viernes, noviembre 28, 2014

Los escritores que comienzan III


Un libro se suele valorar por todos los críticos por las primeras tres páginas. Si un autor no logra interesar a sus lectores ni siquiera en esas primeras líneas, lo mejor que se puede hacer es cerrar el libro para siempre. Lo repito, cuando no se tiene éxito ni siquiera en la obertura de la sinfonía, ¿qué se puede esperar del resto de la partitura?

El autor no puede excusarse con cara de desesperación y pena: Pero después mejora. El lector no abre un libro para hacer actos de fe. Después el autor se queja con un lastimero: No me ha entendido.


Yo aconsejo que nadie se ponga a escribir antes de los cuarenta años. Y que se deje de leer novelas como Crepúsculo y otras de tres al cuarto, para leer a los grandes clásicos. Pero muchos tienen más interés en escribir que en leer, y a los resultados me remito. Nunca hay que escribir antes de los cuarenta. Y confío que a los cuarenta años ya se tenga la suficiente sensatez como para comprender que lo mejor es no escribir nunca.

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