domingo, marzo 16, 2014

Qué sagrario tan bonito


Hace unos días hablé del cardenal-infante don Fernando de Austria. Hoy pongo aquí algunos fragmentos que he escogido de su testamento cuando murió a los pocos más de treinta años:

Primero los títulos
In Dei Nomine, Amen. Sepan los que vieren esta Escritura, como yo Don Fernando por la gracia de Dios, Infante de España, Cardenal de la Santa Iglesia de Roma, del titulo de Santa Maria in Porticu; Administrador perpetuo del Arzobispado de Toledo; Primado de las Españas; Canciller mayor de Castilla, Abad, y Comendatario perpetuo de la Albadia de Alcobaza; Gran Prior de Ocrato, de la Orden, y Milicia de San Juan del Hospital en los Reynos de Portugal; Lugarteniente del Rey mi Señor, su Governador, y Capitan General de los Paises Baxos, hallandome con enfermedad que Dios ha sido servido de darme, en mi entero juicio, hago, y ordeno mi Testamento, y mi vltima y postrimera voluntad, en la forma siguiente.

Después, el reconocimiento de lo que ha sido su vida

Conozco que he sido pecador miserable, y pido a Dios nuestro Señor, vse conmigo de su misericordia, por los meritos infinitos de la Passion de Christo nuestro Señor; y a la soberana Reyna de los Angeles, nuestra Señora, la suplico interceda con su preciosísimo Hijo por el perdon de mis pecados; y lo mismo pido a los Santos de mi devocion, en particular al glorioso San Ilephonso, y a los demas de la Corte del Cielo; y a mi Angel de la Guarda, y a todos los Angeles, y Espiritus Celestiales.

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