sábado, marzo 30, 2013

Cristo ha resucitado. Pascua del Año del Señor 2013.
















¡Cristo ha resucitado! Aleluya, aleluya. Por más problemas que nos acucien, aunque los lobos nos rodeen, aunque el agua nos llegue al cuello, pase lo que pase, aunque se derriben los pilares de la tierra, aunque las estrellas caígan desde lo alto del cielo, Jesús ha resucitado y nosotros resucitaremos con Él. El Bien ya ha triunfado. La victoria es de Dios. El Altísimo es el Invencible. La Resurreción es la prueba definitiva.

Los fariseos y escribas se dijeron: a otros ha hecho levantarse de la muerte, ¿pero quién lo resucitará si lo matamos a Él mismo? Pero Cristo se resucitó a sí mismo.

Las cosas pueden ponerse muy mal, pero conocemos el final de la Historia. Todo acaba en una abrumadora e arrolladora victoria divina. Enjugad todas las lágrimas, la hora se acerca incontenible.

¡¡Aleluya, ALELUYA, aleluya, ALELUYA, aleluya!!

Olvidémonos de los discursos correctos




















En mis últimos posts a algunos les he podido parecer excesivo. Pero si no me creéis a mí, creed al menos a la Virgen María. Nuestra Madre advirtió en Fátima lo siguiente, la cita es literal:

La guerra pronto terminará. Pero si no dejaren de ofender a Dios, en el pontificado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, del hambre y de las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre. 

La guerra que iba a terminar era la I Guerra Mundial, la guerra peor era la II Guerra Mundial. Digámoslo CLARAMENTE las dos guerras mundiales fueron un castigo por los pecados. No creáis al Padre Fortea, creed a la Virgen. Si pensais que he tomado el mensaje de una web poco dudosa, podéis comprobar en el siguiente link que está tomada palabra por palabra de la web del Vaticano:

http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/documents/rc_con_cfaith_doc_20000626_message-fatima_sp.html

Si las dos guerras mundiales fueron castigos divinos (así lo dice la Virgen María), y ahora hay muchísimo más pecado, ¿qué conclusión debemos sacar? Pues yo creo que está clarísimo. Lo lamentable es que tantos creyentes no crean ni a la Virgen María, ni a la Biblia. ¿Entonces a quien creer? Según los teólogos modernos hay que creer a los teólogos progresistas. Por encima de la Biblia o de la Virgen María hay que creer al millonario Hans Küng y a la turba de sus secuaces, verdaderos salteadores de la Palabra de Dios. Salteadores, manipuladores de la Santa Palabra que se nos ha dado de lo alto para nuestra salvación. En esa Palabra está muy claro:

Salmos 39,12: Tú corriges a los hombres, castigando sus culpas.

Sí, queridos lectores del blog: hay que predicar una gran penitencia. Hay que volver a escuchar a Dios en su Palabra. Se necesitan profetas santos que recorran esta Ciudad de los Hombres recordándoles que se acerca un tiempo de grandes castigos, porque así nos lo indican los signos. Lo demás es como esos familiares que le dicen al enfermo deshauciado: tranquilo, tranquilo, estás bien, te vas a poner bueno.

Los Faus, los Masiá, los Küng han pagolizado a muchos en la Iglesia, los han desorientado, les han dicho que el mal ya no es mal, que la penitencia no tiene sentido, que no existe el castigo divino, como tampoco creen en la diferencia de grados de felicidad en el más allá. Han sido las zorras que han devastado la viña. Éste sería el momento de que en la Gran Nínive se proclamase una gran penitencia. Pero no se hará. Las ovejas están ciegas. No sólo no se escuchará a los profetas, sino que al revés, no está lejos el año en que las ovejas se vuelvan lobos.

viernes, marzo 29, 2013

Signos que se nos dan desde el cielo


Estimado amigo:

Me pides en tu e-mail que no tarde en contar el episodio de Roma del que hablaba ayer. Me acordé de ti y pensaba llamarte. Pero opté por dedicarme más a la oración estos días del Triduo. Paso ahora al episodio.

Hace dos años, iba yo paseando con mi amigo franciscano por una calle de Roma. Una calle medio kilómetro del centro de Roma. Íbamos enfrascados en nuestra conversación sobre cuestiones eclesiásticas o similares. De pronto, justo en la primera calle perpendicular a la nuestra, suena el estruendo de una explosión, una gran explosión.

Nos quedamos inmóviles en la acera y nos miramos. Al instante, me dirigí hacia la calle para dar los sacramentos a los heridos que hubiera. El estruendo había sido tan impresionante que la gente impresionada con cara de susto salió de los bares a ver qué había sido aquello. Recuerdo dos policías que se dirigieron corriendo hacia el lugar.

No tardé nada en llegar, me hallaba a unos veinte metros del sitio. En cuanto doblé la esquina, no pude dar crédito a lo que vi. Había mucha gente en las aceras preguntándose qué había pasado. Pero ninguna bomba había explotado, ningún coche había saltado por los aires, no había en el aire ninguna nube de humo, no se había roto ni siquiera el cristal de una ventana.

Todos los presentes estábamos inmóviles, tratando de comprender. Había una sensación de incredulidad en los rostros. ¿Cómo era posible semejante explosión sin que nada se hubiera destruido?

Aquello me dejó muy perplejo, pero varias semanas más tarde escuché por primera vez la noticia (poco creíble) de que en distintos lugares del mundo se estaban escuchando explosiones y extraños sonidos que procedían del aire, que eran enteramente inexplicables.
Como le dije a una persona: jamás hubiera creído la noticia, si no fuera porque yo mismo fui testigo de una de esas explosiones.

Podéis ver en el vídeo de abajo que los noticiarios que dan la noticia en cada lugar del mundo, no son precisamente noticiarios de canales desconocidos. Son canales serios y lo extraño es que la noticia no haya pasado a ser primera noticia en los grandes canales del mundo. Aunque hay que reconocer que la noticia no parece creíble y hubiera restado credibilidad a lo que se considera un noticiario riguroso como la BBC o la CNN. Pero el fenómeno HUM y el fenómeno BOOM es completamente real:

http://www.youtube.com/watch?v=7L60ilJfQLA

¿Es esto un signo del cielo? ¿Es un signo del cielo el que caigan pájaros muertos de lo alto? No, seguro que la economía, Freud y la sociología tienen una buena y seria explicación para todo esto.

jueves, marzo 28, 2013

El próximo viernes santo... de la Humanidad













Los signos de los tiempos. En mi oración le pido al Señor que me ayude a interpretar los signos, los muchos signos, que se están acumulando en todo el mundo acerca de lo que se avecina en este cambio de época que nos ha tocado vevir. Que vivimos un cambio de época, eso no lo duda nadie. Que se ha acumulado mucho pecado, eso es algo de lo que nos llevan advirtiendo los profetas del Altísimo desde hace una generación. Que la Biblia nos advierte que cada acción conlleva consecuencias es algo que ya nos dice hasta la misma razón.

No quiero asustar al personal. Pero, desde hace tiempo, los signos de los tiempos son tremendos. Entre otros signos, tales como la caída de pájaros muertos del cielo, están los ruidos inexplicables que se oyen del cielo o de lo profundo de la tierra. Nunca lo había dicho aquí, pero yo fui testigo de uno de esos ruidos inexplicables. Algún día lo contaré por aquí. Pero fue una cosa que me impactó muchísimo. Me ocurrió en un paseo con un franciscano por Roma. Fue algo que me impresionó muchísimo. Por eso, cuando más gente ha hablado de esos ruidos inexplicables en todo el mundo, he sabido que es cierto, que no son imaginaciones de la gente.

Se acerca un gran viernes santo para la Humanidad. No quiero parecer un visionario. Cuanto me gustaría aparecer como alguien serio y respetable. Pero como pastor debo advertir en la medida de mis posibilidades que tanto aborto, tanta infidelidad en la familia, tanto egoismo, tanta soberbia contra Dios, tanto olvido del sentido de la existencia, tanta agresividad contra la verdadera religión, tantas y tantas iniquidades se han acumulado y han decantado la balanza del rigor divino.

Pero tranquilos, no os preocupéis, según otros todo esto que padecemos y lo que nos va a ocurrir, es sólo economía, sociología y geopolítica.

Mi pequeña voz en medio del clamor


Aunque no tenga ninguna relación con los post anteriores, en realidad practicamente ningún post tiene relación con el resto de los post, quisiera decir que resulta un urgente imperativo moral detener los deshaucios en España.

Mantener el sistema legal vigente acerca de este tema, únicamente tiene como fin no hundir la futura recuperación del mercado inmobiliario. Pero, francamente, ya no veo ninguna recuperación de éste, ni a corto ni a medio plazo.

Vivimos una situación excepcional, de verdadera emergencia nacional. Todos y cada uno de los deshaucios deberían detenerse. Ni una sola persona más tiene que quedarse sin casa. Incluso los deshaucios de los últimos cinco años, de forma regresiva, deberían poco a poco anularse, e ir devolviendo las casas vacías a sus anteriores dueños. La situación del mercado inmobiliario ya no va a empeorar, porque eso sí que sería imposible.

Si alguien con influencia lee este post, por favor, que haga lo que esté en su mano para hacer entender a los que tienen el poder, que no vivimos una crisis, sino una catástrofe.

miércoles, marzo 27, 2013

El sagrario como centro de mi vida


Ayer preguntaba si alguien trabaja la madera o sabe hacer maquetas, y vive en Madrid. Como a algunos les he dejado con la intriga de qué sagrario me gustaría hacer, voy a explicarlo un poco.

Primero de todo quiero decir que cada día paso mis buenos ratos delante del sagrario. Por eso me gustaría que el tabernáculo expresara del modo más grandioso posible la excelsitud del misterio que contiene. Es decir, el sagrario, ya de por sí, debería ser una predicación. El sagrario debería ser gloria de lo que custodia.

La idea que tengo sería hacer un arca de estilo gótico. Un arca que, sin dejar de tener la forma esencial de arca, tuviera detalles arquitectónicos. Como si el arca fuera una pequeña catedral. El techo a dos aguas estaría cubierto de preciosas telas. Varias, unas encima de otras, como en la Tienda de la Reunión del Pueblo Elegido en el desiero. ¿Por qué? Y la Palabra plantó su tienda entre nosotros, escribirá San Juan. Cristo es la verdadera tienda donde se reune la criatura con su Creador.

Pero el arca tiene que tener detalles arquitecónicos, arcos, contrafuertes, para que se exprese visualmente lo que dijo Jesús de que su cuerpo era el nuevo templo. Jesucristo es el templo material donde habita la Divinidad.

La puerta del sagrario será un icono cuadrado de dos palmos de longitud, representando el rostro de Cristo. Hay bellísimos iconos con este tema, a cada cual más bello. De forma que al sentarnos ante el sagario, veamos la imagen del rostro de Cristo, y así tener la sensación de que estamos hablando a alguien.

Esa puerta grande representará simbólicamente la piedra ante el sepulcro de Jesús. Porque el sagario, en cierto modo, también es el lugar de la Resurrección, dado que en él está el Resucitado. No estuvo más el Resucitado en el Santo Sepulcro más de lo que lo está en el sagrario.

Al abrir esa puerta sin llave, dentro está el sagrario de metal. El arca gótica es sólo el pequeño sancta sanctorum donde está la (nueva) Arca de la Alianza. Por eso el arca gótica tiene que ser espaciosa. Aunque el sacerdote tiene que poder llegar con comodidad con su brazo hasta el interior del sagrario metálico.

El arca gótica está pensada para ser colocada exenta de un retablo. Debe estar situada en el centro de un lugar de adoración. Porque por la parte de atrás, debe colocarse un icono de Cristo en majestad. Las dimensiones deben ser las mismas que las de un ser humano. Para sí tener esa sensación de estar ante Él. De nuevo, hay formidables iconos que representan a Jesús sentado en un trono o de pie.

En ese icono, a la altura del corazón, deben abrirse dos puertecitas, sin llave. Abiertas esas puertas se debe ver el oro del sagrario interior. Como si el sagrario contuviera el Sagrado Corazón. Las puertas por el lado interno tendrán iconos de seis ángeles adorando.

Hay más detalles que habría que explicar acerca de este sagrario, como los muchos versículos que deben colocarse en las paredes de ese arca. Como si el mismo sagrario se transformase en libro, en un sagrario que proclama.
Pero estos y otros detalles son los que le explicaría al que se pusiera manos a la obra.

A alguien le puede parecer que todas estas cosas materiales dan lo mismo. Si alguien le dan lo mismo, lo respeto. Pero, en mi caso, no me da lo mismo rezar en una iglesia que en otra. Hay iglesias que me inspiran y otras que no. Lo mismo vale para todos los detalles de la iglesia. Yo rezo en cualquier iglesia. Pero si puedo elegir, elijo la que más devoción me da.

Nunca me he sentido culpable por esto. Porque veo que en la Biblia, el Altísimo explicó con toda minuciosidad cómo debía ser su templo y todos los detalles contenidos en ese espacio sagrado. Es como si les dijera: quiero que mi culto sea así, exactamente así.

martes, marzo 26, 2013

Un bello salvapantallas para esta Semana Santa


Raquel llorando a su hijos


Ésta es una curiosa imagen de Raquel, llorando a los niños de la Matanza de los Inocentes. Un dignísimo icono que nos recuerda la realidad del aborto. Terrible realidad que no debemos olvidar. También el aborto tiene relación con la crisis que padecemos. El aborto es una de las causas de que ahora carezcamos de la bendición de Dios.

Pero qué bonito ha quedado el escudo


Así ha quedado el escudo papal tras pasar por las manos de un diseñador como tiene que ser.


Hay una idea que me ronda en la cabeza desde hace algún tiempo. ¿Hay algún lector de este blog que tenga afición por las maquetas o que haga pequeños trabajos de carpintería? Veréis, desde hace tiempo, tengo la idea de hacer un sagrario gótico que creo que sería muy bonito en cualquier iglesia. Pero yo no tengo ni tiempo, ni conocimientos, para ponerme manos a la obra. Pero sí tengo tiempo para dirigir a alguien que tenga esa afición, a la madera o a las maquetas, y que se anime a escuchar mi idea para ver si le gusta. Como siempre mi email fort939@gmail.com
 

Apologia pro Merkel


En este blog ya se sabe que me gusta volver a golpear varias veces, con terquedad, sobre la cabeza del clavo. Se trata de una tradición del blog. Así que hay que volver a decirlo bien claro: el trato del Banco Central Europeo hacia Chipre fue extremadamente generoso. Cuando el gobierno de Chipre dijo que iba hablar con los rusos, para que fueran ellos los que hicieran el rescate, yo estaba completamente seguro que los de la isla se iban a volver de Móscú con las manos vacías.

Porque, vamos a ver, Argentina tiene petróleo, el Congo tiene minas, pero Chipre no tenía nada que ofrecer. Cuando no tienes nada que ofrecer a cambio, entonces, ¿qué ofreces? La respuesta es nada.

Aunque Chipre hubiera vendido todos sus rebaños de ovejas y todos sus olivos, no hubiera tenido para pagar nada de nada de los 15.800 millones de euros de agujero. Ese agujero no se resolvía ya ni vendiendo todas las playas del país.

Su sistema financiero, a partir de ahora, no vale nada. La fuga de todos los depósitos es inevitable, completamente inevitable. El error del BCE fue no exigir que los 5800 millones de euros se tomaran de los grandes depósitos de la isla, y sólo de ellos. Eso sí que fue un error en toda regla. Nadie hubiera llorado por una merma en las fortunas de los grandes magnates rusos. El gobierno chipriota no quiso espantar a los millonarios. Quisieron evitar lo que era imposible de evitar. Qué ilusión.

Pero sin el rescate europeo, Chipre hubiera caído en la ruina más absoluta. Los cajeros de los bancos no hubieran dado dinero, ni ahora, ni después. No hubiera quedado en pie ni un solo banco en el país. Evidentemente, Chipre hubiera salido del euro, pero la nueva moneda hubiera valido 0 (cero). La confianza en las instituciones hubiera tardado en restaurarse no menos de un año, si todo lo hubieran hecho perfecto los gobernantes. ¿Pero mientras tanto de qué hubieran vivido los chipriotas?

El problema es que lo mismo puede suceder en España el día que el pánico cunda. Todo está sujeto ahora mismo con alfileres. El pánico será una fuerza tan arrolladora como un alud. Ninguna inyección de liquidez de Berlín restaurará la confianza en una situación que todos los inversores saben que está perdida.
España será Chipre, es una mera cuestión de tiempo. Alemania pondrá el dinero que haga falta para detener el alud del pánico. Porque saben que el dominó infernal una vez iniciado será imparable: España, Portugal, Italia, Francia, Alemania. Por eso Merkel puso todo el dinero que hizo falta para España.

La gente sólo se dará cuenta de lo mal que están las cosas cuando ya no salga dinero del cajero automático y el banco mañana no abra. Y ni aun así este pueblo se volverá hacia Dios. Porque de todas las explicaciones que escucho en los medios de comunicación, la única que no aparece es la explicación bíblica de lo que nos sucede.

La crisis económica es sólo un síntoma de nuestro mal. 

lunes, marzo 25, 2013

Merkel no se ha equivocado


Los columnistas de los periódicos, los caricaturistas, los comentaristas de las televisiones, todos, están estos días criticando a Angela Merkel por sus decisiones respecto a Chipre.

Al segundo día tras la propuesta de la Unión Europea, me enteré de los detalles, de los números y otras cuestiones más complejas que están entrelazadas en el caso de Chipre. Y sinceramente la propuesta de la Unión Europea me parece no sólo justa, sino muy generosa.

Explicar en detalle el porqué de esto, me llevaría un largo post, y no es lo que pretendo ahora. Baste decir que si la deuda la hubieran tenido que pagar los bancos, el Banco Central Europeo se hubiera tenido que quedar con todos los bancos chipriotas. Lo que equivaldría a decir que la Unión Europea se hubiera convertido en dueña de un país entero. Era algo imposible de realizar, se hiciera como se hiciera. El sector bancario era siete veces el PIB del país entero.

Los chipriotas se han beneficiado de su paraiso fiscal todos estos años. Es lógico que ellos, al menos, paguen el 10% antes que perderlo todo. Y no lo perderán todo si aceptan, porque la Unión pondrá las dos terceras partes de la gigantesca deuda. La propuesta europea era muy generosa. La alternativa a esto era que Europa pagara y se fuera a su casa. Usted paga, nosotros seguimos gestionando. Si dentro de un año, o medio año, volvemos a necesitar dinero les volvemos a llamar. Evidentemente, eso no era lógico.

Insisto, no se trataba de hacer una inyección de liquidez a unos bancos, como sucedió en España. En este caso se trataba, en la práctica, de comprar todo un país.

Aunque hay que decir que después que se produzca el contagio de Chipre a todo el sistema bancario europeo (algo inevitable), todos los europeos clamarán que hubiera sido mucho mejor pagar entero el rescate a Chipre, que no soportar las pérdidas globales mucho mayores que el contagio provocará.

Pero los técnicos alemanes están siendo tacaños con el dinero, porque el fuego aparece hoy aquí, mañana allá. Los bomberos se han resignado al hecho de que los fuegos van a seguir apareciendo por todas partes. Y el agua que les queda en las cisternas es poca. Ése es el problema. La cuestión no es Chipre, la cuestión es que saben que van a necesitar agua.  Y el agua no se reproduce.

Lo de Chipre es catastrófico para la población. Los bomberos están allí. La población desesperada les grita. Pero ellos se quedan impertérritos. Los bomberos saben que esto no es un fuego, es la guerra, y hay que empezar a racionar la munición.

Si además los chinos comienzan a sufrir una burbuja inmobiliaria, retirarán billones y billones de bonos y de productos en todo el sistema financiero europeo y estadounidense. Ése será el momento de empezar a comprar latas para la despensa. Pero no os preocupéis, ya es primavera.

Ya he hablado muchas veces del sentido religioso que tiene toda esta crisis.

Al final de la película Becket, Enrique II dice a sus barones: señores, ha llegado el momento en que todos hagamos penitencia.

domingo, marzo 24, 2013

Un día en la vida de un ser humano de este planeta



Día frío y gris, lluvioso por la tarde. Chipre, sin exagerar, se debate entre la supervivencia y el hundimiento. Dos Papas se reunen y se abrazan, protagonizando una bella foto. El magnate Berezovski es hallado muerto en su casa londinense. Miles de ojos, con razón, miran con desconfianza al Gran Mafioso, cuyo nombre no mencionaré.

Yo por la mañana he trabajado en mi tesis. Después he ido a almorzar con un amigo abogado que me ha venido a visitar de Madrid. El paseo ha sido bajo un agradable sol. Por la tarde, entre otras cosas, misa en la catedral. Mañana domingo ya comienzo en el pueblo que me ha sido encargado para esta semana santa. He tenido una conversación con el penitenciario. Al regresar a mi casa, he comprobado un versículo hebreo de un salmo.

Tras la cena, dos partidas de ajedrez. En la última, mi rey ha caído sobre el tablero. Una llamada de una amiga violinista de Costa Rica. Hemos hablado paseando con mi ipad en la mano. Ahora ya es tarde, sólo me resta leer y meditar un poco a Nehemías y abandonarme a la invasión del sueño y su dulce labor.

El mundo no es perfecto, pero podemos vivir como si lo fuera.

viernes, marzo 22, 2013

Una versión artística del escudo papal


Aquí os presento una versión más cálida y artística, del escudo del Papa Francisco. La he hecho yo. El escudo papal que corre por Internet es demasiado frío, para nada expresa la calidez y bondad de nuestro Papa.

Se me ha ocurrido que una forma de ayudarle, era hacer una versión más bella de su escudo. Así que os animo a que extendáis esta versión, que a mí me parece más acorde con su personalidad.

Tenéis todos mis permisos para extender por el Océano de Internet esta relectura del escudo de nuestro pontífice.

¿Un poco más de té?

Al final, he decidido alargar el post de ayer. Lo he colocado seguido al texto de ayer, porque así los melómanos pueden encontrarlo todo en su solo post.

Perdonad que insista tanto con Bach. Pero éste es un blog acerca de mis manías.

Os pongo aquí un té con pastelitos. Como ése del que os hablaba hace dos posts.

jueves, marzo 21, 2013

Al final, lo que permanece es el triunfo del minucioso trabajo bien hecho


Ayer escuchaba, al final del día, el segundo concierto de Brandenburgo. Ese concierto en el que tras tres minutos de indescriptible alegre vitalidad, Bach insertó unas notas que anuncian una futura tristeza. Inmediatamente, la partitura se recobra en su optimismo. Pero es un optimismo que, como en otras muchas de sus obras, es fruto también del esfuerzo de la voluntad. Las armonías de Bach, en varias de sus obras, expresan a través de la música justamente eso, la de la felicidad tenaz que sobrepone. ¿Cómo se puede expresar tal cosa con armonías que se entrelazan? Bach lo logra.

Pero, ante todo, Bach es el autor de la alegría de Dios. No debe extrañarnos, él fue el que tradujo el Evangelio a música. Este quinto evangelista fue el protestante más católico. Si grande fue su creación musical, más grande fue la gran obra a la que dedicó todos sus esfuerzos: su familia.

Cuando alguien me comenta que su compositor favorito es Beethoven o Mozart, siempre me fijo en la juventud del que habla. E interiormente me confirmo que le quedan años y años de escuchar a los autores románticos, para entender por qué Bach es la cumbre indiscutible de la música.

Y eso que la gente le valora por sus obras más conocidas y fáciles. Pero el Bach experimental de sus últimos años, es enteramente desconocido para, incluso, la mayor parte de los melómanos. Lógico, con músicas al límite de la armonía que puede captar la mente humana, no van a internarse en la comprensión del, por ejemplo, Trias Harmonica (BWV 1072). Bach en sus últimos años se va internando en una música cada vez más abstracta.
 
Bach es el constructor de una vasta catedral sonora en la que los contrafuertes de las armonías se entrecruzan, en la que los pilares de notas se elevan directos hacia el cielo. Su catedral tiene capillas y más capillas, capillas que se abren dentro de las capillas. Los contrafuertes del contrapunto sostienen una construcción invadida por el sonido del órgano, por cientos de corales que susurran, claman y enardecen.
 
No tengo la menor duda de que cuando el Músico de Dios se haya encontrado con su Creador, el Altísimo le habrá hablado, entre otras cosas, de música. ¿Cómo habrán sido las conversaciones de música entre Bach y Dios? Me imagino la voz profunda, potente, de Dios diciéndole: Bach, me ha gustado mucho la música que has compuesto acerca de mí.

 

La vida, ese viaje irrepetible


¿Qué le pedimos a la vida? Por supuesto que lo primero, lo esencial, es Dios, Ése es su centro, su sentido y su fin. Pero dejando aparte esto, al que tantos posts he dedicado, ¿qué le pedimos a la vida?

Yo no le pido nada. Pero no por virtud, sino porque tengo más de lo que puedo gozar. Ahora bien, dejadme, una vez más, otra, dedicarme al placer de las enumeraciones. Porque ciertamente hay un cierto placer en el acto de enumerar. Doy comienzo la lista sin ninguna voluntad de acabarla.

Tener un bosque cercano donde pasear. Un bosque cerrado, exhuberante, húmedo, repleto de vida. Yo tengo esa suerte, y mis bosques me los tengo muy recorridos. Y si Dios me da vida, varios centenares de veces espero recorrerlos de nuevo.

Tener a mano los Conciertos de Brandenburgo tiempo para escucharlos al final del día. Las Variaciones Goldberg pueden bastar. Con tiempo suficiente, uno puede recorrer a Bach lo mismo que esos bosques.

Ver cada semana una gran película. No una buena película, sino una gran película que nos estremezca, que nos haga reconocer que gran arte es el cine. En mi vídeo tengo grabado y pienso ver esta semana Despertando a Ned. La veré por segunda vez.

Sea dicho de paso, hoy he visto por cuarta vez el corto The Gift de Carl Erik Rinsch. Por la mañana he hablado por teléfono con un amigo mío director de cine, y le he dicho que si alguna vez hubiera hecho algo parecido, le veneraría. Pero dado que no ha sido así, nuestra relación queda en mera amistad.

Tomar un té con pastas de mantequilla o pastel de zanahoria con crema chantillí y fresas. Y ello en un salón coqueto con una excelente compañía, cuya conversación sea tan placentera como ese mismo pastel o ese té negro.

Una cena con un grupo de amigos, donde ríes y ríes hasta que te duelen los músculos del vientre, y el tiempo pasa y no te das cuenta.

Escribir un libro con tal pasión, con tal frenesí, que te enfadas porque ha llegado la hora del almuerzo y tienes que interrumpir el trabajo.

Pasear charlando con una visita por las naves laterales de una gran catedral gótica. A veces, he sido yo la visita. Alguna vez, incluso, ha comenzado a sonar el órgano. Me ha ocurrido charlar e ir y venir por esas naves laterales durante un cuarto de hora o media hora, sin salir, sin querer salir, de ese laberinto gótico.

martes, marzo 19, 2013

Pobre gato.




Queridos amigos, he descubierto en mí un nuevo pecado. Se trata de un pecado retorcido, oculto y enrevesado. Cuando veía al nuevo Papa todos estos días, de forma inconsciente me venían pensamientos del tipo yo haría esto, yo haría lo otro, yo diría esto, y así. No es que consintiera demasiado en esos pensamientos. No los aceptaba abiertamente. Pero tampoco los combatía con decisión.

En la frialdad de ese combate, he descubierto que se esconde en el fondo un deseo de compararme. En esos pensamientos subconscientes, en el fondo, subyace una sutil idea que se resume en yo lo haría mejor. Ya veís hasta junto al oído de un pobre presbítero se puede agazapar el demonio de la soberbia más alta. En mí el pecado era más de omisión. Pero en mi falta de lucha, estaba esa falta. Una vez que me he hecho consciente, me he arrepentido.

No hay que permitir jamás-jamás pensamientos del tipo yo lo haría de otra manera. Eso vale para todos los oficios, para todas las oficinas, para todos. Qué fea es la soberbia aunque se vista de las más engañosas telas. Ya tenemos bastante con hacer bien lo poco que tenemos que hacer. El día que hagamos bien nuestras tareas, podremos mirar más arriba. Pero, sin duda, otros sí que podrían hacer mucho mejor lo que nosotros hacemos. 

Cuidado. ¿Te has hecho daño? Ja, ja, ja.


Hoy domingo he dado un paseo por el campo de casi tres horas. No llegaba a ser una excursión. Estas inscursiones campestres son uno de los mayores placeres de mi vida: bosques, prados, algunas flores primaverales, unas pocas mariposas. La primavera estaba casi ausente, porque hacía mucho frío. Y lo peor no era el frío, sino el viento helado. Aun así el paseo ha sido una delicia. Qué bien se come en mitad de la naturaleza. Cómo se despabila el apetito. En estos paseos, la compañía forma parte esencial de ese gozo de andar.

Por la tarde he concelebrado en la gran misa en la catedral en la que hemos recibido las reliquias de San Juan de Ávila: obispo, órgano, diez sacerdotes, dos diáconos, los seminarios mayor y menor, incienso, fasto y pompa bajo las bóvedas góticas.

Esta noche leeré un rato el libro de Nehemías, que es el que estoy meditando estos días. Mañana veré un rato de la Misa de Apertura de Pontificado. Ya me gustaría estar allí, aunque fuera avivando los carbones del incensario. Pero lo veo mejor desde el sillón de mi casa, que desde la primera fila de los cardenales. Esto también es verdad.

Sería maravilloso poder ver nuestra vida como una película, resumida en hora y media, con música. Una selección de momentos, no al estilo de un reportaje, sino como una película, con unidad interna. Cuánto aprenderíamos. Me pediría una banda sonora de Alexandre Desplat con fotografía de Spielberg y guión de Roger Bolt.

lunes, marzo 18, 2013

Tiempo, espacio y materia: la dura realidad


Se lo decía a un amigo en una (deliciosa) conversación telefónica de una hora: desde hace un par de años, me encanta recorrer mis recuerdos de la infancia y adolescencia. Digo recorrer porque se trata de verdaderas excursiones. Excursiones por senderos caprichosamente sinuosos sin continuidad temporal. Excursiones por las islas de mis recuerdos.

Durante tiempo me dediqué –verdadera labor arqueológica- a buscar el recuerdo primero de toda mi vida. Después los más antiguos. Aquellos recuerdos de cuando todavía no sabía hablar. Recuerdos visuales sin discurso linguístico interior.

Todos estos paseos me conducen a responder a la pregunta: ¿quién soy yo? Esta respuesta creo que la tengo bien respondida desde hace tiempo. Es una pregunta sin sorpresas. Afortunadamente, mi subconsciente carece de traumas. No hay baules oscuros cargados de conflictos internos que no desee abrir. No hay cuevas tenebrosas donde ni siquiera pulule un pequeño monstruo que pueda llamar mío. Gracias a Dios, desde el comienzo de mi vida, mi existencia ha sido pacífica, agradable, con algunas dosis de aburrimiento, pero sosegada. Son los suaves campos de mi monotonía. Y los amo.

sábado, marzo 16, 2013

Niña probando por primera vez el sabor del limón


Durante estos días, he tenido la curiosidad de conocer más a la persona del Cardenal Bergoglio. Sí, no me he equivocado. Al que me interesa conocer es al cardenal. Cualquier intervención papal siempre será más meditada, menos espontánea, que las que tuviera en su anterior etapa. Y a mí me interesa conocer a la persona.

 

Para eso no hay nada como Youtube. Se trata de ver vídeos de cuando era arzobispo de Buenos Aires. Especialmente aquellas misas en lugares pequeños sin importancia mediática, pero donde alguien grabó algo en vídeo. También me interesaban aquellas conferencias, y cuanto menos importantes mejor.

 

Es en esos momentos, donde uno se manifiesta del modo más espontáneo posible, donde se ve a la persona. Examinaba sus palabras y sus gestos. El lenguaje corporal (cuando no es consciente) es un libro abierto acerca del alma de la persona. Hay gestos que valen más que una entrevista de una hora respondiendo preguntas. En las preguntas uno contesta lo que quiere. En un gesto corporal inconsciente, ante una pregunta, ante una situación, el yo se revela.

 

Nada criticable he descubierto en él. Y sí bastantes puntos a favor. Aunque me guardo mi síntesis, porque es provisional y porque los elementos que tengo a mi alcance me siguen ofreciendo una versión demasiado fragmentaria de esa persona que hoy se sienta en el Solio de Pedro.

 

Sería fabuloso poder uno mismo hacerle las preguntas. Preguntas concretas sobre temas concretos, sobre los temas más delicados. Entonces sí que se tendría la imagen completa. Pero el tiempo, el Tiempo es el que se encargará de darnos esa visión general de la valía de un ser humano. ¿Nos sorprenderá su valía intelectual? ¿Descubriremos su corazón de pastor? ¿Tendrá el don del gobierno? Sin ninguna ansia, sin ningún afán, quedo a la espera de las respuestas del Tiempo.

viernes, marzo 15, 2013

Haciendo experimentos


Ayer se me ocurrió hacer una de esas pruebas tontas, que demuestran un posible origen común con los primates. Me dije: yo creo que la cafeína ya no me afecta como hace años. Y como hacía un decenio que no me había tomado una Coca-Cola con cafeína después de la cena, pues eso, que tuve la curiosidad de hacer la prueba.

Resultado: no me dormí hasta las cuatro de la mañana. Eso sí, me puse al día con todo el correo electrónico.

El Dr. Evo (Morales) dice que ese alegre refresco es la causa de la caída del cuero cabelludo. Por ese lado no tengo nada que perder. Hace dos años intenté pasarme de la Coca-Cola al té. Pero el intento, aunque bienintencionado, fracasó. Aquello era como pasar de la alegría y efervescencia del catolicismo al aburrimiento del calvinismo.

Pero sé que no tengo ninguna adicción a la cafeína, porque los refrescos de cola (sea cual sea la marca) los tomo sin cafeína y sin azúcar, desde hace muchos años. Por otra parte sólo bebo una lata al día. Pero es que en verano, cuando uno llega de la calle sudado, una buena Coca-Cola con el hielo haciendo clin-clin y las gotas corriendo por fuera del vaso, resulta insustituible. Creo que hay una tribu que hace una bebida de murciélago, pero francamente a mí que me dejen mi refresco de cola de toda la vida.

jueves, marzo 14, 2013

Así he amanecido hoy después de la resaca papal


Es tan divertido escuchar a la gente. Gente, qué término tan genérico. Pero es que así es la gente. Le pones un micrófono delante y la típica señora que se ha pasado la vida haciendo croquetas, dice: sí, tiene mucho trabajo, porque hay que reformar la Curia.

 

Pero, vamos a ver, señora, ¿exactamente, qué es lo que hay que reformar en la Curia? Si le apretamos las tuercas a base de varias preguntas, al final, azorada, después de muchos no sé, saldría lo del lujo y las riquezas. Otra señora que en toda su vida no ha hecho otra cosa que limpiar moquetas, se queja de que Hispanoamérica hasta ahora ha estado un poco dejado de lado. Señora, señora, me puede usted concretar en qué ha estado dejada de lado. Tal vez sepa usted algo que los demás no sepamos. Otro señor, ante otra cámara, repetía unas cuantas generalidades acerca de que tiene que hacer cambios. Y trataba de profundizar en el tema, pero daba un paso adelante y otro atrás, porque ni él mismo sabía a ciencia cierta a qué cambios se refería.

 

La gente, la gente, ésa gran masa amorfa, esa marea que gira en direcciones perfectamente opuestas según los movimientos de la luna. La gente, el barro favorito en manos de los dictadores. Los grandes avances de los pueblos siempre han sido fruto de individualidades. Habría que prohibir las entrevistas en la calle durante los noticiarios, para que no torturen nuestros oídos. Dadles un poco más de Gran Hermano y que se callen del todo.

miércoles, marzo 13, 2013

Gracias, Señor, por concedernos el don divino de un nuevo Papa

Estaba yo haciendo la oración de la tarde en la quietud de la nave central de la catedral de mi diócesis. Penumbra, frío, silencio. La noche era tan fría que el templo estaba bastante vacío. Los feligreses se agrupaban sólo en la capilla de San Pedro, donde hay calefacción.

De pronto escucho que suena una campana en la torre. Sonaba fuera de hora. Más campanas de la misma torre se unieron tocando con entusiasmo, con fuerza. Tuve claro que ya había fumata blanca.

Se me acercó pronto el penitenciario para decirme que ya había Papa. Un rato después me dijo lo mismo el vicario. Por último la sacristiana, emocionada, con lágrimas en los ojos.

Después, celebré la misa para los fieles de la catedral. Misa pro papa, solemne, cantada, con incienso. Después mientras me iba camino de mi casa, le dije a una amistad que si miraba quién era el Papa en su móvil, que no me lo dijera. Me apetecía verlo en el balcón de la basílica de San Pedro, en la televisión. No quería que me estropeara la belleza del momento. La amistad jugó todo el rato haciendo comentarios. Resistí impertérrito sus juegos.

Al llegar en el salón de mi casa, encendí la televisión y vi la escena en todo su esplendor, emoción y belleza. Me dio tiempo a arrodillarme y recibir la bendición en directo.

Nada sé del nuevo Papa. De hecho, ni siquiera sabía que era arzobispo de Buenos Aires. Le recibo como un hijo recibe a un padre espiritual.

Mi obispo es un padre espiritual para mí. Y el Papa es el Padre de los Obispos. Así que arrodillado ante el televisor al recibir su bendición, le miré con cariño y con amor.
 
Post Data: El autor de este blog únicamente escribe posts so sweet cada vez que se elige un nuevo Papa. Pueden pasar muchos muchos años, antes de que los lectores puedan relamerse los dedos con la miel y el azúcar glacé que se derrama por todas las líneas del post. Diabéticos abstenerse. Diabéticos progresistas abstenerse.

Como se debe pronunciar el habemus Papam


Para mí el gran símbolo del cónclave es la llave. Es decir, los purpurados deben cerrarse, recogerse, aislarse. Es a Dios a quien deben escuchar, no al mundo. El mundo con sus vanidades no debe tener ninguna influencia en ese recinto sagrado.

 

¿Cuántas gracias e inspiraciones deben sentir algo más de un centenar de hombres, cuando toda la Iglesia, entera, está rezando por ellos? Sólo ellos lo saben.

 

Bueno, y ahora pasemos a la sección de crítica contra la Iglesia. Vamos a ver, durante siglos no se veía muy claro si el humo era negro, gris o blanco. Eso era un hecho. Hubiera sido mejor en el pasado que alguien hubiera agitado un pañuelo blanco o negro por una ventana, porque la paja bien es sabido que tiene sus propias limitaciones. Eso lo han solucionado con una sustancia química. El problema es que ahora el humo sale demasiado negro. Vamos, más que humo negro parece que sale tinta de calamar.

 

Otra crítica: el extra omnes de Monseñor Guido. Eso hay que decirlo con energía, con poderío, con firmeza, como regodeándose. Lo de ayer pareció, más bien, el arrullo de un ruiseñor. Espero que el habemus Papam lo diga el cardenal-protodiácono como el cardenal que anunció la elección de Juan Pablo II. ¡Eso sí que fue un habemus Papam como tiene que ser! Lo dijo con tal estusiasmo que la Plaza de San Pedro pareció que se venía abajo.

Oremus pro cardinalis


Cónclave. Todo allí debería ser adoración a Dios, un ponerse a la escucha del Espíritu Santo. Rodeados de una inmensa belleza, en un ambiente sereno en el que el diálogo siguiera a la oración. Un cónclave debería ser el encuentro de más de un centenar de hombres del Espíritu, convocados de los cuatro puntos cardinales. Ayudados por la oraciónes de todo el Reino de Dios, ayudados por hombres vivos y por las almas de los vivos en el más allá, inspirados por los ángeles, reunidos en torno a María, como polluelos alrededor de una madre. Y allí en ese lugar sagrado tras recibir tantas ayudas de lo alto, ir al sagrario para preguntarle a Cristo: ¿quién quieres de nosotros que sea tu vicario en la tierra?

 

Eso debería ser un cónclave ideal, como lo hubiera querido la Santísima Trinidad. Algo más de elemento humano habrá, ciertamente. Pero no tanto como los lobos que rugen alrededor de esos muros santos, como las serpientes que merodean echando sus gotas de veneno en los medios de comunicación.

El cónclave será más parecido al cónclave ideal, que al cónclave deforme que nos presentan los informadores, calumniadores profesionales.

 

Si pudiéramos ver el mundo del espíritu, veríamos a los ángeles concentrarse sobre el Vaticano estos días. Espíritus bondadosos llenos de luz que hablan a las conciencias de los purpurados. Jesús de Nazaret está sentado en su trono en el sagrario de la Cada de Santa Marta. El cónclave no me produce ningún temor. Confío en los cardenales. Mi corazón, insisto, no alberga ningún temor.

 

El mal no está en el Colegio Cardenalicio. Las nubes negras están más al norte. La semilla de la división vendrá de tierras germanas. Ése será el reto que tendrá que afrontar el nuevo obispo de Roma. Pero ahora sólo tenemos que gozarnos del espectáculo precioso de los príncipes de la Iglesia reunidos en una reunión sacra.

lunes, marzo 11, 2013

In te Domine speravi


Estoy ya recién llegado de Perú, donde he predicado un retiro espiritual en un seminario. Un gran seminario de ochenta seminaristas de varias diócesis. Han sido unos días tranquilos, espirituales y calurosos. Comiendo mucho arroz, aguacate y unas frutas que allí llaman granadillas. Por fuera son como mandarinas, pero por dentro es una masa gelatinosa dulzona con pepitas. Estaban ricas.

Les puse la película Becket, para mostrarles el ejemplo del buen clérigo. También dediqué varias charlas a explicar el sentido espiritual de los ritos de la misa. Los repasamos todos, rito a rito, rúbrica a rúbrica.

Muchos paseos con los seminaristas por un pasillo elevado desde donde se veía el gran patio central. Patio con árboles tropicales, césped y una gran tortuga de unos cinco kilos de peso. Después, las comidas eran en un comedorcito pequeño, donde los formadores del seminario, los dos directores espirituales y el rector, podíamos conversar.

El último día pude pasear largamente por Lima. Porque mi vuelo llegaba a Lima pronto por la mañana, y mi avión a España no salía hasta las 9:00 de la noche. El avión se ha estado moviendo en bastantes momentos del retorno.

Qué frágil parece la aeronave cuando comienzan las turbulencias. Y una vez más, el Señor me ha hecho llegar con bien a España, donde me quedo ya hasta la Semana Santa.

En la vida hay muchos momentos dichosos. Pero para mí nada supera el momento de llegar a casa.