viernes, noviembre 14, 2014

Unas reflexiones más sobre el ensayo del que hablaba ayer


Siguiendo el post de ayer. Qué empresa tan formidable la de reformar la democracia, la de optimizar un sistema constitucional. Uno escribe y nunca sabe donde van a acabar las palabras. Me alegró mucho enterarme de que un concejal del Partido de los Verdes de Alcalá de Henares lo había leído.

Desde luego existe una casta política, por supuesto que existe corrupción. Pero más que corrupción lo que existe ineficacia y planes a corto plazo. Sin duda, la solución a todo esto no está en un reforzamiento autoritario del Poder Ejecutivo.

Pero hay mucha gente desesperada. Y cuando la intensidad de esa desesperación aumenta y se une a la cantidad, los resultados son previsibles: soluciones autoritarias, de extrema derecha o de extrema izquierda.


A veces, tiendo a pensar que mi ensayo La Decadencia de las Torres Jónicas fue un modo de consolarme. La construcción de grandes ideales es un modo de aliviar la melancólica contemplación de la mediocridad que nos rodea.

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