domingo, agosto 16, 2015

Consejo para una tarde de domingo: ver una gran película


Confío en que ninguno de mis lectores haya dejado de ver una de las mejores películas que se han filmado en el último cuarto de siglo: me refiero, como es lógico, a Moulin Rouge. Una película que es emoción en estado puro. Una película vital como ninguna otra que haya visto nunca. Un rompecabezas magistral, una obra de arte con mayúsculas.

Sea dicho de paso, una de las escenas más desternillantes es la coreografía de Like a Virgin. Las danzas (de todo tipo) siempre me aburren. Pero, en esa escena, la coreografía es genial, sencillamente genial.


Ha sido de las pocas veces en mi vida que he pagado por segunda la entrada para volver ver una película en el cine. Pero si la película es una de las más grandes comedias de la Historia del Cine, sin duda, sus momentos trágicos apenas tienen igual en cualquier otra película que recuerde.

Escribo este post porque en mi último paseo mi acompañante no había visto esta película y le hablé de Like a Virgin y hoy he querido volver a ver esa escena. De ahí el post.


Gracias, cine, por haberme hecho reír, llorar, emocionarme: Shakespeare in love, Titanic, Moulin Rouge, Un hombre para la eternidad, Becket y tantas otras.

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