lunes, diciembre 22, 2014

Tenemos lo que nos dejaron en pie los amantes de la libertad



















Notre Dame se resiente irremediablemente de aquel destrozo de la Legalidad y la Fraternidad. Mientras que en Westminster contemplamos en todo su esplendor una de las más grandes abadías de la cristiandad.

Y eso que Notre Dame superó a Westminster prácticamente en todos los aspectos, sólo hay que ver la fábrica del edificio galo. Westminster era simplemente la iglesia del Parlamento y un riquísimo monasterio. Mientras que Notre Dame no era simplemente un monasterio, sino la catedral de una gran ciudad. Y no cualquier era población, sino de la ciudad más grande la Cristiandad. Y una iglesia londinense, por rica que fuera, no podía competir con la catedral de París.

También puede ser que me traicionen mis sentimientos anglófilos. Incluso no descarto que me influya el que tengo más lectores en la Pérfida Albión que en la Tierra de Hollande.


Bendita Inglaterra que se libró de la Revolución de los Talibanes de 1789, bendita isla que no fue hollada por Napoleón y sus huestes de orcos. 

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