sábado, octubre 15, 2016

Cuatro ínfulas a mis espaldas: mi obispo, mi primer obispo y un servidor


Hoy hemos celebrado el 25 aniversario de la restauración de la diócesis de Alcalá de Henares. Ha sido muy bonito ver a dos de los tres obispos que ha tenido la diócesis. Qué pena que un compromiso haya hecho que don Jesús Catalá no pudiera estar. Ver a los tres sentados juntos hubiera sido mucho mejor. También ha sido un acierto hacer una procesión desde el Palacio Arzobispal. Me gustaría hacer varias sugerencias:


1.  Todas las concelebraciones con más de setenta sacerdotes sería muy buena idea que comenzaran con una procesión como la de hoy. Y mejor todavía si se usara la mejor cruz procesional. En el museo también está bien, pero a las cruces procesionales les gusta que las saquen de vez en cuando.

2. Demasiada luz. La penumbra ayuda a la oración. Si quieren pueden encender todas las luces tras la consagración. Pero con tantas luces encendidas resulta inevitable que no haya un foco que te dé directamente a los ojos, como ha sido mi caso.

3. Es al clero al que hay que situar en los escaños de los canónigos. La costumbre de colocar allí a los coros, aunque muy repetida en las catedrales resulta abominable.

4. Ya que nos reunimos, dado que muchos han venido de tan lejos de la diócesis. Sería bueno que el obispado hubiera puesto unas tortillas de patata y unas coca-colas para que pudiéramos charlar un rato y vernos. Ninguna diócesis se ha arruinado por poner veinte tortillas de patatas. Eso sí, ¡¡sin cebolla!!

Me ha gustado la celebración, mucho. Pero, claro, yo preferiría algo con más boato, con más grandiosidad. Ideas no me faltan acerca de lo que yo haría, pero nunca llueve a gusto de todos. Lo que a un cura le gusta a otro le disgusta. 

4 comentarios:

  1. Y pastelillos de crema!

    ResponderEliminar
  2. Padre Fortea cuànto me gustaria celebrar una misa en su diócesis de Alcalà de Henares y oirle dar unos consejos maravillisos que usted tan bien recita en sus Sermones.Me alegro que se lo este pasando muy bien con esas celebraciones pero como biem dice usted mejor con una tortilla sin cebolla como me gustan a mi también Padre Fortea.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Padre, su natural tendencia a la perfección le otorga una capacidad de análisis envidiable. Se percibe en su gusto por la estética y también en la forma que redacta sus obras. Ya me puedo imaginar lo interesante que debe ser su proceso de revisión y corrección de sus escritos.
    Las sugerencias en este post parecen acertadas. Más que todo porque procuran siempre fomentar el mejor ambiente de oración e intimidad con el Señor (que creo es la razón última por que vamos a cosas de la Iglesia).
    Especialmente me gustó eso de sacar la cruz procesional. No solo es un tema de belleza, también se trata de signos externos que ayudan al proceso interno.
    Perdone mi ocurrencia, pero bien podría ser usted algún tipo de consultor en preparación de eventos eclesiásticos. Algo así como consultoría en estética y espiritualidad eclesial.

    ResponderEliminar
  4. Gracias por su objetividad y sinceridad,esto hace mucho bien a la convivencia en la iglesia. Por el momento no hay mas, solo espero dedicarle tiempo a la lectura de su nuevo libro..el titulo ya dice mucho.. quiza hayan nuevas formas de estetica ..una propuesta a la iglesia y al mundo dentro de sus letras ya lo disfrutaremos con su lectura. Saludos de El Salvador.

    ResponderEliminar