miércoles, septiembre 24, 2014

Vamos hacia el futuro


Para mí, la decisión de ayer del PP de retirar la ley de reforma sobre el aborto marca un antes y un después. Hasta ahora la Iglesia luchaba para que se aprobasen leyes de acuerdo a la ley natural. A partir de ahora, la lucha se irá situando poco a poco en la defensa de la misma Iglesia.

Hasta 1975, el Evangelio era la ley suprema del reino. Y como consecuencia de esto, todas las leyes de la Santa Iglesia, automáticamente, eran leyes de España: qué cambio tan impresionante en 39 años.

Hace cuarenta años, las cruces estaban en lugares de honor en plazas y caminos. Las campanas resonaban diariamente en todos los pueblos para llamar a los fieles al santo sacrificio de la misa. Y todos los cargos se arrodillaban ante Cristo (representado en un crucifijo) para jurar su cargo.


¿Quiero que se implante eso ahora? No. Aquella era una sociedad cristiana. La nuestra ya no lo es. Aquel mundo (tan cercano) ya no existe. ¿Qué engendrará esta sociedad sin Cristo? De momento, la venerable institución de la familia se hunde. Ya ahora, tú que lees estas líneas, acabarás tus días en una residencia, no en una familia. 

Naciste en una familia, pero casi seguro que morirás fuera de una familia, porque la tuya no te querrá en su casa. Dicen que es pequeña y que es mejor para ti. Y así será aunque la casa sea grande y quieras vivir tus últimos días con tus nietos y no entre extraños. Eso sí, te visitarán unas cuantas veces al año. dicen que no tienen tiempo.

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