domingo, junio 29, 2014

El don de profecía

Preciosa foto del Papa con obispos de distintos ritos orientales católicos. Bien, vayamos al tema anunciado por el título del post. No sólo en las lecturas de la Biblia, sino que en mi vida he conocido a personas con el don de profecía. Pocas, pero las he conocido. Y he tenido la prueba de su don. Este don es más complejo de lo que la gente usualmente cree. Y esto lo digo por mi experiencia con este tipo de personas.

Lo interesante de que Dios haga hablar a un profeta no está sólo en el hecho de que éste conozca el futuro, sino también en el hecho de que comunicar el futuro a alguien, puede cambiar ese futuro justo en el modo contrario al pretendido por el profeta. De manera que cuando Dios otorga este don, tiene que dar, al mismo tiempo, el conocimiento de si ese sujeto conviene que conozca el futuro.

Este juego se puede complicar bastante, no hace falta que exponga aquí todas las posibilidad. Pero Dios lo soluciona de forma muy sencilla: el profeta sabe si debe o no debe revelar algo a un sujeto. En ocasiones, la persona con este don conoce algo sobre el futuro del que tiene delante, pero sabe que no debe revelárselo.

El conocimiento del futuro es uno de los dones más maravillosos de aquellos con los que he entrado en contacto. Pero es tan peligroso para la soberbia de la persona, que Dios no suele concederlo más que como excepción. Otros dones son más frecuentes.


Además, normalmente, Dios quiere que el futuro esté velado. Los cristianos tenemos el deber de someternos a este designio de Dios. Hay que evitar el querer ir a personas santas a que nos digan el futuro. Este afán suele traer malas consecuencias o, por lo menos, suele ser inútil. Los buenos cristianos que tienen este don, suelen ocultarlo completamente a los demás. Pero, insisto, yo he tenido la prueba de que algunas personas tenían este carisma.

El carisma de la profecía sigue vivo en la Iglesia y es una de las más bellas perlas. Pero una perla escondida, y así conviene que sea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada