sábado, noviembre 23, 2013

Consejos a un seminarista acerca de cómo estudiar


Me pregunta un seminarista qué consejos le podría dar para estudiar. Mis consejos son los siguientes:

Rezar al comenzar el estudio, esforzándote en hacer del estudio una forma de adoración.

No tener nada sobre la mesa más que el libro que lees y la hoja de papel en la que escribes. Fuera de eso, la mesa debe estar completamente vacía. Para un seminarista, una habitación en orden es signo de un alma en orden.

No se debe escuchar ninguna música mientras se estudia. La música desconcentra. Aunque hay excepciones a esta norma. Hay personas a las que no les desconcentra para nada. Y, por el contrario, les relaja mucho.

Descansar la vista cada cierto tiempo. Cerrando los ojos o mirando por la ventana a lo lejos. Se puede aprovechar para orar en esos momentos. Como mínimo hay que hacer un descanso cada hora de la vista. En ese descanso hay que andar un poco por la habitación.

Por supuesto, el teléfono debe estar apagado mientras se estudia. Una sola llamada no sólo nos hace perder tiempo mientras se habla. Sino que la mente no se centra durante varios minutos.

El tiempo de estudio debe estar fijado. Hora de comienzo, hora de término. A la hora de comienzo, hay que dejar todo por importante que sea, y sentarse a estudiar. La hora de comienzo hay que respetarla aunque se hunda el mundo. 
Insisto, se deja todo lo que se tenga entre manos, para sentarse y sumergirse en el estudio de la Ciencia de Dios.

Subraya muy poco. Cuanto menos se subraya, más se resalta lo que subrayas.

Hay que disfrutar con el estudio. El estudio debe realizarse con la alegría del monje que cava en un huerto, o el fraile que escoba el claustro. Hay que pedirle a Dios que nos enseñe cómo disfrutar con el estudio.

Espero que estos humildes consejos te puedan servir.

Un saludo

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