viernes, septiembre 19, 2014

Fotos como ésta demuestran que tengo mi puntito devoto


Hoy me han quitado los puntos del implante. Para la espera, me he llevado La Colmena de Cela. En el pasillo, esperando, estaba también mi telefonista favorita del hospital. Hemos coincidido que los últimos libros de Cela fueron a cual peor. Su hija estaba allí esperando, algo atemorizada, a ver cuál era el plan de extracción que decretaban contra sus muelas del juicio. Ojalá yo pudiera regresar a la época en que mi único problema dental era el de ella.

Mientras aguardaba a ser atendido, me daba cuenta de lo verdaderamente larga que estaba siendo mi espera: más de dos horas. En un momento dado, pensé: cuánto tiempo perdido. Pero después me di cuenta de que no era así. Dios es Señor del tiempo. En realidad, estos imprevistos no nos hacen perder tiempo. El Omnipotente nos dará más tiempo si necesitamos más tiempo, y no nos dará más si considera que no lo necesitamos.


Otra cosa es nuestra percepción. Podemos creer que necesitamos más tiempo, pero es Él el que sabe si lo necesitamos o no. Dios tiene dominio sobre todos los relojes, sobre todos los calendarios.

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