viernes, mayo 27, 2016

Un Vaticano frente a los vaticanos posibles


En los dos días pasados reflexionaba acerca de los vaticanos posibles. A alguno le parecerá que mi reflexión era más estética que teológica. Cuando era estudiante de teología mi pensamiento estaba centrado en los conceptos. Ahora comprendo mucho mejor la relación entre estética y teología es más profunda de lo que entonces imaginé. Normalmente, quizá siempre, la solución más estética es la teológicamente más correcta.

Los años me han vuelto más comprensivo con los heterodoxos. Aunque me atrevo a pensar que ahora amo más la ortodoxia que antes. Los años me han hecho más flexible, mucho más flexible. Pero mi amor por la verdad no ha disminuido. No me he vuelto relativista, no, tranquilos. Pero me parece que ahora comprendo mejor el querer de Dios respecto a nosotros. La frase de ser más papistas que el Papa, podríamos aplicarla a Dios. Algunos quieren ser más rectos que Dios.

No he escrito las anteriores líneas pensando ni en Amoris laetitia ni en ninguna cuestión moral. Lo he pensado en abstracto. Mi pensamiento tenía en mente más bien la teología en general.


Lo repito, no creo en el relativismo. El relativismo es, desde un punto de vista lógico, un camino imposible. En pasados post he puesto la foto de Rowan Williams por la sencilla razón de que le admiro. Es un hombre profundo, muy profundo, que ha buscado la verdad. Puedo diferir en algunas conclusiones a las que él ha llegado. Pero me siento muy cercano a su persona, a su mentalidad. 

Sea dicho de paso, la relación que ha existido entre ese arzobispo de Canterbury, el Patriarca de Constantinopla y Benedicto XVI es algo que no ha dejado de sorprenderme año tras año. Era una relación teológica casi idílica. Rowan ha renunciado, el Patriarca ya está muy anciano. ¿Cuántos años tendrán que pasar hasta que haya una sintonía tan perfecta, tan respetuosa?

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