domingo, septiembre 21, 2014

Tiene sueño


He trabajado hoy larga y pesadamente en la revisión de algunos puntos que mi director de tesis me ha mandado. Veremos cuantas semanas tardo en incorporar esas indicaciones. Toda la mañana la he dedicado a la confección de la bibliografía. Habrá una mañana más por lo menos.

En la catedral no había paz hoy: una boda y un bautizo. Aun así, he meditado a Baruc lo mejor que he podido.

Después, en casa, he probado una receta que ha resultado muy apreciada por mí mismo. Por la tarde, un sermón sobre los trabajadores de la viña. Un sermón del que ahora me arrepiento, demasiado académico. En los sermones, se me está poniendo el mismo tono que a Benedicto XVI en sus últimos tiempos.

En la cena, he repetido la misma receta de la mañana. En parte por pereza, en parte porque me ha gustado. Tiras muy finas de ternera con arroz frito. He visto el final de la película Spy Games.


Por la noche, larga conversación con mi primo por teléfono y después con un cura amigo mío. El otoño avanza en el aire y en nuestras almas. El verano con sus alegrías va sintiéndose más lejano.

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