miércoles, octubre 02, 2013

El retiro de Sila

Durante años, si un ángel se me hubiera aparecido y me hubiera revelado que iba a morir en breve, le hubiera suplicado con todas mis fuerzas a Dios que, por favor, no. Que me dejara más tiempo. Tengo todavía cosas que hacer. Libros que escribir. Tengo que santificarme. Tengo que cambiar cualitativamente mi alma.

Hoy me he sorprendido a mí mismo con el descubrimiento de que a estas alturas, acogería una revelación de ese tipo con una pacífica y serena aceptación. Y esto no es cosa de hoy, es un cambio en mí que se va consolidando desde hace unos cuatro años.

Todas esas cosas que quería hacer en mi juventud, siguen, en mayor o menor medida, en la lista de asuntos pendientes. La diferencia es que a mis cuarenta y cinco años, ya no me resistiría, ya no me aferraría con uñas y dientes a la vida. No sé, siento como si viviera un largo y plácido prolongamiento del tiempo. Como si Dios fuera generoso conmigo y me diera más, sin merecerlo.

Lo curioso es que tengo la plena convicción de que me quedan muchas cosas por hacer, que moriré de viejo y que la segunda mitad de mi vida (recién empezada) será mucho más interesante que la primera, y cargada de sorpresas, estoy seguro.

Pero al mismo tiempo que tengo tal convicción, me siento en un momento en el que el río de mi vida se ha remansado lleno de aguas apacibles. Sin ambiciones, sin grandes proyectos, sin más planes que el día de mañana. Cierto que tengo conferencias agendadas hasta agosto. Cierto que mis libros se siguen publicando y traduciendo. Hace pocos días firmé el contrato para Croacia. Pero es curioso, de pronto, es difícil expresarlo, es como si los próximos días fueran lo único que importa, y el resto estuviera sumido en una nebulosa. Y una nebulosa que me sume en la indiferencia.

A nivel personal, por primera vez en la vida, puedo asegurar que he logrado ese estado mental y sentimental que logran los que tras grandes responsabilidades se retiran a una villa a cultivar su huerto. 

Una última cosa. Como han sido varias las voces que me han pedido que los comentarios se moderen, finalmente he accedido a ello. Un colaborador se encargará de ello en este link:
http://comentariosblogfortea.blogspot.com.es

3 comentarios:

  1. Anónimo10:38 p. m.

    ¿y como piensa ganarse el Cielo sin la Cruz?
    Eso es imposible.
    Seguro que tendrá un purgatorio muy largo.

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  2. Padre , parece que su vida ha sido aparentemente plácida, los que lo conocemos del blog no nos imaginamos que un luchador contra el mal, como es un exorcista,esté tan tranquilo, cuidado con bajar la guardia, que la fiera no descansa, creo que mas bién es el momento para ponerse alerta y fortalecer aún mas sus músculos espirituales. Hay muchas batallas por librar aún , interiores y exteriores. Y eso no acaba hasta el último hálito en este mundo.Aproveche el remanso para conectarse con la naturaleza, acuerdese de San Bernardo de Claraval. "He aprendido de los árboles y las piedras mucho mas que de los libros y maestros".

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    1. Anónimo11:07 p. m.

      Como casi siempre, no entiende usted nada y prefiere montarse su película.

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