martes, febrero 24, 2015

Oh tiempo dichoso en que Cristo reinó

Este dibujo medieval representa a ¡un cocodrilo! En el arte hemos recorrido mucho camino entre ese dibujo y el de abajo, puro concept art al que soy tan aficionado. Aunque mi pintor favorito es Vermeer. Después, quizá el segundo, sea Norman Rockwell.

Sin duda, el pintor medieval no había visto muchos cocodrilos en su vida. Pero tras su creación, existía el cocodrilo real y el cocodrilo imaginado por las mentes medievales. Un mundo monástico en el que pululaban camellos, leones, ballenas y otros seres que nunca habían sido vistos, pero que circulaban de pergamino en pergamino.

De ahí había un paso a que ese universo monástico se enriqueciera con unicornios, dragones y sirenas. Aquello no fue una corrupción, sino un enriquecimiento. Por otra parte, esas mentes medievales no eran tontas y tampoco creían que existiesen todas las cosas que se habían plasmado en sus libros.



 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada