miércoles, agosto 26, 2015

Comienza el miércoles


Vuelvo de la cena en el amigo y su familia de la que hablé hace dos días. Todo ha sido perfecto, hasta ha habido roastbeef. No os relato el primer plato ni el postre, porque no quiero parecer aquí que soy peor que Alejandro VI. Eso sí, sólo os diré que el puré que acompañaba la carne, un puré con nuez moscada, estaba casi tan bueno como la carne.

Las tres hijitas de la familia eran encantadoras. La más pequeña tenía fiebre. Espero que no me haya pegado las paperas o la varicela. Silenciosa como un gatito veía la serie de dibujos Harry el abrazamonstruos.


Después de la cena, les he contado historias para no dormir. Hubiera logrado más efecto si hubiéramos estado sentados alrededor del fuego iluminando mi cara con una linterna desde abajo. Pero, bueno, el sofá de la casa estaba bien.

Ahora me voy a dormir como el hamster de la foto.

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