miércoles, octubre 15, 2014

Dos días visitando a la familia


De mi estancia en Zaragoza, muchas cosas podría decir. Mi madre ha estado bastante sermoneadora. Los sermones del desayuno, la comida y la cena ya los tengo previstos en mi agenda. Pero ahora va incorporando la costumbre de añadir el sermón de las 4.30 de la tarde.

En el viaje en el AVE, leí un libro. Me encantó cuando Borges me habló del polvo de imperios que hay en la Historia. El polvo de imperios y el rumor de hexámetros. Qué expresiones tan sencillas y tan sugerentes. Desprovistas de barroquismo, de ornatos efectistas, y, sin embargo, de una belleza tan elegante.


Los dos días que estuve en Zaragoza me fui a rezar a La Seo, la catedral de esa ciudad. Qué magnifico templo episcopal. Dos grandes placeres de mi existencia son pasear por un bosque y pasear por una catedral. O de forma más precisa, pasear por un bosque húmedo y espeso, pasear por una catedral gótica de planta exuberante en capillas.

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