sábado, noviembre 16, 2013

Seis leones custodian su descanso eterno y cardenalicio


Pongo debajo cinco links a cinco fotografías del espléndido sepulcro del Cardenal Juan de Cervantes. Fijaos en el trabajo que tienen solamente los tres cojines bajo la cabeza del prelado. El diseño de la mitra, la piel de su rostro, esos ojos casi cerrados, como su boca.

La vida de este cardenal debió ser digna de una novela, como la de todos los prelados del siglo XV en los que se concentraba un increíble poder. Arcediano, cardenal curial, arzobispo de sevilla, administrador, poseedor de una gran biblioteca, negociador al servicio papal. Hoy día sólo nos queda esta piedra que nos habla de su paso por este mundo.

Quizá tuvo sus ilusiones, su sentido del humor, sus amigos con los que pasaba charlando horas al lado del fuego de la chimenea. Hoy, sólo el silencio de su rostro en piedra. Qué formidables son los pliegues de la tela (de piedra) que cubren su losa. Impresionante la labor de la inscripción. Me siento reflejado en ese rostro. No en el rostro del cardenal, sino en el del ser humano.

Fotografía 1

Fotografía 2

Fotografía 3

Fotografía 4


Fotografía 5

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