miércoles, septiembre 30, 2015

Shakespeare y el papado


Lo que no entiendo es que nadie haya dicho bien claro que El sueño de una noche de verano es un rollo insoportable. Yo he intentado verla y leerla ya no sé cuantas veces, y siempre he naufragado.

Sea dicho de paso, la mejor obra del Bardo Inglés, sin ninguna duda, es Shakespeare in love. Con ella reí y lloré, amé y sufrí. Qué obra tan magistral.

Y lo repito una vez más, los católicos somos más de mil millones. No entiendo como con directores, guionistas, productores y millonarios escogidos entre mil millones no logramos hacer una obra de arte católica al año, una obra para la posteridad. A veces desearía ser Papa para conformar un equipo así, un equipo que hiciese la Capilla Sixtina del 7º arte. ¿Usted para qué quiere llegar a Papa? Para filmar una buena película.

En realidad bromeo, yo sólo desearía llegar a ese puesto por razones mucho más turbias. Pero aunque parezca una tontería, quizá el cine sea un modo excelente de evangelizar en el siglo XXI: a base de una obra genial cada año. 

No, no es ninguna tontería. Lo de llegar al Solio de Pedro, francamente, lo veo un poco más difícil. Pero no hay nada imposible, porque ahí está Joffé. Parecía imposible que filmara La Misión, y lo hizo. Aunque a juzgar por la filmografía que siguió, ésa fue la demostración de que los milagros existen.

martes, septiembre 29, 2015

El pequeño Forty y Macbeth


Ayer hablaba de los vaticinios de las tres brujas de Macbeth. El comienzo de esa obra de Shakespeare es impresionante. Pero más impresionante si lo has visto como yo a los diez años en la obra de Polansky. Tan niño que no entendí buena parte de la trama. Pero no tan niño como para no comprender la fuerza que subyacía en una tragedia que no comprendía plenamente, pero cuya esencia captaba a la perfección. Os puedo asegurar que a esa edad percibí admirablemente el espíritu de la obra y quedé impresionado.

A esa tierna edad, las tres brujas haciendo el conjuro y después los vaticinios no me dieron ningún miedo. Pero la imagen se me quedó grabada para toda la vida. Cuando casi cuarenta años después, volví a ver el comienzo de la película me quedé sorprendido de lo bien preservada que había quedado en mi memoria toda la película hasta en sus pequeños detalles.

Este año se va a estrenar una nueva versión de Macbeth que parece sencillamente formidable:


lunes, septiembre 28, 2015

Elecciones catalanas: ¡Salve, invicto Macbeth! ¡Fragrante lis de los soberbios feudos de de Glamis!


Estos días pasados no he dicho ni una palabra sobre las elecciones que han tenido lugar en Cataluña, porque los sacerdotes de Dios estamos totalmente al margen de estas cuestiones terrenales. Nuestro reino no es de este mundo. Nuestros intereses sólo son las almas.

Podía haber hecho comentarios a lo que algún obispo ha declarado. Pero lo último que desea Jesús es que empecemos sus seguidores a tirarnos los trastos los unos a los otros. En la Iglesia hay diáconos, presbíteros, obispos, y obispos que están por encima de otros obispos. Si alguien tiene que decir algo a un obispo, la Santa Iglesia tiene sus mecanismos.

Casualmente, hoy he releído varias veces los vaticinios de las tres brujas en Macbeth. En esas predicciones, la parte más interesante es la referida a Banquo:

BRUJA 1ª
Tú, menor que Macbeth, más grande seas.
BRUJA 2ª
Será, Banquo, tu hado
mucho más venturoso y desdichado.
BRUJA 3ª
Aunque tú no des leyes
engendrarás a poderosos reyes.
TODAS
Salve, Macbeth y Banquo.
¿Qué quiero decir con esto? Hubo un tiempo en que los hombres pudieron matar por el señorío de Cawdor. Pero eso hoy nos parece bien poca cosa; y en el Cielo todavía menos.

domingo, septiembre 27, 2015

Capacidad ofensiva y defensiva


En el link de abajo se ve la comitiva de coches que ha acompañado al Papa en sus desplazamientos por Nueva York. La mayoría de los mortales se sienten impresionados ante tal despliegue de poderío. Cierto que estadísticamente hay un cierto número que no les gusta este despliegue de seguridad, ni con un Papa ni con cualquier jefe de Estado. Pero la mayoría de los seres humanos sí que sienten el impacto visual de esa coraza policial y del servicio secreto.


No voy a decir aquí qué metodo se puede usar, pero este escudo resulta ineficaz si la mente magnicida cuenta con dos elementos: unas treinta personas que hagan un determinado ataque coordinado y que esas personas estén dispuestas a inmolarse.

Contando con esos dos elementos, hay medios contra los cuales de nada serviría la cantidad de personas del servicio secreto que le rodeen. Todo desplazamiento, por tanto, hacia un lugar conocido de antemano siempre constituye un riesgo.


En mi novela Cyclus Apocalypticus, los presidentes de Estados Unidos en el futuro ya sólo aparecen en público ante grupos totalmente controlados, cacheados y escaneados.

De otra manera, la capacidad ofensiva siempre encontrará rendijas. El buen ataque siempre será a través de un medio en el que no habían pensado los defensores. No se puede defender a alguien contra cualquier cosa, en cualquier momento, en cualquier lugar de un trayecto.

viernes, septiembre 25, 2015

Los intrincados caminos de la verdad


Durante unos pocos días he mantenido correspondencia por email con un sacerdote que me ha causado una magnífica impresión por su bondad sobre una cuestión moral y lo que ha dicho el magisterio ordinario. Además de agradecerle su voluntad tan buena que nace de su caridad, me gustaría hacer algunas reflexiones.

Normalmente, el magisterio ordinario suele ser expresión de la verdad. Rarísimamente un obispo dice algo que es erróneo. Mucho más cuando habla una Congregación o cuando un Papa da un sermón.

Ahora bien, viendo la Historia de la Iglesia, observo que ha habido unos cuantos temas en los que la Iglesia ha cambiado la línea de sus afirmaciones sin negar las anteriores. Por ejemplo, su posicionamiento respecto al liberalismo, respecto al ecumenismo, respecto a la forma de enfocar la sexualidad matrimonial, los derechos humanos y otras cuestiones de mayor complejidad.

Es decir, no es que las afirmaciones previas fueran falsas, pero se reconoce que después se ha descubierto que lo que se había afirmado con una determinada lógica, queda superado por una lógica de argumentos superiores; superado no negado.

Pongo un ejemplo sencillo, porque otros son más complejos, el Papa Juan Pablo II dejó una iglesia católica de Roma a los ortodoxos. Eso hubiera sido impensable en el siglo XIII, bajo la argumentación de la verdad, la comunión, la obligación grave de evitar la confusión de las almas, etc. ¿Eran esos argumentos medievales falsos? No, eran verdaderos. Y, además, eran absolutos. Es decir, eran dados in abstracto para todos los lugares y épocas: resulta ilícito prestar una iglesia católica a un clero cismático.

Ahora bien, una mayor comprensión del problema, nos ha llevado a entender que otra línea de argumentación superior también era verdadera. Digo superior porque no niega la línea precedente de argumentación, pero sin negarla tiene en cuenta otros elementos del problema y se llega a una conclusión que es distinta: resulta lícito prestarles una iglesia.

Pienso en unos pocos temas actuales de la teología en los que, en el futuro, puede suceder lo mismo. Pienso, por ejemplo, en la Humanae Vitae. ¿Es cierto todo lo que afirma allí el Papa? Sí.


¿He aconsejado la desobediencia alguna vez a ese documento? No, nunca, ni en privado ni en público. ¿Creo que está todo dicho al respecto con ese documento? Francamente, no. De verdad que considero que no está dicha la última palabra acerca del tema tratado allí. ¿El futuro negará algo de esa enseñanza? No, pero la completará.

jueves, septiembre 24, 2015

Bellas fotos de hoy



Después de cenar tengo la costumbre de jugar una partida de ajedrez

Ya lo dije hace tiempo, la más poderosa, bella e impresionante defensa de la indisolubilidad matrimonial se encuentra en esta canción:


Dedico esta canción a mi abejita mexicana. Una abuela que, después de un largo matrimonio lleno de amor, ve con felicidad su casa siempre llena de hijos y nietos. Una casa llena de vida.

Realmente, cuando muramos, no importarán los libros que hayamos escrito ni nada por el estilo, sino sólo el amor. La canción vale para los sacerdotes. Vale plenamente. Por eso debemos desechar las pequeñeces que nos quitan la paz, las pequeñas desavenencias que pueden surgir entre compañeros.


Cuando uno se ha entregado de un modo tan grande al sacerdocio, no podemos después amargarnos por asuntos que tienen muy poca entidad. En verdad que nos podría mirar Jesús y preguntarnos: ¿Pero tú estás por encima de esas cosas? 

Seguro que responderíamos que sí. Pero después, en la práctica, cuando alguien nos pisa el pie, anda que no nos quejamos. Yo no, porque soy muy bueno. Pero veo que los demás sí.

Tranquilo, no voy a hacerte nada


Hay muchos temas sobre los que hoy podría escribir un post. Podría escribir sobre el asunto del independentismo catalán. Pero desisto. Decepcionaría a ambas partes. Les decepcionaría por no apelar a los sentimientos, sino sólo a la razón.

Podría escribir sobre el tema de los disidentes y el viaje del Papa a Cuba. Pero todo lo puedo resumir en que el Sumo Pontífice ha hecho lo correcto. Si queremos cambiar las cosas a mejor, más vale obrar con pragmatismo por parte del Vaticano. Su acción ha sido la más adecuada dadas las circunstancias.

Podría hablar de la novela que ya he acabado, pero a la que le falta el párrafo final y que no acaba de llegar. El final ya está escrito, lo que falta son las notas finales. Sólo eso.

Podría escribir de las partidas de ajedrez que he jugado tras la cena. Sí, he participado en esas pequeñas guerras sin historia que me han proporcionado un placer sencillo mientras escuchaba, otra vez más, casi fanáticamente, la banda sonora de Isabel, la Edad de Oro.


Hoy como escritor he tenido dos satisfacciones. Hablar por Skype con una jovencita lectora de dieciseis años de Argentina. Una mujercita encantadora. Su novio es un chico afortunado. La segunda satisfacción es haberme enterado de que tengo un lector en el lugar de la Iglesia que menos me podía haber imaginado. En verdad que los libros son como el agua que se filtra por las rendrijas hasta el lugar más insospechado.

miércoles, septiembre 23, 2015

Análisis de la publicación digital de mi último libro


El libro sobre la catedral lo han descargado en Biblioteca Forteniana algo más de 130 personas en 24 horas. Ciertamente que en Aciprensa lo habrán descargado más personas y el libro rebotará a otras webs, como ha pasado con obras mías anteriores.

El país donde más se ha descargado es en España, seguido de México. Pero como me hacía notar una costaricense, si contamos con el factor de la población, entonces hay pequeños países donde tengo más lectores. Proporcionalmente, en Costa Rica tengo más índice de lectores si analizamos la descarga de esta última obra.

Hay países como el Reino Unido que han tenido una única descarga. Conozco a la persona que ha bajado a su casa mi catedral. Un saludo, Mrs. Wells. La conozco a ella y mucho a su hermana, también al resto de su familia inglesa.

Me sorprende tener tantos lectores en Brasil, por el obstáculo de la lengua. Ya se ve que los brasileños son políglotas y leen el español.


Tengo la buena noticia de que en pocos días publicaré digitalmente una novela muy corta que escribí hace muchos años. En realidad, fue impresa en papel por la editorial Dos Latidos en el 2004 y ahora la publico muy revisada. Tenía ganas de revisar un texto mío corto. No algo denso y complicado.

Post Data: Impresionante el dibujo que hoy pongo en el post. Dadle a ampliar y veréis con detalle qué obra tan admirable. No tengo ningún lector en Corea del Norte.

lunes, septiembre 21, 2015

Comparto con vosotros mi último libro publicado digitalmente


Hoy, por fin, os voy a compartir algo más que un post, sino mi último libro. Se trata de un libro titulado La catedral de San Abán que es un ensayo que explica y describe detalladamente un nuevo tipo de catedral para el siglo XXI. En esta obra he querido mostrar una clase diversa de templo catedralicio entendido como un pequeño microcosmos clerical.  

Lo que en esas páginas se muestra no es una catedral simplemente que más grande, sino algo diferente. Algo que tiene que ver con la conveniencia de centralizar una serie de servicios diocesanos y la necesidad de devolver el culto divino al esplendor de los tiempos de oro de estos gigantescos monumentos, hoy reducidos a museos. Esa reforma que propongo requiere necesariamente de una nueva construcción, ampliable, que se puede llevar a cabo durante generaciones. En fin, aquí podéis descargar gratis el libro. Espero que lo disfrutéis:



Os doy ese link, para que escojais si queréis descargarlo de Google Drive (si sois usuarios de gmail) o de Aciprensa (si no sois usuarios).

Si tenéis un obispo que esté pensando en construir una nueva catedral, ese libro le interesa mucho.

domingo, septiembre 20, 2015

Pequeñas satisfacciones de un hombre humilde


Hoy iba a escribir algo más acerca de ese territorio intermedio en que el magisterio ordinario pasa ya a colindar con el extraordinario. Pero un lector me ha pasado un vídeo que me ha entusiasmado. Era un pequeño fragmento de un documental en el que hablaba la Kodama, la viuda de Borges.

Siempre os he hablado de lo maravilloso que es ser escritor, del poder de la literatura. Pues antes os contaré otra cosa. Hace ya muchos años me llevaba un conductor a un programa de televisión y en el largo viaje hasta los estudios, me comentó que, una vez, llevó a Mick Jagger, cantante de los Rolling Stones. Y cuando se bajó del coche se le acercaron al conductor sus fans a suplicarle el más pequeño objeto que quedado abandonado dentro del coche. Le pedían que buscara a ver si había, al menos, un pelo. Estaban dispuestos a pagar por ello.

Cuando se enteraron de que dentro había una colilla de uno de ellos, una chica le dijo que pusiera precio a esa colilla. Le ofreció dinero, después drogas y finalmente se ofreció ella misma. Estaba dispuesta a dar sexo al conductor por esa colilla.

Pues bien, la esposa de Borges contaba que un día estaba el escritor sentado en el vestíbulo de un hotel, el Palace de Madrid, esperando a que le vinieran a recoger. Un joven se acercó, se arrodilló delante de él, le tomó las manos Borges y le dijo: Maestro, yo lo admiro. He leído toda su obra.

Y Borges, ciego, le preguntó: Y usted quién es, señor.
El joven contestó: Mick Jagger.

Esto aparece en el minuto 3:30 de este vídeo:

Sometiendo la razón


Ayer os participé una cuestión que me ha tenido ocupado algún tiempo hasta lograr hacer luz en mi razón sobre el tema. Tenía claro qué valor tiene el magisterio ordinario de un obispo o de una conferencia episcopal. Tenía claro qué valor tiene cada nivel del magisterio papal. Pero no tenía tan claro qué valor tiene una respuesta simple de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Esas respuestas hay que recibirlas con humildad. La gente que está trabajando en esa sede son verdaderos sabios. Su palabra prácticamente siempre es la expresión verdadera de la fe. Si ellos te dicen que algo es contrario a la fe, más vale entender que es así, porque será muy difícil que se equivoquen.

Pero recordemos que el carisma petrino es incomunicable. Recordemos que un grupo de sabios (incluso aunque sean sabios y santos) no es lo mismo que un concilio universal. Una revisión papal de una respuesta ofrece una grandísima autoridad a una respuesta. Cierto que sigue siendo magisterio ordinario, pero se van acumulando más y más sellos de garantía.

Podría escribir mucho más acerca de la bellísima misión de esta Congregación. Pero mi razón no se aquietó durante semanas. Todo eso era verdad, lo sabía: ¿pero la razón estaba obligada en absoluto a hacer un acto de fe ante una respuesta como la que mencioné?

Fue un tema apasionante, desde el punto de vista teológico. Someter la razón no es cualquier cosa. Si se hace cuando se debe hacer, es algo sagrado.

sábado, septiembre 19, 2015

Obligación de creer lo que se debe creer


Hace algunas semanas, planteé en el blog una dificultad respecto a una contestación de la Doctrina de la Fe acerca de la obligación de la alimentación con sonda gástrica de los enfermos en estado vegetativo permanente y definitivo. La dificultad consistía en responder a la pregunta: era esa respuesta una doctrina magisterial que debiera yo creer obligatoriamente.

Espero y confío no haberme equivocado en todo lo que voy a escribir a continuación. Desde luego he dedicado tiempo y esfuerzo en buscar la verdad y pedir opiniones a personas con autoridad.

Y así, después de haber consultado a cuatro expertos sacerdotes, todos ellos verdaderos garantes de la ortodoxia y piadosos, mi mente se ha aclarado; creo que se ha aclarado. Y la respuesta a la pregunta planteada hace semanas es no. 

No tengo obligación absoluta de someter mi razón a una respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe de esa categoría. Incluso el hecho de que esa respuesta fuera revisada por el Santo Padre no le ofrece el sello absoluto de la infalibilidad. La revisión por parte del Santo Padre no confiere a esa respuesta la categoría de magisterio universal. Como ejemplo dos párrafos de dos textos magisteriales:

Donum Veritatis
Puede suceder que, al final de un examen serio y realizado con el deseo de escuchar sin reticencias la enseñanza del Magisterio, permanezca la dificultad, porque los argumentos en sentido opuesto le parecen prevalentes al teólogo. Frente a una afirmación sobre la cual siente que no puede dar su adhesión intelectual, su deber consiste en permanecer dispuesto a examinar más profundamente el problema.

Ad tuendam fidem
Asímismo se han de aceptar y retener firmemente todas y cada una de las cosas sobre la doctrina de la fe y las costumbres propuestas de modo definitivo por el magisterio de la Iglesia, a saber, aquellas que son necesarias para custodiar santamente y exponer fielmente el mismo depósito de la fe; se opone por tanto a la doctrina de la Iglesia católica quien rechaza dichas proposiciones que deben retenerse en modo definitivo.

Cuando la Congregación para la Doctrina de la Fe ha determinado que algo es magisterio definitivo, siempre lo ha expresado de forma clara y nítida. Los ejemplos son varios también, por ejemplo la cuestión de la ordenación de mujeres, la Humanae Vitae, la cuestión de la validez de la ordenación de los ministros anglicanos, etc.

De manera que tal respuesta sobre la alimentación asistida es una respuesta autorizadísima. No tengo la menor duda de que fue una respuesta muy meditada. Pero no hay obligación bajo pecado de someter el entendimiento a una cuestión moral que de forma expresa no se ha dicho que sea definitiva. Y el contenido de esa respuesta de la Congregación nunca había sido considerado magisterio universal de todos los obispos.

Si no fuera así, todas las respuestas de la Congregación (con una mera aprobación papal) serían definitivas y habríamos encontrado la solución perfecta y más rápida para resolver todas las cuestiones debatidas. Si fuera así, seguiría existiendo la posibilidad de la proclamación ex catedra, pero eso ya sería una mera cuestión de solemnidad, bastaría que la solución a las cuestiones entrasen por la puerta de la mera aprobación papal.

Para que algo sea considerado como definitivo hay que expresamente decir que es definitivo con ésa u otras palabras equivalentes. Una mera respuesta proveniente de un organismo tan reputado no adquiere el aura de la infalibilidad por el hecho de que los teólogos que la aprobaron ocupasen un puesto tan importante para el bien de la Iglesia. Pertenecer a esa Congregación no otorga en ninguna medida el carisma de la infalibilidad, no se participa de esa característica papal. El carisma del sucesor de Pedro es incomunicable e indelegable.

Otra cosa distinta es cuando la Congregación afirma que algo debe ser retenido por todos, es decir, cuando afirma que una respuesta es ya definitiva. Aunque sea dicha tal cosa sin la aprobación papal, en principio, no se van a equivocar en una afirmación teológica cuando lo dicen de forma tan rotunda. Pero la razón para creer cuando digan algo así será la confianza, la confianza en la autoridad de la que gozan; no el hecho de participar en algún grado de la infalibilidad de los sucesores de Pedro, porque no es así.

Sería herético afirmar que la Congregación es infalible en todas y cada una de sus respuestas sea cual sea su categoría magisterial. Sólo hay verdadera obligación de someter el intelecto en aquellas doctrinas que sean magisterio universal o aquellas que hayan sido proclamadas, de forma indubitable, como magisterio definitivo.

Post Data: Desearía no haberme equivocado en ni una sola de las líneas de este post tan delicado sobre una Congregación que ejerce una labor tan trascendental para la vida de la Iglesia.

jueves, septiembre 17, 2015

El sistema mixto de campos intracomunitarios y extracomunitarios en Siria e Irak


Cuanto más tiempo pasa, más me parece que mi sistema de sistema mixto de campos intra y extracomunitarios es la más racional solución para el problema de oleadas de inmigración masiva hacia Europa.

Pero crear un protectorado como el que describí es un plan a largo plazo. Ahora lo que más urge es crear un gran campo de acogida para cientos de miles de personas. Un campo dentro de la Unión Europea desde el que se puedan distribuir a las personas sin prisas entre los distintos países de acogida.

Es conveniente que sea un campo de grandes dimensiones, para así poder ofrecer más servicios y más sensación de amplitud y libertad dentro de él. Cuanto más centralicemos, mejor podremos ocuparnos de sus necesidades. Además de que así el campamento ofrecerá un mayor aspecto de ciudad y no la impresión de ser un mero asentamiento de los boys scouts.

Ahora lo más urgente es resolver los problemas humanitarios. Después, en un segundo momento, con más serenidad, se puede pasar a tomar decisiones que por su misma naturaleza son más complejas.


Alguien puede pensar que cuanto mayor sea un campo de refugiados más difícil será mantener el orden en su interior. En realidad es al revés. Cuanto más pequeño es un campo de acogida, menos posibilidades tienes de contar con un gran contigente de fuerza de seguridad para mantener el orden. Cuanto más grande es, más esfuerzo se puede dedicar a su organización, compartimentación y vigilancia.

Sé que lo que ofrezco con mi solución es muy poco. Pero si yo fuera un refugiado, preferiría que primero de todo se preocuparan por ofrecerme un mínimo. Preferiría también que se tomaran algo de tiempo para tomar una decisión respecto a mí con serenidad. Cuanto más los Estados se sientan obligados a tomar decisiones con prisa, más fácil será que se planten totalmente y que decidan cerrar herméticamente sus fronteras.

miércoles, septiembre 16, 2015

A lo largo de los siglos entre


Mi madre ya se marchó de casa. Como ya es tradición, volvió a comprar latas de atún. Las latas de atún se van acumulando en los armarios de mi casa de visita en visita. Durante su estancia, le dije que no necesitaba tener en casa cuatro cafeteras, yo no tomo café y me ocupan espacio. Aceptó llevarse una, sólo una.

Me dejó muchos platos de comida en la nevera. Mi madre es de las que piensa que una vez que dejas un algo ya cocinado dentro de la nevera, todos los procesos de putrefacción quedan suspendidos. Normalmente me suele dejar tanta comida, que para que no se estropease habría que embalsamar varios platos. Otro aspecto de su partida es que ahora me pasaré varios días preguntándome donde ha dejado las tijeras o donde el celo.


Cada vez que mi progenitora me visita durante una temporada, entiendo a la perfección el por qué de tantos problemas a lo largo de siglos entre suegras y nueras. 

lunes, septiembre 14, 2015

Tampoco construí mis barcos para que se perdieran en el Océano de las aguas del olvido


No lo oculto, ayer escribí el post bajo un cierto influjo de desánimo. He visto como a otros compañeros de promoción se les reconocían sus méritos con becas, tiempo disponible para el estudio, cátedras en las facultades, puestos de responsabilidad e incluso episcopados.

Mientras que en mi caso sigo acumulando folios y folios de una kircheriana enciclopedia inmaterial acerca de cuyo futuro tengo que hacer un gran acto de confianza en que los elementos la respeten. Escribo con la seguridad de que las grandes colecciones de obras completas también son engullidas por las fauces del Tiempo

No importa cuantos volúmenes tenga una enciclopedia. Sus fauces son suficientemente amplias. No es una cuestión de tamaño. Puede tragar el trabajo de una vida sin piedad. Y es en esas situaciones cuando uno se pregunta acerca del sentido de una vida empleada, hora a hora, a crear esos mundos inmateriales.

¿Tengo la menor duda de la dirección que debía tomar esa armada bibliográfica? Sinceramente, no. ¿Conozco esas tormentas que no dejan ni rastro de lo que flotó sobre sus aguas? Sí. Desgraciadamente, las conozco a la perfección.


Un amigo mío mexicano hoy, tras leer el post de ayer, me decía algo relativo a un mandato divino. Sí, yo también siento los mandatos divinos. Los designios que a uno le envían a África y a otro a las bibliotecas. Sí, lo siento. Por eso mantengo las manos firmes en el timón. Ahora siento el viento de cara, no de popa. Pero mis manos aprietan firme la madera. Quizá escribir sea lo más fácil. Lo difícil es no variar el rumbo.

No he enviado mis barcos a luchar contra los elementos


Hoy me he dado cuenta de un cambio en mi vida. Y es que en los últimos seis años se me han ocurrido infinidad de sugerencias para mi obispo acerca de la diócesis, y para los obispos respecto a la Iglesia. Fruto de este afán (totalmente infructuoso según algunos) son mis libros Colegio de Pontífices, El león y las llaves, Neovaticano, El incienso de la alabanza y el nuevo (ya acabado del todo) que pronto publicaré.

Lo curioso es que hoy me he dado cuenta de que durante los primeros dieciseis años de mi vida sacerdotal no se me ocurrió sugerencia alguna que hacer ni respecto a mi diócesis ni respecto a la Iglesia. A mi mente no se le planteaba otra cosa que no fuera la perfecta continuación del presente, la perpetuación de las estructuras y modos eclesiales. Durante dieciseis años no hice ni una sola sugerencia.

Pero, por alguna extraña razón, desde mi estancia en Roma, no dejan de ocurrírseme ideas y más ideas que en un ejercicio de optimismo, casi diríamos que teológico, sigo poniendo por escrito en libro tras libro.

Normalmente cuando uno ha hecho docenas de sugerencias de todo tipo y no se ha llevado a cabo ni una sola, uno (con muy buen sentido) desiste. Pero yo persevero con un optimismo que a mí mismo me admira. Tanta perseverancia, en verdad, me admira a mí mismo. Quizá mis escritos no serán ni deban ser juzgados por su contenido, sino por su tenacidad frente al silencio. Quizá ésa sea la gran historia de mis novelas, el gran objeto de mis ensayos: la tenacidad de la voz frente a la nada del silencio.


Quizá todo lo que ya he escrito sean variaciones alrededor de un solo tema. La Armada de mis barcos de palabras navegando en medio de la tormenta de la Ilusión. Barcos flotando a través del Todo, la Nada y la Escritura.

sábado, septiembre 12, 2015

Hay una Justicia por encima de todas las pequeñas justicias humanas



















Estimado Nicolas Maduro: 

Decía el gran Borges: ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad.

Pues bien, Dios, no yo, te amenaza con la eternidad. Estás para caer en una cárcel de la que ningún poder ni terreno ni angélico ni demoniaco te va a poder sacar nunca.

Reflexiona, medita, arrepiéntete, porque tu vida por larga que sea te parecerá un sueño frente a la eternidad. Y mil veces mil veces te preguntarás cada día, cada mes, cada año, cada siglo, cada milenio, por qué cometiste las acciones que estás cometiendo.

Mira que tus antepasados, desde el más allá, te amenazan con una prisión en cuyas paredes no hay ninguna grieta, en cuyas puertas no hay ninguna cerradura.

El gran Borges escribió: La vida es una muerte que viene. En tu caso, la vida es una gran muerte eterna que se te aproxima con una desesperante lentitud.

Sé que tienes miedo, porque nadie puede vivir como tú vives sin miedo. Quien vive como tú tiene miedo de Dios o de los hombres. Y el miedo es tu amigo, un amigo que te avisa. El miedo, no tengo la menor duda, ha sido tu amigo y tu compañero en las calurosas noches de insomnio.


Pero, al final, te hiciste violencia, y decidiste. Hoy sigues decidido a seguir este camino de eternas cadenas. De acuerdo, que tu Destino se cumpla si tal es tu voluntad. Las masas te vitorean, miles de personas te aplauden, los guardaespaldas te protegen, pero recuerda que el camino hacia tu región desolada lo harás solo. En vano volverás la vista en busca de alguien que te acompañe. Ése es un camino que harás solo.

Cosas de la memoria



















Por la tarde he acabado de escribir una obrita corta que pronto publicaré digitalmente en este blog.

Después de la comida, he leído en profundidad todas las luchas iconoclastas en el imperio bizantino.

A las 20:00 he celebrado misa en una iglesia de salesianos.

Hoy le he preguntado, otra vez, en qué año nació mi madre.

Tendría yo unos doce años, cuando estábamos viendo en familia un reportaje sobre la II Guerra Mundial, y en un momento dado, cuando el narrador explicaba una campaña de Hitler en Rusia, mi madre dijo: Ese año nací yo.

Nunca he recordado el año, ni estoy autorizado a revelarlo en este post, pero siempre asocié el nacimiento de mi madre a la imagen de la factoría de tanques que en ese momento aparecía en la pantalla.


Han pasado unos 35 años desde ese momento. Pero siempre que pienso en el nacimiento de mi madre, me viene la imagen de esos tanques siendo montados.

viernes, septiembre 11, 2015

Formidable iluminación medieval


Hoy he acabado de ver, durante la comida, la película Vértigo. Esta obra me ha acabado ya de convencer del todo de algo que llevo viendo claro desde siempre: no me gusta Hitchcock.

Jamás entenderé la mal merecida fama de esta película. Es aburrida de principio a fin. Sus defectos me parecen continuos. Pero supongo que elogiar a Hitch es una obligación. Hace poco acabé de ver Anatomía de un asesinato. Otra película totalmente sobrevalorada.

En mis lecturas, he acabado de leer Un mundo feliz. Reconozco que es una novela que excita como pocas mi imaginación como escritor. Me encantaría escribir una versión forteniana de esa novela, totalmente a mi manera. Quizá como relato corto de menos de cien páginas. No lo descarto.


Mi madre lleva varios días conmigo. Me riñe unas diez veces hasta la hora del almuerzo, y una media de unas veinte antes de la cena. Después de la cena se pone los auriculares para ver Masterchef y ya no la oigo hasta que me dice que tiene mucho sueño y que se va a la cama. Momento en que aprovecha para echarme en cara que hago poco ejercicio y no sé qué de mi peso.

miércoles, septiembre 09, 2015

Después ya veremos.

Yo puedo aquí manifestar qué planes a largo plazo haría. Pero si una fila de inmigrantes pasara andando delante de mi casa, saldría con una bandeja a darles algo de comida. Una cosa son los proyectos y otra el ser humano que sufre ante tus ojos.

Lo que sí que es inaceptable es lo que ha hecho esa reportera húngara. Hacer caer al suelo a un hombre de cincuenta años con su hijo en brazos. En un país con justicia, la fiscalía debería llevar a esa mujer ante un tribunal. No se puede hacer una acción como ésa y que no tenga consecuencias.

Volviendo al tema de ayer, mi idea puede parecer fascismo puro y duro. ¿Pero qué hicieron los jesuitas en situaciones de gran peligro?: las reducciones.


Mi idea mal realizada daría lugar a una increíble situación de opresión. Pero bien realizada sería la solución óptima para esperar con dignidad todos aquellos que desean llegar a Europa y para la tranquilidad de los europeos; tanto para discernir cuáles son las situaciones más dramáticas, como para no desestabilizar el ecosistema humano de acogida.

Mi solución tiene un recorrido posible muchísimo más amplio que el camino de las cuotas. Reconozco que es fácil usar mal un proyecto como el que expuse, pero en sí mismo es el sistema racionalmente óptimo: un sistema mixto de campos (dentro y fuera de la Unión), donde puedan esperar en condiciones dignas, donde se puedan sentir acogidos y que implique un acercamiento gradual.

Y encima si ese sistema mixto es productivo, si genera beneficios, aunque sean pocos, como bien entendieron los jesuitas con sus reducciones, esos campos se convertirán en germen de ciudades. Y así en el protectorado que expuse habría ciudades de población asentada y campos de población flotante.


Mi sistema puede parecer poco realista, pero lo que es menos racional es reducir toda la acción al sistema de cuotas. Si yo oyera que se está pensando hacer algo para el futuro. Pero la mayoría de los políticos, con la vista puesta a cuatro años como máximo, están esperando a que pase esta ola, después ya veremos

martes, septiembre 08, 2015

Sigo dándole vueltas al tema de los refugiados



















El mejor elogio a los post de los últimos días sobre un protectorado europeo en Oriente Medio me lo ha hecho una persona al comentar:

Interesante propuesta. Sobre todo porque no cae en la inhumanidad de la extrema derecha ni en la demagogia politiquera.

Sí, realmente lo que más me admira de la demagogia es su poco amor por los números. Mientras que si se quiere hacer el bien de un modo realista, no hay otro camino que el de hacer cuentas.

Hay dos modos de hacer el bien: el de los discursos y de la realidad. Si alguien me va ayudar, prefiero que me ayude el hombre realista con los pies en la tierra, no el amante de las teorías y del buenismo. El buenismo siempre se queda sin gasolina a medio camino, con todos tirados en la cuneta.

Mi idea de un protectorado parte del hecho de que, por fin, hay que ponerse manos a la obra con ISIS. En esa zona de la tierra hay un problema que alguien tiene que solucionar. Y cuanto más tardemos, peor. Y hay problemas que sólo se arreglan pegando tiros y lanzando bombas.


Por otra parte, el establecimiento de ese protectorado urge. Con todas las monarquías corruptas que hay desde el norte de África hasta la península arábiga, con tantas naciones de ese ámbito a punto de explotar, más vale que empecemos a crear la zona que he descrito en territorio iraquí, porque millones de personas van a necesitar varios de estos enclaves, no sólo uno.

Un protectorado de la Unión Europa en Oriente Medio


La idea que expuse ayer daría tranquilidad a todo un continente. Se tendría la sensación de que la Unión controla el torrente. Se tendría esa sensación y sería verdad. Se seguiría con el sistema de cupos, pero los estados podrían controlar la gradualidad, la cantidad y el modo en que entrarían.

El sistema, organizado de forma ideal, debería ser mixto: con campos en el protectorado y con campos en la Unión. Los primeros serían de más larga duración, los segundos serían para aquellos que ya son los primeros en recibir la visa de entrada. Esto permitiría colocar junto a esos campos industria mucho más valiosa y compleja que la que se podría instalar en el protectorado.


Cuando en una ciudad se va a producir una riada, lo ideal es controlarla con uno o varios diques previos. Esas barreras sirven para detener el primer gran golpe. Después, parado ese primer momento crítico, el flujo se va controlando. Lo que hay que tener en cuenta es que la población de ningún país reaccionará de forma correcta sino instintiva ante desembarcos continuos en sus playas o asaltos a sus vallas. 

domingo, septiembre 06, 2015

La inmigración hacia Europa (3ª parte): una solución


(La foto es de un campo de la ONU para refugiados, en la frontera de Kenia y Somalia.) A los refugiados sirios habría que buscarles una solución ya. Y eso implica su admisión inmediata a través de cuotas. No pueden esperar a que se lleven a cabo soluciones a largo plazo. Ellos no son culpables de que los gobernantes durante años hayan repetido que habría que hacer algo sin hacer nada. ¿Pero cuál sería la solución a largo plazo?

Entre las dos vías expuestas en días anteriores, queda una tercera que sería reconocer que zonas del norte de Irak y Siria hace ya mucho que no funcionan realmente como un Estado. Irak, como en la zona ISIS no hay petróleo, no tiene interés en conquistarlo. La dictadura siria ya no cuenta con fuerzas para hacerlo, bastante hace con apuntalarse a sí misma. En esas zonas de Irak y Siria no hay un Estado, sino la falta de un Estado. La solución estaría en que la ONU estableciera allí un protectorado.

Habría que tomar esas zonas por la fuerza sin devolverlas a Badgad. El riquísimo régimen irakí con su corrupta inactividad ha perdido cualquier legitimidad sobre esas tierras. Ha demostrado que mientras no tocaran los pozos de petróleo, no le importaba nada la vida de millones de seres humanos abandonados a la más extrema barbarie.

Así que una vez establecido un protectorado con mandato de la ONU pero bajo bandera de la Unión Europea, un protectorado para bien de la Humanidad. Allí es donde se construirían campos de refugiados e inmigrantes. No se puede consentir el tráfico humano de la inmigración ilegal administrada por las mafias. Tampoco se pueden detener esas masas en las fronteras como si fuera el muro de una fortaleza en tiempos de Enrique II Plantagenet.

El único modo de acabar con esta situación es que todo inmigrante ilegal en la Unión Europa, una vez detectado, fuera derivado a ese protectorado. Allí la Unión se encargaría de construir un lugar de espera lo más razonable posible. Por supuesto que el que quisiera regresar a su país lo podría hacer.

Toda inmigración legal hacia Europa debería partir de ese protectorado, siguiendo los criterios más justos posibles. Mientras tanto, los acogidos allí podrían recibir algún tipo de estudios: preparación para un futuro trabajo, formación humanística, algunos aprender a leer y escribir.

Los grandes millonarios europeos, la Unión, las fundaciones tratarían de establecer allí algunas industrias. Productivas por la mano de obra tan barata y cuyos beneficios se invertirían en aumentar el bienestar de la gente que vive en esos territorios. Sería como construir una pequeña China en Medio Oriente. Una gran factoría de mano de obra barata para las empresas europeas. Pero cuyo fin no sería el lucro personal, sino el beneficio de esa masa de gente. Esos campos irían evolucionando en ciudades paulatinamente.

Por supuesto que la palabra que vendría a la mente de muchos sería la un Estado de campos de concentración. Pero, por evitar esa asociación de ideas, no podemos dejar abandonados a esos millones de personas. Por supuesto que un Estado como el que estoy describiendo no me gusta. Pero prefiero eso a quedarme tirado sin nada en la parte exterior de una frontera.

Por supuesto que si no hacemos nada, nadie será criticado por crear un Estado que trae asociaciones mentales tan terribles. Pero por el bien de esa gente hay que hacer algo. Y lo expuesto es lo más realista.

Si Europa sigue admitiendo un flujo de gente sin control y creciente, el resultado será el cierre hermético de sus fronteras en cinco o siete años, no más. Y Europa habrá dado un giro politico hacia el extremismo, hacia la xenofobia. Mi solución no es agradable, pero es la mejor dada las circunstancias. Como dije, la primera y la tercera vía tienen un recorrido limitado.

Esos campos no pueden situarse en Europa, porque eso significaría que no podrían salir de los campos. Si salieran, ya no regresarían. A nadie, creedme, le gusta vivir en un campo de refugiados. Mientras que en el protectorado descrito la gente sí que volvería porque sería un estado de campos de refugiados. Un Estado militarizado e industrial. Por otra parte el único modo de que durante la espera pudieran trabajar sería establecer industrias de mano de obra barata, como ya he dicho.

Esos campos podrían estar en Europa con dos condiciones: Primera condición, si aceptamos que haya industrias junto a esos campos que tengan un marco regulatorio laboral totalmente sui generis. Y, segunda condición, si los refugiados no pueden salir de los campos. Si vagasen libremente por las ciudades de la Unión, pasarían a depender de los servicios sanitarios, sociales, etc de los Estados de la Unión, que es precisamente lo que hay que evitar si no queremos una inevitable reacción totalmente radical de la población.

Lo que he expuesto algunos lo calificarán de monstruoso, pero no hay sistema sanguíneo en un cuerpo humano que pueda resistir que se le haga una transfusión de un 20 o un 30% más de volumen de plasma. Lo mismo pasa con la sociedad. Lo demás son discursos. La realidad es lo que he dicho por mal que suene.

Yo estoy a favor de la inmigración. Debemos ser generosos, debemos compartir. Me encantan las sociedades cosmopolitas, el mestizaje de las culturas. No podemos cerrar nuestro corazón no sólo al sufrimiento ajeno de los sirios, sino tampoco al deseo de una vida mejor que tantos africanos albergan.


Pero precisamente porque deseo el bien para los millones de seres humanos concretos que se van a agolpar en el limes de nuestro imperio, ha llegado el momento de empezar a racionalizar todo esto. O pensamos ahora a largo plazo o vamos a vivir escenas de emergencia humanitaria terribles unidas al auge de partidos neonazis cada vez más radicales.

Inmigración hacia Europa (2ª parte)


Ahora mismo sólo hay dos posibilidades: La primera es introducir a los millones de inmigrantes en las ciudades europeas aumentando, año tras año, una bolsa de paro y pobreza sin perspectivas de solución. La segunda es llegar a un punto de saturación en el que se cierren las fronteras de forma absoluta. Las escenas que hemos visto, tantos años, en las vallas de Melilla serían diarias, pero esta vez serían cientos de miles de personas las que se agolparían ante las vallas. Las escenas de los desembarcos en las playas serían algo continuo y masivo.

Las dos soluciones en estado puro tienen graves inconvenientes. La primera solución sólo se podrá realizar durante tres o cuatro años más. Después se verá que la marea humana resulta imposible de administrar. La segunda solución provocará escenas de asaltos casi medievales. La brutalidad de los antidisturbios será creciente.

¿Qué solución propongo? Una tercera vía. El primer camino practicado durante unos pocos años más llevará al auge imparable de la derecha xenófoba. Los partidos más extremistas acabarían haciéndose con el Poder país tras país. Europa cambiaría su espíritu y los extranjeros serían vistos como los culpables de todo. Las tensiones que provocaría esto dentro de cada país tendrían consecuencias cada vez más lamentables.

El segundo camino sólo es practicable de forma parcial. Algunos vendrán en barca y no llevarán documentos para repatriarlos ni habrá países que los reciban: serán totalmente irrepatriables. Millones, cada año, entrarán como turistas, pero vendrán para quedarse. La segunda vía es de efectividad limitada.


Queda una tercera vía, lo que a mí me parece una solución a más largo plazo. Pero eso ya mañana.