domingo, abril 19, 2015

Peón a peón, comenzó a caer algún que otro alfil



















Esta noche, tras la cena, estuve viendo algunos vídeos. La canción Waterloo de Abba que me trae tantos recuerdos, así como algunos intros de las series de Grandes Relatos. Los que hayan nacido antes de los años 70 en España, sabrán bien a qué me refiero.

Algunas de esas series de esa época, los años 70, muestran unos Estados Unidos que eran el indiscutible árbitro del mundo. Occidente se miraba al ombligo pensando que aquella situación no podía más que prolongarse indefinidamente. Jamás de los jamases se les pasó por la cabeza que treinta años después el panorama mundial cambiaría radicalmente.

Con cinco países latinoamericanos en la órbita del bolivarianismo, con el mundo árabe radicalizándose día tras día, con la dictadura china en pos de un dominio global y con Europa en una crisis económica que va camino de durar una generación.

Hemos llegado a esta situación en el tablero geopolítico tras muchos movimientos de fichas. Durante mucho tiempo pensamos que se podían mover las fichas de este ajedrez con inconsciencia, porque las fichas blancas eran innumerables. Pero peón tras peón, las cosas han ido cambiando.

Ayer, por primera vez, me di cuenta de que Internet tal como lo hemos conocido hasta ahora puede cambiar radicalmente dentro de un decenio. El Internet libre del que hemos gozado hasta ahora puede ser visto en el futuro como una especie de Edad de Oro de Pericles que pasó. Muchos pensaron que Internet cambiaría China poco a poco. Pero ha sido China la que ha cambiado Internet dentro de sus fronteras. Eso era lo más difícil, y lo han logrado.


El siguiente paso será controlar Internet fuera de sus fronteras. Lo dije ayer: el que controle los motores de búsqueda controlará toda la Red. Constantinopla cayó, París cayó. ¿Cuándo caerá Google?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada