lunes, noviembre 11, 2013

Dado el peinado, no soy yo el que duerme



















Hoy en el convento he predicado sobre las piedras en la Biblia. Ha sido un sermón muy bíblico y creo que original. Durante la comida y la cena he visto lo que me quedaba de la película Il Divo

Una película bastante artística sobre Giulio Andreotti. En mi opinión, no refleja para nada a la persona humana que se quería retratar. Pero ciertamente era cine de autor, cine no comercial, con pretensiones, y de eso no hay mucho. Aunque el resultado final no sea para echar cohetes.

Por la noche he charlado con un sacerdote al que le han operado del pie. Él es algo mayor que yo, así que me precede en el camino de la decadencia física. Veo mi futuro reflejado en sus presentes achaques. Eso sí, esta él pletórico de energía y buen humor. Yo envejeceré más como viejecito estilo cascarrabias.

Me he comido otra media pizza de las res de la promoción. Creo que será la última vez que cogeré esta promoción. Comerse tres pizzas medianas se hace muy cuesta arriba. Eso sí, valían sólo 7 euros cada una. Con ese precio creo que volveré a caer.

Hoy he soñado que iba yo volando y que había un ave grande cerca de mí. Y cuando la veo de cerca, observo que tiene cabeza y cuello de serpiente. No me ha echo nada, ella ha seguido su vuelo y yo el mío.


Quizá ese sueño no sea fruto de un terrible sótano psicoanalítico, sino que más bien fuera la bola dentro de mi estómago que provoca el queso de la pizza.

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