sábado, junio 27, 2015

Nuestros gobernantes del mundo, esos gnomos mentales


Hay dos posibilidades: querer arreglar un problema o no querer arreglarlo. Si se quiere arreglar, hay que poner los medios adecuados y suficientes.

Lo que no se puede hacer es decir que se quiere arreglar y no poner los medios: eso es lo que está ocurriendo con el Estado ISIS.

Si se quiere hacer desaparecer ese Estado de Hannibal Lecters, hay que formar una fuerza militar internacional y luchar. O se lucha o no desaparece. ISIS no desaparece a base de declaraciones. Hay que aprobar un presupuesto pagado entre todos y enviar entre todos hombres. Querer que desaparezca ISIS sin luchar, sin guerra, es de majaderos.

Pretender que acaban con ISIS un país debilitado con un régimen enfermo como es la dictadura siria, o un país tan ineficiente y corrupto como Irak es tener mucho optimismo. Irak podría porque ingresa fortunas con el petróleo. Quizá lo haga a larguísimo plazo.

Dado que los dos protagonistas quieren pero no pueden, es algo que hay que hacer desde la comunidad de naciones. Estoy seguro de que habría millares de voluntarios en todo el mundo que se enrrolarían en un ejército de combate antiyihadista. Es una verguenza para nuestros gobernantes cada día que sigue existiendo ese cáncer del planeta.


Cuando hay que dar pan al hambriento, se le da pan. Pero cuando hay que dar caza a los asesinos de hombres, hay que darles caza.

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