domingo, julio 03, 2016

Lázaro, sal fuera















Hoy por la mañana, estaba solo en la capilla del hospital y he leído en la obra de Valtorta el capítulo dedicado a la resurrección de Lázaro. ¡Menuda hartada de llorar! Menos mal que no había nadie.

No sé por qué me gustan tanto los libros escritos por esta buena señora. Qué verguenza si llega a haber alguien.

Pero es que hoy he comprendido que el milagro de Lázaro no era un milagro más: era el gran milagro realizado al final de su vida publica. El milagro que debería haber convencido a los fariseos de que Él era el Mesías. Antes ya había resucitado a otros, pero era gente que había muerto muy poco tiempo antes. Nunca a nadie que estuviera tan corrompido.


Las páginas de Valtorta ofrecen tantos detalles históricos, realistas, de cómo fue todo que uno no puede evitar el ver la escena, meterse en los hechos, vivirlos. 

6 comentarios:

  1. Por tu culpa yo también estoy leyendo a Valtorta..., sin prisa y con mucha paz. Con ciertas tentaciones de saltar algunos capítulos, pero sin determinación para hacerlo. Así que de alguna manera comparto el peregrinar de los apóstoles.
    Todavía no he llegado a la devolución a la vida de Lazaro, pero ya he llorado unas cuatas veces (no se lo digas a nadie...)

    Saludos desde Taiwán

    ResponderEliminar
  2. También quiero leer a Valtorta, visualicé los PDF. Por otro lado, estimado P. Fortea, le envié un correo desde Argentina, es una consulta. Agradeceré su respuesta. Un abrazo en Jesús y María.

    ResponderEliminar
  3. Yo también la estoy reyelendo. Te hace vivirlo y comprenderlo todo de una manera tan viva.

    ResponderEliminar
  4. Hola,
    Me pueden decir el titulo del libro de Maria Valtorta donde ella escribe de Lazaro? Yo quisiera leerlo, pero sus libros son dificiles de conseguir. Muchisimas Gracias
    Carmen

    ResponderEliminar
  5. Como me enterneció con este post, no se lo dije en su momento, pero así fue, tiene usted un corazón enorme y lleno del amor de Dios.
    Dios lo conserve así toda su vida.

    ResponderEliminar
  6. Gracias Padre Fortea por su blog. Ojalá vuelva a visitar Paraguay muy pronto.

    ResponderEliminar