lunes, noviembre 24, 2014

Otro más


Otro de los chistes que cuento en el hospital es el siguiente. Está un hombre jugando al golf y ve que pasa un coche fúnebre por la carretera vecina. El jugador se detiene y se saca la gorra. Después sigue jugando mientras su compañero le comenta:
-No sabía que fueras tan respetuoso con los muertos.

-Después de cuarenta años casado con ella, es lo mínimo que podía hacer.

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