lunes, octubre 06, 2014

Hablando claro por fin


Sobre la situación de la Iglesia se podrían decir muchas cosas. A veces pienso que hasta yo podría decir algunas. También me podría atrever a hacer algunas apreciaciones acerca de los criterios para el nombramiento de obispos. 

Incluso podría reflexionar de modo teórico en torno a la falta de criterios como inusual praxis en ciertos nombramientos. Quizá normalmente se usan criterios; e inusualmente, anticriterios. Hablo de modo hipotético, por supuesto; yo, pobre de mí, no sé nada. Por eso no os molestéis ni siquiera en estar en desacuerdo.

Pero creo que puedo afirmar que todas mis opiniones se hallan condensadas en el microrrelato de Marco Denevi, titulado Don Quijote cuerdo, que dice así:

El único momento en que Sancho Panza no dudó de la cordura de don Quijote fue cuando lo nombraron (a él, a Sancho) gobernador de la ínsula Barataria.

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