viernes, agosto 12, 2016

Los sucesores de los doce apóstoles


Ayer, mientras preparaba la cena, puse la película Becket, otra vez. Desde la cocina, sólo la escuchaba. Pero no importaba, porque me la sé casi de memoria.

En un momento dado de los cinco o siete minutos que escuché, Enrique II le dice al arzobispo: ¡Estás loco! ¿No te das cuenta de que si atacas a mis nobles, me atacas a mí?

Esa frase golpeó mi alma. Pero la golpeó dada la vuelta. Es decir, como si el Rey de reyes le dijera a Enrique II: ¿No te das cuenta de que si atacas a mis obispos me atacas a mí?


Los obispos de España, formando un colegio, formando una unidad, están bajo ataque. No hace falta decir que yo estoy con ellos sin fisuras. 

5 comentarios:

  1. Cuando leí el titulo del post, pensé que iba a ser sobre algunos Patriarcas ortodoxos y el Papa. Se le estima Padre Fortea, saludos desde Venezuela. Ore por nosotros.

    ResponderEliminar
  2. Anónimo4:14 a. m.

    El Demonio jamás le perdonará a España haber engendrado tantos católicos. Cada vez que se acuerda, debe correrle un frío por la espalda y una puntada sorda se le encaja en las costillas. Las órdenes deben ser claras: 'cada vez que podáis! Atacad a España!'. La memoria del demonio es formidable, casi perfecta. Cada día ve pasar por los ojos de su espíritu. Cada uno de los hitos de la revelación de Dios a nosotros. Se ve también él mismo. Como todo su daño que es permitido solo porque, es conveniente para engendrar más mérito al hombre. Este debe ser su infierno personal.

    ResponderEliminar
  3. Padre Fortea,

    En medio de esta persecución en.contra de Dios, en medio de la.permanente profanación y burlas de tantos poderes contra la palabra de Dios, hay algo que no tenemos y nunca tendremos como agradecerle a.la Santísima Trinidad: Querer amarle y querer estar de su lado cueste lo que cueste.

    Yo pido a Dios por Usted, por el.clero, por el Santo Padre, que les de la gracia de la perseverancia final y de la perseverancia sacerdotal.

    Que triste, que terrible, que terror, estar escupiendo uno a la cara de nuestro Señor Jesucristo en el camino de su pasión y muerte.

    Que terrible hoy seguir hiriendole desde un escritorio de prensa, un micrófono de la política, la pluma de leyes anticristianas, etc.

    Pido al Señor por la conversión de los enemigos, especialmente por aquellos que no saben lo que hacen en sus posturas hostiles.

    Dios nos ayude.

    No tengo idea donde va a ir a parar toda esta locura y desenfreno que se está viviendo.


    Lo que sí estoy completamente seguro es que tras la.caída libre de la.moral, está esperando la.Roca impenetrable de Pedro. EL poder de Dios. Y que duro, que terriblemente duro se va o nos vamos a golpear como.humanidad.!!!!

    DIOS tenga misericordia de todos nosotros. CON DIOS NO.SE JUEGA.


    ResponderEliminar
  4. Yo también apoyo a nuestros Obispos al 100%

    ResponderEliminar
  5. Manuel Huerta8:12 a. m.

    Que importante reflexión padre, en ocaciones no comprendemos la importancia de los servidores de Dios por verlos como una persona mas olvidando que el favor o la ofensa a un mensajero del rey es un favor o una ofensa al rey mismo.
    No cabe duda que el señor nos enseña hasta con lo mas cotidiano.
    Saludos desde México

    ResponderEliminar