jueves, mayo 01, 2014

Tranquilos


Os aseguro, que en los próximos días os voy a dejar a dieta. Después de estos días de posts largos y densos, al blog pongo por testigo, que os pondré posts cortitos y ligeros. Durante los próximos nueve días así será.

Sea dicho de paso, he visto por tercera vez esa formidable y grandiosa película titulada Ed Wood. Una obra indispensable para cinéfilos, cine acerca del cine. Hay momentos en esta comedia que son de una emoción dramática que pocas veces las vemos en la pantalla. Martín Landau (en el papel de Bela Lugosi) aparece como un personaje gigantesco. Un papel que llena la película, con independencia de lo que diga o haga. Es un ejemplo de cómo un actor te puede llenar una historia con su presencia.

Estoy a la mitad de Nebraska, otra película realmente fantástica. Inferior a la primera, pero una gran película sobre caracteres humanos, sobre la nostalgia y la mezquindad que suele rodear la existencia de los seres humanos. La factura de la película es impecable. Mimada en cada encuadre. Realismo y arte.


En Semana Santa me vi Sansón y Dalila. La había visto en Sábado Cine en mi infancia. Increíble que los grandes estudios hicieran películas tan chapuceras como ésta. El mismo Sansón se debió revolver en la tumba, al ver cómo le representaban en la pantalla. Lo que pasa es que la película de puro mala, entretiene. Y es que, a ratos, parece una parodia de sí misma.

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