sábado, agosto 29, 2015

Cuando llegamos antes del momento definitivo


Hoy he tenido que ir a la UCI, a las once de la noche, a dar los sacramentos a un paciente terminal. Cuando uno entra vestido de sacerdote por la puerta de urgencias y se dirige hacia el interior del hospital directamente, la gente que está esperando a ser atendida sabe perfectamente a qué va un sacerdote a esas horas.

De pronto se siente la seriedad de las miradas ante esa situación: una persona va a morir.

Las personas están allí esperando en las varias salas que atravieso por un dolor fuerte, por la rotura de un hueso, por un problema pulmonar, pero todos sus problemas les parecen nada al lado del problema de la persona que voy a ver.


Por un momento un centenar de personas piensan en el final, en su propio final. Al ver a un sacerdote, algunos meditan sobre la trascendencia. ¿Algo trasciende todo lo que vemos? De verdad, sería interesante grabar la mirada seria de las personas a cuyo lado paso.

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