jueves, julio 09, 2015

Otro formidable cuadro de Norman R.: retratando el alma

Me llama la atención no haber leído en ningun medio, en ninguno, el análisis que voy a hacer ahora que es de puro sentido común. Tsipras hace campaña en contra de aceptar las medidas de UE. Y, efectivamente, consigue que el Pueblo le dé la razón. Y al día siguiente de ganar el referendum, les comunica a los técnicos de Bruselas que no sólo que acepta las condiciones que le habían puesto (que ya no estaban vigentes), sino incluso otras más duras y peores.

Ésta es la demostración palmaria del desgobierno más grande que he visto en toda mi vida. Yo creo que hasta Adolf daba órdenes más coherentes en el búnker en la última semana de la guerra. Lo repito: gana el referendum y, al día siguiente, hace justo lo contrario a lo que le ha dicho el Pueblo el referendum.

Ahora los políticos de la UE se preguntan si se pueden fiar de de que Tsipras va en serio con su nuevo plan, cuando él ha hecho campaña en contra y cuando el Pueblo le ha dicho que no lo siga. Algunos de mis lectores me han acusado de ser muy duro. Pero, vamos a ver, a los necesitados, se les ayuda con realismo, no con espejismos fantásticos.

A Tsipras y a Varoufakis en este blog no les voy a reir las gracias por jugar con el sufrimiento de millones de personas. Y lo digo bien alto y claro: el pueblo griego tiene plena responsabilidad en el hundimiento de su propia nación. También las naciones tienen responsabilidades. Ellos y sólo ellos escogieron libre y deliberadamente colocar a un vendedor de fantasías al frente de la nación. Recuerdo las celebraciones en las calles por la victoria. Ahora llega la factura.

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