martes, abril 05, 2016

Mi retiro espiritual de este año III


Lo bueno del Opus (a estas alturas permitidme no tener que escribir todo el tiempo Opus Dei) es que en sus casas no te encuentras en las paredes pegadas letras de cartón de colores recortadas formando palabras tales como paz, amor y similares. Ah, y las palomas. Las señoras que recortan letras suelen tener gran afición a las palomas.

Pero no todo era perfecto allí, no. Durante dos largos días en las comidas y cenas comíamos en silencio mientras se leía un aburridísimo libro sobre la expansión del Opus en Filipinas.

Si las numerarias primeras que enviadas a ese archipiélago hubieran hecho milagros como San Benito o San Antonio de Padua, o se nos hubiera contado su martirio colectivo, en detalle, aquellos capítulos plúmbeos hubieran ofrecido algún interés al clero allí reunido. Pero el libro tenía más de crónica notarial que de aventura misionera con milagros y muertes. 

Por ejemplo, se contaba en párrafos y más párrafos que le llevaban una imagen de la Virgen (de no sé donde) al Prelado de la Obra para que la bendijera y que se la traían de nuevo a Filipinas. Apasionante. 

Además, para contar eso de la imagen, he necesitado dos líneas. El libro precisó de un par de páginas.


Tras mucha reflexión, he llegado a la conclusión de que en las tres comidas del día (e incluso en la merienda) lo más conveniente sería dejar hablar a los pobres curas encerrados allí cuatro días rezando sin parar; se sumergirían después con más ganas en sus altas meditaciones. Bueno, yo les quitaría la merienda para que no engordasen. 

Mañana, mucho me temo, me veré en la siempre delicada tesitura de abordar el elemento humano presente en el retiro. 

6 comentarios:

  1. Oh Padre Fortea
    Dibuja una sonrisita en esa foto... jejeje Y que ya no coman para que ya no engorden, mejor que salgan a caminar.
    Jejejeje
    A los dos sacerdotes jóvenes detrás se les ve muy alegres, ojalá sigan así siempre.
    Saludos

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  2. Anónimo4:57 a. m.

    Un post... Delicioso!, recuerde cobrar su crédito a favor en el purgatorio por haber sufrido el relato de las misiones de O.D. En Filipinas. DIOS y su sentido del humor, no me deja de sorprender.

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  3. Anónimo8:29 a. m.

    Otra cosa Pater, respecto a su vocación al Opus también coincidimos plenamente, yo siento la misma atracción que VD. hacia ellos, con mi respeto pero es cuestión de tender hacia... Se me olvidó comentarlo
    Sofía

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  4. Bueno...yo soy del Opus Del desde hace treinta años, con lo que llevó hechos más de treinta cursos de retiro de estas características. Son fantásticos, los sacerdotes que los dirigen están magníficamente preparados y realmente sirven de mucho, nos acercan cada vez más a Dios. Y otra cosa que me ha chocado siempre, pero siempre y de modo muy positivo es que jamás, en todos los años que llevo en la Obra nunca ningún sacerdote ha hecho la menos crítica a cualquier otro movimiento o persona que dentro de la iglesia busque acercar almas a Dios. Y cuando he preguntado por los libros del !padre Fortea, se me ha dicho " adelante, están bien". El silencio durante el curso de retiro fue idea de San Ignacio,por cierto...

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  5. Hola Padre, Qué divertidos que son sus post!!!Hace rato que los leo !! Pero éste me hizo especialmente reír. Fui 25 años del Opus (ya no,ja,ja), también fui a mas de 30 retiros!! Molino viejo es emblemática, gracias por mandar alguna fotito, soy de Argentina y no la conocía de nada!!
    Lo felicito porque sabe hacer críticas bien fundamentadas, de las que nadie se tendría que sentir ofendido. Siga escribiendo!! Gracias!!

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  6. Yo estudie en una universidad de la Obra en Piura, Peru... y asistí al Camino Neocatecumenal en Vancouver, Canada. Cada movimiento tiene sus matices interesantes, aplicables a la vida familiar, trabajo y amistades, pero el fantástico denominador comun es Jesus!!

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