martes, mayo 31, 2016

Quién es Dios, quién es el demonio


Si respondemos bien a la pregunta quién es Dios, podremos enfocar acertadamente la respuesta a la pregunta quién es el Diablo. Aquél que crea en un Dios primitivo, cruel, iracundo, vengativo, tenderá a tener una visión igual de simplista respecto al demonio.

Muchos se rién de mí, considerándome el cura de los demonios con una sonrisita burlona. Se imaginan unos seres parecidos a los goblins o a los brownies escoceses o a los gremlins del folclore. Soy comprensivo con ellos, porque la edad me ha hecho comprensivo con los prejuicios de esos de mis congéneres, al fin y al cabo, unos pobres bípedos implumes.

Pero hemos de entender que mi reflexión acerca del demonio la hubiera podido hacer perfectamente un ateo. Una vez que comprendemos el concepto de Ser Absoluto, podemos preguntarnos las posibilidades de existencia de un ser cerrado absolutamente al Ser Infinito. Es una especie de matemáticas con conceptos.

No tengo constancia de que otro humano con sotana haya jugado tanto a este ajedrez celestial como yo. De la valoración de todas las jugadas posibles (el tablero es el ser) dan fe mis libros, escritos menores y conferencias. Lo cierto es que si respondemos correctamente a la pregunta de quién es Dios, a qué Dios estamos adorando, qué Dios es posible -sólo un Dios es posible-, entonces las posibilidades se acotan extraordinariamente.

En mis libros, he llegado a la conclusión de que del mismo modo que sólo un Ser Infinito es posible, del mismo modo la cerrazón al Bien Absoluto sigue unas reglas tan fijas como las matemáticas. Sólo es posible un tipo de ser condenado eternamente. Se multiplique este tipo por millones o no, y esos individuos se sumerjan más en el abismo del Mal o menos. Todo esto me parece formidable: la altura de las cumbres del Bien y la profundidad de los abismos del Mal.

Pero eso sí, si alguno persiste en su ateísmo, calificando destempladamente de trogloditas a los que crean que hay algo más que esas células y esas moléculas, les dejaremos en el sueño de su razón. Sin duda, Dios no será muy duro con ellos. Sólo hay que tener cuidado de que no se hagan daño a ellos mismos y a otros. La Historia demuestra lo dados que son al uso de la guillotina. El siglo XX ha sido prolijo en ese tipo de mentes científicas guillotinitas.

3 comentarios:

  1. Anónimo9:28 a. m.

    Pues si padre Fortea, sin que se ofendan que no es insulto ¡pobres bípedos implumes! Ese concepto de Ser Absoluto es la aportación fundamental del pensamiento judio-Yo soy el que soy- y diferente del ser de la totalidad -el ser es y el no ser no es- que caracterizaba al pensamiento griego. Las gradaciones o inmersiones en las alturas del Bien o en los abismos del mal me llaman la atención, pero desde la razón se ven como muy "razonables" o posibles. Sin embargo Padre Fortea, en mi concepto de Dios y aunque sea contradictorio, no entra sólo la razón en absoluto. Entra también aunque pequeñísimo un cierto grado de experiencia y toda la fe que Él pone en mi corazón y que yo intento agrandar con la oración, lectura, amor a Dios y a los demás que eso si que cuesta! De todas formas pienso que a lo mejor hubo otro padre Fortea, alla por la época de Santo Tomás, dictando lecciones y argumentando tesis... Es broma.
    Sofía

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  2. Anónimo2:55 p. m.

    Leyendo este post me pregunto si a la hora de explicar su "reflexión acerca del demonio" a alguien que tenga prejuicios en relación a esto sería posible usar un vocabulario diferente, o incluso algún tipo de metáfora.

    Lo digo porque he visto que cuando le doy a leer el libro summa demoniaca a algunas personas, simplemente lo ojean medio minuto y en cuanto ven palabras como "demonio, influencia maligna, tentación, exorcismo..." pues lo cierran y no quieren saber nada de ello.

    Pero yo pienso que les vendria bien leerlo con una mente abierta, el problema es que sus prejuicios les impiden darle una oportunidad.

    Entonces, si en el fondo todo esto se podría traducir en una "matemática con conceptos", tendría que ser posible explicar esos conceptos de tal forma que se esquivasen los posibles prejuicios de muitos oyentes, no cree usted?

    Por ejemplo usando un vocabulario "nuevo", o mediante una novela o incluso una película.

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  3. Anónimo10:14 p. m.

    Dios bendiga al padre Fortea y que la paz esté con todos vosotros. Hablar de "influencias" espirituales en este mundo materialista y biologicista es exponerse no sólo a burlas, sino a que te expulsen de la Facultad de medicina o psicología. Y sin embargo... ¡Es tan real! ¡Qué mundo tan difícil el que vivimos y el que está por venir! La mente es un producto de la actividad encefálica es un "dogma" científico y a ver cómo convencemos a la gente que Dios no sólo cura sino que nos hace felices más allá de la química. Difícil el mundo que está por venir. Ánimo a las personas como Fortea, por su dura y difícil labor.

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