jueves, julio 23, 2015

Mis abuelos cultivaron campos en Huesca


Ayer empleé una gran cantidad de tiempo, yo creo que más de una hora, en ver cómo podía poner el número de página detrás de ciertas palabras. Hace ya años que domino el modo de hacer índices, pero esto, aunque lo había hecho en el pasado, no recordaba qué camino se seguía. Buscaba en Internet y siempre me encontraba con explicaciones para poner vínculos o índices.

Finalmente, hallé el modo: había que poner un marcador y después combinarlo con el comando de referencias cruzadas. Mis abuelos cultivaron campos en Huesca. Yo cultivo los campos de Word.

También hablé sobre algunas cuestiones con un editor que me ha publicado dos libros. Este editor me cae bien, pero otros son personajes cuya psicología ha cambiado al escuchar unas cien peticiones y súplicas al día. El mundo editorial es un mundo complicado, muy complicado. Nunca ha sido un negocio fácil, en ninguna época, en ningún siglo. Pero nunca como en nuestro tiempo los escritores han encontrado en ellas un muro infranqueable.


Yo estoy felicísimo con mi Biblioteca Forteniana. Sigo publicando en papel cada año varios libros en varios países. Pero ya soy libre con mis ediciones online. Sigo trabajando en mis obras, pero mi mentalidad en diez años ha cambiado totalmente. Ahora soy un escritor más sereno que confía únicamente en el Destino divino.

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