viernes, diciembre 11, 2015

Más sobre mis lecturas



















Sigo reflexionando sobre Memorias de Adriano que no es un libro, sino parte integrante de mi vida, carne de mi alma. Tanto me ha influenciado, tanto me ha impactado. Recuerdo perfectamente la impresión de la primera hoja que leí de esta novela, en aquella pequeña y noble biblioteca de Barbastro, la única municipal que existía en 1987. Nada más leer la primera página cerré el libro y marché a comprar el libro. Ya entonces era contrario a comprar libros, usaba las bibliotecas continuamente. Pero constituyó un impacto impresionante aquella primera página. El impacto de la belleza literaria.

La vida del Adriano de Yourcenar y la del emperador real fue una vida plena. Recorrió el mundo que le tocó vivir, amó, disfrutó de la vida, gozó de la amistad y de una variada y agradable vida social. Si comparo mi vida con la suya, la de él fue una vida volcada al exterior; la mía, lo ha sido al interior. sl interior de mi mente y de mi espíritu. Él construyó cosas tangibles, yo intangibles. No seguiría yo su vida, pero amo su existencia. No quiero ser el Adriano de Yourcenar, pero le admiro.


Qué vida tan distinta de la mía. Me siento feliz de poder asomarme a su existencia. Qué bello es el mundo que creó Dios.

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