miércoles, mayo 13, 2015

Herodes












Si de algo me convenzo más con la edad es que hay que ser bueno con todos, que a todos hay que tratarlos bien, que los malos sentimientos hacia alguien son veneno en nuestro corazón, que el mal que se hace contra alguien es piedra que cae sobre la propia cabeza, que la lengua hay que refrenarla porque cada ser humano es un hijo de Dios.

Cierto que en un blog como éste tales afirmaciones tienen un límite, de otra manera sólo hablaría de recetas de cocina y gatos. Se pueden comentar las cosas con una cierta gracia, con una cierta picardía, pero sin hacer sangre, sin ofender.


En el cielo espero que todos nos reencontremos y charlemos de los tiempos pasados en la vida sobre la tierra. Pocos son los que se condenan, pero muy triste será el purgatorio para algunos. La Justicia Divina sólo es menospreciada por aquellos que la experimentarán con más rigor. Y si hay algo que no quiero sufrir es el rigor de Dios. Prefiero ser víctima ante hombres sin bondad, antes que caer en manos del Dios Vengador.

Y no estoy hablando del infierno, hablo del purgatorio. Suave será el purgatorio para aquellos que sólo pecaron de debilidad, pero nunca hicieron daño a nadie. Pero los que hicieron sufrir tendrán que sufrir. 

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