domingo, junio 21, 2015

El triunfo de la Fe


Todo el mundo se pregunta por qué no se arregla el tema del Estado ISIS. Bien, lo mismo que para la formación de un tornado se requieren varios factores, para la creación y mantenimiento de ISIS se requieren varias causas y circunstancias.

Primero, un presidente USA que ha manifestado su desinterés por intervenir. Ha intervenido sí, pero lo mínimo posible.

Segundo, una Unión Europea que no actúa jamás fuera de sus fronteras, aunque se hunda el mundo.

Tercero, un dictador en Siria cuyo padre dejó el listón muy alto en cuanto a barbaridades.

Cuarto, un gobierno en Irak que ni ingresando fortunas con la venta del petróleo es capaz de formar un ejército efectivo de reconquista.

Dada esta situación mezcla de desintereses (fuera) y gobiernos ineficaces (dentro), lo ideal sería la intervención internacional en el Estado ISIS, que ya es más grande que todo el Reino Unido, creando allí un protectorado a cargo de la ONU. Pero ahora mismo eso es impensable. Eso sólo lo podrían organizar los grandes líderes internacionales occidentales. Y estos sólo están interesados en planes a corto plazo dentro de sus países.

ISIS actúa inteligentemente: primero hay que crear un Estado, después ya organizaremos atentados terroristas en Occidente. Y tienen razón, lo esencial ahora es consolidar ese Estado. Intervenir en la guerra contra ISIS nos ahorraría a nosotros más gastos y muertos. Pero eso requeriría pensar a largo plazo y los nuestros no están por la labor.


La creación de un protectorado, una isla de orden y libertad, en medio de Oriente Medio sería lo más sensato. Pero no tengo la menor esperanza de ello. El mundo sigue gobernado por personajes muy mediocres. Estoy comenzado a considerar que la mediocridad es el estado natural del gobernante. 

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