lunes, mayo 12, 2014

La película Nebraska o el cine con mayúsculas


Podéis hacer click sobre la magnífica pintura que hoy pongo ante vuestros ojos. Es admirable en sus detalles. Se la dedico a mi arquitecto favorito JL y a su escudera Tr.

Una cosa más respecto al post de ayer. En esa época, se escogió como sintonía oficial de Eurovisión el Te Deum de Charpentier, y eso no se hizo por casualidad: se quería honrar a Dios. Se puede escuchar en este link:


Qué tiempos en los que de forma expresa se quería adorar al Creador de todas las cosas. Hubo un tiempo en que los medios de comunicación fomentaban la virtud y el seguimiento de la santa ley de Dios. Aquella generación vivió feliz y próspera. Nuestra generación está por encima de esas cosas, por supuesto. Y, por supuesto, nos va de película.

Cambiando de tema, hoy he acabado de ver la película Nebraska. ¿Qué decir de esa película? Dirección impecable, inmejorable fotografía de la América profunda actual. Es una obra en la que el drama se agazapa en cada minuto de la película. Una película para relajarse y dejarse llevar. Todavía tengo lágrimas en los ojos. No es de extrañar que todos los críticos, al ver esta película, se hayan quitado el sombrero.

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