martes, diciembre 24, 2013

Me encanta la cara del Papa Noel, llamado también Santa Klaus.


Hoy tengo una gran noticia que daros: ¡he acabado mi tesis doctoral! Como os podéis imaginar, el acabarla en un día tan señalado no ha sido algo deliberado. Os aseguro que lo último que se me pasó por la mente era que pondría el punto final el día de Navidad.

Me quedan por poner unos títulos y tres o cuatro cosas menores, que puedo acabar en tres horas el día 26. Pero la revisión ya ha acabado. Todavía tardaré algo en dársela a mi director de tesis. Me gustaría que la leyeran un par de personas. Pero si todo sigue su curso, la defenderé en Roma antes del verano.

Hoy, sin embargo, no puedo dejar de pensar en los millares, cientos de miles, millones de personas que celebrarán la Navidad sin que entre ningún ingreso en sus familias. Sin duda, éstas son las navidades más amargas y tristes que recuerdan millones de personas. Son tantos los que jamás se imaginaron que se verían como se ven ahora. Hacia ellos va mi recuerdo y mis oraciones cuando celebre la misa esta medianoche. También mis limosnas en la medida de mis posibilidades.

En estas fiestas tan maravillosas, quiero acabar con una frase del Papa en su exhortación Gaudium Evangelii:
Hay que vivir con alegría las pequeñas cosas de la vida cotidiana. No te prives de pasar un buen día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada