martes, julio 22, 2014

El nudo gordiano palestino


No voy a enumerar todas las cosas malas que han hecho los israelíes desde la fundación de su estado. Tampoco os voy a abrumar con mapas y datos acerca de cómo se desenvolvieron los acontecimientos desde el fin del mandato británico. Sólo quiero señalar unas pocas cosas:

A mí no me sirven para nada las imágenes de muertos y heridos en los hospitales de Palestina. Los reporteros siempre están allí, todo el día, esperando, aguardando la sangre. Pero esos periodistas no estaban cuando cada día se lanzaban los cohetes explosivos desde ese mismo lado de la frontera.
A mí me dejan frío las declaraciones de los políticos a sueldo, cuando salen en un hotel de los de 400 euros la noche para decirnos que hay que negociar, que hay que hablar, que hay que hablar, que hay que ser buenos y que hay que hablar, y después volver a hablar. Se habló hasta el infinito, mientras las bombas eran lanzadas desde el lado palestino, día tras día. Palabras contra bombas. 

Israel advirtió que si el estado palestino no ponía solución a eso, la iban a poner ellos mismos. Y debo reconocer que la paciencia de Israel fue encomiable. Mucho más allá de lo que ningún estado hubiera aguantado.
Se habla mucho de la creación de un estado palestino. Pero ese estado palestino YA existe desde 1994. Ahora lo que quieren es más territorio. Pero justo es reconocer que del modo que han gestionado hasta ahora su nación, sólo un insensato pondría en sus manos más territorios.

Aparecen, de vez en cuando, cristianos palestinos (los pocos que quedan) hablando a favor de la versión palestina oficial acerca de este problema. Lógico, porque si disintieran de la versión de Hamás, aparecerían al día siguiente asesinados. ¿Quién puede disentir de la versión oficial? Así que todas esas declaraciones públicas son las de unos verdaderos rehenes de un estado del terror. Siento hablar tan claro.

Los cristianos palestinos hace mucho que se han marchado todos de ese estado financiado por las dictaduras musulmanas. Sólo queda un exiguo resto cada día más acosado por sus hermanos palestinos musulmanes que no desean otra cosa más que se marchen ya del todo.

Sé que queda mejor decir que todos tienen la culpa, que todos son iguales, que la verdad está en el medio, y cosas por el estilo. Pero la realidad, nos guste o no, es que Israel se está defendiendo. No tengo la menor duda de que Israel intenta provocar el menor número de bajas civiles. Pero los medios de comunicación en Europa son completamente antisemitas desde hace decenios. Y así, en nuestras televisiones, siempre los buenos son los que están siendo financiados para la guerra santa islámica de liberación palestina, y los malos son esa democracia israelí.

Nunca he entendido ese amor pasional de las izquierdas europeas por los movimientos fanáticos palestinos. Y el odio visceral de los comunistas hacia Israel. Mientras los millonarios musulmanes sigan financiando a Hamás y al estado corrupto que domina, éste será un problema sin solución. Palestina es el Vietnam de Oriente Medio. Si queréis solucionarlo, no es con los palestinos con quien hay que hablar.

Los buenos y sencillos palestinos de 1946, pastores que no hicieron mal a nadie, nunca se merecieron la ratonera en la que se encontraron. Ellos sólo fueron culpables de encontrarse en medio de dos potencias antagónicas. Pero desde entonces la siembra del odio no ha conocido descanso. La semilla venía de fuera. Ahora no veo solución a este problema. Los palestinos se han convertido en el gran escudo humano de los innumerables grupos terroristas que pululan y dominan ese estado. Un estado rehén, un estado fallido, un estado subvencionado y mantenido por el odio de ricos extranjeros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada