viernes, febrero 19, 2016


Una de las cosas que me ronda la cabeza desde hace más de un año es la de escribir a mano el canon II de la misa con bella caligrafía de estilo medieval. Creo que me daría devoción leer esa gran oración con la más bella letra que me fuera posible producir. 

La grandeza del misal como un signo de reverencia hacia Dios. Que todo sobre el altar sea grandioso. Este deseo se me ha reavivado al ver la foto de esas tres letras que hoy os he puesto arriba. 

Esas letras me parecen de una belleza que me deja con la boca abierta. Por supuesto no puedo hacerlo tan bien. Pero lo haré lo mejor que pueda. Los reyes magos le trajeron dones. Mi don será ese canon II. He escogido ese canon, porque es el más breve de los cuatro. Ya os contaré como va progresando la cosa.

Todo lo que rodea la consagración debería ser de la mayor belleza posible. Las palabras de la transubstanciación deberíamos escribirlas en oro rodeadas de las más impresionantes filigranas.

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