sábado, abril 23, 2016

Un poquito azúcar, espolvorear un poquito de canela, la mermelada con el pincel




















Hoy he meditado las palabras de Nuestro Señor acerca del amor, del amor al modo de Él, no a nuestro modo. Y he sentido que no he sido bueno con Pikaza ni con Masiá. Es cierto que el mismo Pikaza reconocería que sus doctrinas no concuerdan precisamente con todo el magisterio de Juan Pablo II, y es cierto que el mismo Masiá reconocería que no todas sus afirmaciones sobre los obispos españoles han sido agua bendita.

Aun así, siento el deseo de pedirles perdón con toda sinceridad. Esto me nace de lo más profundo del corazón y es algo que siento desde hace más de un año. Aunque sea el Evangelio de este domingo el que ha acabado de impulsar este sentimiento.

Los dos saben que mis palabras estaban exentas de acritud, pero ahora yo sé que en las mías, mis palabras, había más soberbia de la que yo sospechaba. Es cierto que los dos fueron apartados por la Curia Romana de la docencia de la Teología. Pero ahora sé mucho mejor que meditando con respeto las enseñanzas de ambos hubiera profundizado más en la verdad, aunque no compartiera todas sus ideas.

Como sapientísimamente dijo fray Nelson Media: También nuestra ira debe ser purificada. Éste es uno de los pensamientos más luminosos que he escuchado en todo el año.

Este autor explicaba atinadísimamente:

La actitud ofensivo-defensiva propia de esta pasión [la ira] nos lleva a maximizar los errores o defectos de quien nos resulta detestable mientras minimizamos los nuestros.

Sí, en nuestra defensa de la ortodoxia, no pocas veces, caemos en una actitud ofensivo-defensiva. Creemos que para defender hay que ofender.

Querido Masiá, seré yo el que te invite a comer sushi si vienes a Alcalá. Precisamente han abierto un Miss Sushi de una alta calidad. Se trata de una franquicia. Querido Pikaza, a ti te invitaré a una paella si lo deseas. Pero sé que te basta con mi buena voluntad de invitarte.

Os quiero a todos. Hoy estoy de un amor y buen rollito al estilo de Mary Poppins o Sonrisas y lágrimas (The sound of the music) que me resulta casi empalagoso a mí mismo.

6 comentarios:

  1. Anónimo11:36 p. m.

    Padre. Ahora se entiende el sueño que tuvo el otro dia. Son los toques del pastor para corregir el andar de sus ovejas. Usted es de las obedientes pero traviesas.
    Aprovechó que está volando bajo y le mando un abrazo bien apretado con palmada en la espalda de esas que hacen toser. En otra oportunidad no lo habría aceptado. Ja!

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  2. Anónimo1:27 a. m.

    Y yo que siempre le he querido casualmente por ese don de escurrir miel en cada comentario que hace mi querido padre, en los cuales nunca se ha vislumbrado ni la mas mínima sombra de sarcasmo y critica cotidiana mi apreciado y muy empalagoso padre!!!.

    Saludos desde Guatemala...

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  3. Padre Cortes
    Que bien leer esto. Si esta de ese cariñoso empalagoso... que bien. De vez en vez es satisfactorio ser así. Por dentro ya me decía yo usted era así sólo es cuestión de tiempo.
    Le envió mis Saludos y de una vez le digo que yo también lo quiero.

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  4. Ja, ja, Padre Fortea, hoy, la cita evangélica que mejor ha cumplido es esa de:
    Si no os hacéis como niños....

    Un fuerte abrazo.

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  5. Padre se refiere a fray Nelson Medina de la orden de los dominicos?
    Ud. Nos ha enseñado de una manera directa y sencilla a tender puentes en vez de quemarlos.

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  6. Anónimo8:32 p. m.

    ¡Que preciosa reflexión sobre la ira, Padre1 Me lo aprendo. Uno se enfada y ofende muchísimo y así justifica muchísimo también su ira, rencor, violencia..., hacia el otro.
    Gracias Padre,
    Sofía

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