo cariño a los Faus, Arreguis, Masiás, Casaldáligas, Boffs y Kungs del mundo. Nada me gustaría más que compartir unas pizzas todos juntos en torno a una mesa. Pero mi amor hacia todo ese fausarreguismo de la masialdáliga de los kungs de la nueva observancia, no me evita recordar que la ortodoxia es la ortodoxia. Y es que la ortodoxia es ortodoxa, o ya no es ortodoxa. Aquí no valen los términos medios.

Y por muy buena voluntad que uno le ponga, resulta evidente que el fausarregismo masialdaliguense es un caos, es un puré, no tiene nada que ver con el orden de un tímpano catedralicio. Puestos a creer en lo que me dé la gana, no necesito que ningún Kung me diga en qué tengo que creer. Kung, para ese viaje no necesito alforjas.

Pero si creo en lo que Cristo dijo, es lógico pensar que Él mismo dejase unos guardianes de su mensaje. Los masialdaliguenses están unidos sólo en tanto en cuanto se hallan unidos contra los obispos. Sin los obispos, ellos se combatirían entre ellos como lo hicieron entre sí los protestantes del siglo XVI o lo hacen ahora los evangélicos del siglo XXI.

Pero sería divertido reunir a los lefevrianos y a los fausarreguistas en torno a una pizza, y bromear todos juntos. Sí, lo uno no quita lo otro. Aunque después todos estos progresistas, suelen ser muy agrios. Entre los curas y laicos ortodoxos suele haber más bromas y buen humor.

domingo, julio 08, 2012

Preciosa capillita portatil en honor del martirio de San Juan Bautista

 
En la oración de los fieles de hoy domingo en la misa, la lectora ha pedido por aquellos que no se someten a la autoridad y el Magisterio. Es la típica petición que podía haber redactado yo, pero al coro pongo por testigo, a los monaguillos pongo por testigos, de que nada tuve que ver con esa petición. Ni siquiera fui yo su autor espiritual. Pero me hizo gracia.
En ese momento, muy serio yo en el centro del presbiterio, pensé en una hipotética prez que dijera: por los Masiá, por los Arreguis, por los Faus, por los Casaldáligas, roguemos al Señor.
Tranquilos que no lo haré. Y no lo haré por dos razones. Primero, las preces tienen que ser vehículo de una plegaria común, no ocasión de división. Segundo, lo que marca el que alguien esté dentro o fuera de la comunión es el acto de atar o desatar de aquel que tiene la autoridad sobre esas ligaduras espirituales. Mientras la autoridad no lo haga, esos hermanos míos están dentro de la Iglesia.
Uno está en comunión, mientras no se demuestre lo contrario. E incluso la palabra demostrar requiere explicación. La falta de comunión no se muestra por especiosos razonamientos teológicos. Siempre hay argumentos a favor y en contra en cualquier cosa. Sólo la autoridad episcopal ata y desata, no los diáconos, ni los presbíteros. Así que una prez de ese tipo sería claramente inadecuada. El presbítero puede orar por lo que quiera personalmente en el interior de su alma. Pero si lo hace en un acto litúrgico, debe someterse a las normas litúrgicas, eclesiales y, sobre todo, de sentido común. 

Ojalá que Spielberg algún día se convirtiese al catolicismo


Algo que desde hace unos años me gustaría ver es una gran película de temática religiosa. Sobre todo me gustaría sumergirme en una trama eclesiástica de ésas que te absorben completamente. Una historia profunda, inteligente, detallista, escrita por un buen conocedor del tema. Una película que tuviera grandes reconstrucciones, una cinta de gran presupuesto.

No me refiero a una película de aventuras o un thriller convencional, no. Algo tipo Becket o Un Hombre para la eternidad. Una película esencialmente eclesiástica. Algo sobre las altas esferas. Una historia que nos sumergiera en el mundo de la gran jerarquía.

Sí, hace años que tengo ese antojo, el antojo de ver una película así. Claro que un guion así lo tendría que hacer un intelectual. Qué pena que Juana de Arco de Becson fuera un inmenso presupuesto tirado a la basura. Un gran director y una gran desilusión.

Sería formidable una película que me tuviera ansioso, por saber qué pasar en la siguiente escena. Una película en la que necesitase saber su final. Películas sobre eclesiásticos hay muchas. Todas repiten las mismas cuatro ideas generales de parvulario. Todas son una descomunal repetición de lo mismo, dicho del mismo modo.

Lo que necesitamos es que Spielberg se convierta al catolicismo y se encierre en una habitación con Coppola y tres genios más y digan: no vamos a salir de aquí hasta que tengamos el guion de una película que deje a todos con la boca abierta. Pero mucho me temo que eso no ocurrirá y que la masa seguirá con el rancho de Gran Hermano.

jueves, julio 05, 2012

Esto sí que es un altar



Esto es un señor altar, un altar digno, un altar que refleja sacralidad. Es que no tenemos dinero, dirán algunos. Bueno, pues no gastéis el dinero en cosas baratas para llenar la iglesia. Gastad en una sola cosa y ya está. Un buen altar y un buen sagrario. El resto de las paredes pueden estar desnudas. Si hace falta que no haya retablo, pero que haya un buen altar.
Después, en el altar de la foto la disposición del crucifijo y de las velas también es perfecta. Nunca he entendido lo de las dos velas a un lado del altar y la maceta de flores al otro. ¡Las velas simétricas! ¡Las velas simétricas! Y naturales. Las velas artificiales son falsas. Sí, lo repito: las velas artificiales no son velas. Y por tanto su simbolismo es cero.
Y después no hay nada como un buen crucifijo sobre el centro del altar. Un crucifijo gótico en medio de los cirios de un altar de piedra, es una de las cosas más bellas del mundo. Y quizá la más bella del mundo.
Las viejecitas bordando florecitas en el mantel, deben ser totalmente proscritas. Los bordados, totalmente desaconsejables. Las frasecitas en colorines, prohibidísimas. En la sobriedad hay belleza. Las viudas han tomado al asalto los altares y los han decorado de un modo ultrafemenino. Hay que retornar a esos altares pétreos, románicos, que ofrecían una impresión de fortaleza. Cirios gruesos, crucifijo románico, luz natural. Ay, como hecho de menos rezar ante los bellísimos altares de las tres parroquias que he tenido. Cada altar fue más bello que el anterior. Me daba tanta devoción arrodillarme ante él con la Eucaristía sobre él, y después sentarme a rezar el oficio divino.

miércoles, julio 04, 2012

Atención al pajarito


Cuánto, cuánto me alegro de que haya sido hallado el Códice Calixtino de la Catedral de Santiago. Ya sabéis lo que amo la caligrafía artística. Un códice de estas características es todo un mundo. En sus muchas páginas se va desgranando el mundo interior del monje copista. La complejidad de ese lenguaje simbólico no tiene nada que ver con el más complicado de los cuadros del arte moderno del extinto siglo XX. Al lado del códice, cualquiera de ellos parece una obra infantil.
Sólo los que tengan la inmensa suerte de escuchar a un especialista, pueden abrir los ojos a todo lo que se dice en cualquiera de sus folios. En el más pequeño rincón, el artista nos puede sorprender con los más sutiles mensajes. Y eso sin contar con que ya la mera grafía es una obra de arte que uno no se cansa de contemplar.

La letra de cada copista era única con una intensidad tal, como no lo ha seguido siendo en los siglos posteriores. Sólo ampliando grandemente una línea nos podemos asomar a esa unión de simplicidad y arte esencial que son las palabras de los grandes amanuenses que hicieron del arte de escribir, algo que trascendía mucho más allá de las ideas y conceptos que plasmaban. Hay páginas en los que la escritura vale más que la obra plasmada.

Y claro, después está el texto. Por si todo esto fuera poco, nos queda el texto. Ordeñaban cabras, plantaban cebollas, pero esos monjes eran grandes intelectuales especulativos. A estos hombres detrás de los textos se asomó Umberto Eco, asombrando a millones de lectores que, de pronto, descubrieron ese mundo intelectual medieval en todo su esplendor.

Yo tuve la suerte de hojear en Roma un facsímil de esta obra. Ahora el libro descansará. Después de guerras medievales, saqueos napoleónicos, hordas comunistas, el libro cayó en manos de un electricista. El mayordomo, el electricista, el cocinero, siempre suelen ser ellos los culpables. Agatha Christie lo sabía. Pero nos contó otras historias, porque la realidad es demasiado prosaica. Un consejo, si tenéis un criado en casa, despedidlo antes de que os robe, os envenene, os torture u os defenestre. Los ingleses con smoking tipo Lo que queda del día son los peores.

martes, julio 03, 2012

Hace 18 años fui ordenado sacerdote

Bueno, hoy 3 de julio, he celebrado mi 18 aniversario de ordenación sacerdotal. Como hoy no tenía que decir ninguna misa en ningún convento o parroquia, he tenido la suerte de poder celebrar completamente solo en una capilla.

Silencio total, sólo luz natural, una cierta penumbra. Una misa pronunciada en voz baja, con muchas pausas meditativas. Desde el comienzo he pedido que me acompañaran sacerdotes conocidos que ya estarán en el Cielo, así como mi ángel de la guarda y mi santo favorito: Santo Tomás Becket, arzobispo de Canterbury.
Os participo algunos pensamientos sueltos durante esa celebración, quizá demasiado personales. En el momento de lavarme las manos tras el ofrecimiento del vino, me parecía que simbolizaba el lavatorio de los pies en la Última Cena.
Otro pensamiento que he meditado durante la misa, es que ni siquiera yo, el sacerdote, soy digno de tocar el altar. Una cosa tan santa como el lugar donde se colocará el Cuerpo de Cristo. Por eso, cuando pasaba cada página del misal, colocaba la otra mano sobre mi pecho y no sobre los manteles. Me he hecho consciente de que varias veces en las oraciones, el presbítero pide que su sacrificio sea aceptado humildemente.
Al partir la partícula para la commixtion, la he partido del centro de la forma. Imaginándome que depositaba en el cáliz el Sagrado Corazón de Jesús. Después al mostrar el Pan Eucarístico en el momento del Ecce Agnus Dei, la forma perfectamente redonda mostraba un huequecito pequeño, que me recordaba la llaga en el Corazón de Cristo, la de la lanzada. 
Bueno, esto es lo primero que me ha venido a la mente al decir algo sobre el día de hoy. Un hoy dieciocho años después de otro hoy que ya es ayer. Un hoy de ahora que estará muy lejos en el tiempo dentro de varios decenios. Mi sacerdocio se ha vuelto con los años un río plácido, sereno, de aguas dulces.
Ya no me preocupo por las cosas que me preocupaba al comienzo. Ya es muy difícil que algo me haga perder la paz. Me gustaría recibir de Dios ese entusiasmo de los primerísimos años de sacerdocio. Ese celo que casi todos los sacerdotes tienen al principio. Con el tiempo nos volvemos un poco comodones. La virtud de la fortaleza y el ascetismo se enfría un poco. Pero, bueno, nunc coepi. Recomienzo.


lunes, julio 02, 2012

Futbol y catolicismo

Debo ser de los pocos españoles que nunca he visto un partido en mi vida, tampoco ayer. Pero estaba hoy mirando el periódico, y leía algunas cosas sobre Vicente del Bosque. Otros entrenadores son hombres que confunden la autoridad con el grito y el ansia de la autoafirmación. Vicente, no. Vicente es el hombre tranquilo. Su autoridad se impone con una simple mirada.


Leía ese artículo con emoción, porque me daba cuenta de que un obispo tiene que ser así. La autoridad de un buen prelado se impone sin aspaviento alguno, con su mero trabajo diario, con su humildad. Y cuando las cosas se hacen bien durante años, un obispo sólo necesita mirar, para que su mensaje quede claro a todos. Al final, un obispo así es como Del Bosque, alguien rodeado de imperio.

Y estaba pensando esto y mirando la foto que pongo arriba, cuando me ha venido a la mente este pensamiento: Este hombre se parece por su rostro y por su carácter a tantos de esos españoles llenos de sentido común que durante cuatro décadas hicieron de una España destrozada la novena potencia económica del mundo.
Me bastó mirar por Internet y se confirmó mi intuición: católico practicante, hombre de profundas convicciones religiosas, etc, etc. Ala, ¡otro gol al humanismo secularista! Toma del frasco, Carrasco. Chúpate ésa. Te fastidias.

Una sola Iglesia, una sola fe

La escena del Cardenal Cayetano reuniéndose con Martín Lutero, la vi hace un mes en una pésima película. Como siempre, el cardenal aparece como un impresentable bobo. Lo que la gente no suele saber, es que el purpurado era un apasionado del estudio, un hombre lleno de celo por la reforma de la Iglesia y un clérigo de austeras costumbres.

Lo que tampoco suele saberse es que Lutero como persona tuvo una vida, que no tiene por donde cogerse. En el encuentro con el cardenal, Lutero estaba hecho un verdadero lío y demostró ser un soberbio de mucho cuidado. He leído varios libros sobre Lutero y sobre su figura hay (hoy día) un acuerdo casi universal: es mejor fijarse en sus ideas. Aunque sus ideas cambiaran de mes a mes, y de año a año.

Si he escrito estas líneas es porque algunos católicos disidentes siempre están mirando al protestantismo como un ejemplo para la Iglesia. A todos esos católicos troyanos hay que decirles claramente: la única Iglesia Bíblica es la Santa Iglesia Católica. El resto de ovejas que siguen a otros pastores forman comunidades que todas ellas expresamente están en desacuerdo con alguna parte de la Biblia. La Iglesia Católica es la única que encaja perfectamente en todos y cada uno de los versículos que componen las 1500 páginas de la Biblia.

Los protestantes son buena gente. Pero Lutero resulta bastante penoso hasta para sus fans. En la foto de arriba pongo a uno que se alegró mucho de la rebelión protestante. Que le pregunten a él qué pensaba de esa insurrección teológica.