domingo, agosto 02, 2015

Cena de domingo


Hoy voy a ver una película en casa de una familia de una de mis antiguas parroquias. Veremos El milagro de P. Tinto comiendo pizza y palomitas.
Les he dicho que encarguen las pizzas de los ingredientes que quieran. Pero que jamás, ¡jamás!, encarguen la hawaiana. Cada vez que veo una pizza con piña, me imagino al inventor siciliano de la pizza revolviéndose en su tumba.

Les he dicho que el bacon me gusta mucho. Pero que como tengo colesterol, pues que no puedo comerlo. El resto del cerdo, sí. Pero el bacon, no.
También me gusta el atún. Pero mi madre me ha saturado tanto con ese pescado que ya se me sale por las orejas. Cada vez que se va mi madre de mi casa después de una visita, tengo que repartir latas de atún por varios conventos.

Le he dicho a la familia que siento especial afición por la pizza de peperoni, pimiento morrón y aceitunas negras. Pero he acabado con un angelical: Pero que de ningún modo esto os determine a la hora de pedir las pizzas. Pedid lo que queráis.


Es entonces cuando la hija me ha dicho por mail que las pizzas eran congeladas!!!

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