miércoles, junio 24, 2015

La entrevista de Risto Mejide III: la calma después de la tormenta


Acabo de ver la entrevista de Risto en Antena 3. Lo primero de todo, debo reconocer que no ha habido manipulación alguna de la entrevista. Es de justicia reconocer eso y así lo hago públicamente.

Albergaba grandes temores de que la labor de cortar y pegar de la entrevista no fuera objetiva por una gran razón. Y es que sé lo que Risto ha dicho de mí en las últimas semanas a distintas personas. Lo que Risto no se podía imaginar de ningún modo es que quizá alguna o varias de esas personas eran conocidas mías, por razones que él no imaginaba. Y así sucedió. Me llamaron por teléfono. No voy a repetir lo que me dijeron, pero al escucharles se me encendieron todas las alarmas. Como habéis visto en la entrevista se tocaban temas muy delicados que sacados de contexto podían dar lugar a una verdadera pantomima.

Pero del mismo modo que manifesté mis temores, también ahora reconozco que lo que habéis visto es reflejo fiel de lo que fue la entrevista.

Pero aunque esto haya salido bien, una vez más, queda claro que el clero cuando va un programa de televisión se arriesga caer en manos de un desaprensivo, insisto en que no ha sido el caso de esta entrevista. Con lo cual siempre queda la duda de si es mejor quedarse en casa y no correr ningún riesgo, o ir a algunos programas de televisión que, por muy escogidos que sean, siempre suponen un riesgo. Mi opinión es que es mejor con prudencia ir a los programas. El bien de las almas vale la pena que alguna vez las cosas salgan mal. Puede ir un obispo a un programa que parezca serio y aparecer una mujer desnuda o cosas por el estilo. Pero debemos ir a la plaza pública, no quedarnos en casa. Eso sí, siempre bajo obediencia a nuestros obispos.

No tengo la menor duda de que San Pablo y San Pedro irían. No dirían: todo está corrompido, no vale la pena. Precisamente, cuanto más corrompido esté un medio, más necesidad hay de aparecer para dar un poco de luz. Aun a riesgo de que la aparición del apóstol, del evangelizador, quede manipulada y convertida en objeto de ridículo. Pero precisamente porque no buscamos nuestro bien hay que estar dispuestos a pagar ese precio.


Sea dicho de paso, siempre me ha parecido que tengo una voz muy fea. Yo me escucho de otra manera, con una voz parecida a la Sean Connery.

3 comentarios:

  1. José Antonio! Vivo en Francia y Acabo de ver la entrevista con un tal Risto, vaya tio tan amargado y antipatico !! Como has hecho para soportarlo tanto ?? La Prueba que Dios existe para no romperle la cabeza por tonto y mal educado!! Jaja que calmado y que bien has respondido à todo !! Que sepas que Estoy muy orgullosa de ser parte de la misma iglesia.... Espero que ya ni te acuerdes de tanta tonteria que intento decir el tipo ese. Olé José Antonio, que Sean connery tiene de que envidiar esa calma y esa voz que transmite Paz :) con carino Malena

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  2. Muy bien por nombrar al Padre Pio. Irrefutable su vida y sus estigmas

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  3. Tiene que estar tranquilo siempre padre, el demonio busca desestabilizarnos constantemente, son pequeñas pruebas con las que hay que saber lidiar.

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