miércoles, octubre 26, 2016

Posteriores reflexiones sobre el infierno: comentarios a los comentaristas


Hoy seguiré reflexionando sobre el infierno, ese lugar donde el dolor no purifica. Un comentarista anónimo me escribía: Si al final te salvas, mejor ir al cine que a misa.

Este comentario me parece, en su concisión, tan esclarecedor de una mentalidad muy generalizada que merece ser citado. Seguro que el comentarista no debe tener una idea tan simple de todo este asunto, pero muchos sí que tienen una relación con Dios y con la religión esencialmente instrumental: medio para lograr la propia satisfacción. Y en esta mentalidad el infierno es: no has cumplido con la ley, debes sufrir.

Las cosas son más complejas. Un poquito más complejas. Para empezar la relación entre ley y castigo que reina en este mundo no es exactamente la misma en este mundo que con un Ser Infinito que es infinito amor. Ciertamente, existe ley y castigo, pero los parámetros de aquí no son completamente idénticos al trasladarlos a la Voluntad Divina.

Otro me argumentaba el número de condenados en razón de que la puerta de la salvación era estrecha. Por una puerta estrecha, matemáticamente hablando, puede entrar un número infinito de personas. No es la estrechez la que hace que sea mayor el número de condenados; son otras razones.


El infierno es algo tan terrible que los creyentes sabemos que existe sólo porque Dios nos lo ha revelado.

17 comentarios:

  1. Anónimo3:35 a. m.

    La opinión citada nada que ver con que sea una relación instrumentalista. El fallo de su expresión es el concepto de religión como algo jurídico

    ResponderEliminar
  2. Padre, hay ocasiones que no escribo comentarios porque le leo antes de dormir desde mi movil -como ahora- y el teclado es muy pequeño. Estas 3 últimas reflexiones sobre el infierno me han hecho reflexionar. Muchas gracias.

    Ese comentario: "si al final te salvas mejor ir al cine", solo quien lo dijo sabe cual es su intención y su relación con Dios. Yo tiendo a inclinarme por esta interpretacion para dicho comentario: suena como a una persona que cumple con las reglas para ganarse la salvación. Es un comentario amargo. Y si los predicadores y santos que he conocido y leído siguieran ese estilo yo no sería cristiano. Yo no encuentro belleza en dicho comentario. Puede parecer tonto pero la verdad y la belleza van de la mano (o tal vez el problema de esta época es que se quiere imponer la verdad sin belleza). Su post inicial del infierno si que tenía -en mi opinión- esa belleza. Hasta hablando del infierno se puede ver de alguna manera la belleza de un Dios muy amoroso.

    Cambiando de tema mi esposa que esta a un lado de mi en la cama me pregunta que con quien hablo. Le digo que con usted y dice: que tal si vamos a españa para que conozcas.

    Me río y le respondo: a que inteligente es usted. Ya vi su intención! (Ya ve como les encanta viajar a algunas esposas). Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Lo terrible es la mentalidad que subyace al comentario: ¿en qué se ha convertido la misa para aquel que prefiere ir al cine?, ¿en algo que no tiene repercusión alguna ni ahora ni luego?

    En la obra de Valtorta Jesús responde a una cuestión parecida en términos como estos: ¿qué hay del diferente modo en que ha vivido el creyente y el ateo?, ¿qué de la diferente manera de disfrutar los gozos y de soportar el sufrimiento?, ¿qué de los ratos de intimidad con Dios?

    Aun si el resultado fuera exactamente el mismo es mejor vivir ya el Reino aquí y ahora.

    Por otra parte, en el cielo los justos se alegrarán de ver salvados a sus hermanos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Que bella frase!!! "aun si el resultado fuera el mismo es mejor vivir aqui ya el Reino"

      Eliminar
  4. Padre, cómo usted sabe, el Señor al utilizar el término "la puerta estrecha", está utilizando una metáfora. Se está refiriendo a que intentemos por todos nuestros medios, seguir Sus Mandamientos fielmente, porque si no, nos podemos quedar fuera del banquete de bodas, al igual que las doncellas necias.

    Paz y Bien.

    ResponderEliminar
  5. Sencillamente genial padre.

    No debemos especular sobre esto, no tenemos ningún poder ni derecho para salvar o condenar a alguien, eso es competencia de Dios.

    Nuestro deber como cristianos es rezar por la salvación de TODAS las almas. Eso es la base de la oración. En primer lugar desear que todo el mundo se convierta y no peca, y en segundo lugar, implorar misericordia para los que se nieguen a hacerlo, como hizo Moisés hasta en las peores blasfemias que profirió su pueblo.

    El pensamiento de "yo todos los domingos en misa y luego viene un jeta pasota y se salva también? Que injusto" es un pensamiento demoníaco y por empezar a poner en duda la justicia de Dios se empieza a rebelar uno contra él. La parábola del hijo pródigo ya nos lo advierte, no debemos poner en cuestión sus planes o su infinito amor hacia sus hijos.

    Los que vamos a misa lo deberíamos hacer por amor a Cristio, porque es lo que quiere de nosotros, porque nos ayuda en nuestro día a día, porque la felicidad en la Tierra es simplemente servir de la mejor manera a Dios. Y el que se niegue a creer a mi no me despierta ira, me despierta lástima y ganas de rezar por él para que abra los ojos cuanto antes.

    ResponderEliminar
  6. Hace poco el Papa advirtió sobre el pelagianismo. Nos olvidamos que todo es Gracia. Yo lo traduzco en una perdida contemporanea de la Esperanza. Hay que saber que el Infierno existe, que no lo ha creado Dios y que repugna a su Misericordia...que nuestras obras pueden condenarnos pero no pueden salvarnos. Sólo Dios salva y mi paz viene de saber que, mientras yo esté en la lucha, El ganará mi batalla.

    ResponderEliminar
  7. Padre Fortea,

    Sean muchos, sean.pocos, sea grande la proporción de almas que se condenan o sea baja, es una realidad igualmente terrible.

    Jugar uno a la ruleta rusa con un arma que tiene un tambor de 5.000 proyectiles y una única bala que produce la.muerte eterna y condenación, es una realidad que nos debe llevar a temblar.de.temor.

    Además menospreciar un.terrible.purgatorio de.cuenta. de los.pecados que ya no nos escandalizan, no es motivo de Riza.

    Dios tenga misericordia de todos nosotros.

    Hay una sola clase de ridículo y error que es mejor no cometer: Aquella sorpresa de recibir la.mala.nueva de: « Me he condenado. !!!»

    EL.ESPIRITU SANTO NOS LLENE DEL SANTO TEMOR A.DIOS.

    ResponderEliminar
  8. Padre Fortea,

    Sean muchos, sean.pocos, sea grande la proporción de almas que se condenan o sea baja, es una realidad igualmente terrible.

    Jugar uno a la ruleta rusa con un arma que tiene un tambor de 5.000 proyectiles y una única bala que produce la.muerte eterna y condenación, es una realidad que nos debe llevar a temblar.de.temor.

    Además menospreciar un.terrible.purgatorio de.cuenta. de los.pecados que ya no nos escandalizan, no es motivo de Riza.

    Dios tenga misericordia de todos nosotros.

    Hay una sola clase de ridículo y error que es mejor no cometer: Aquella sorpresa de recibir la.mala.nueva de: « Me he condenado. !!!»

    EL.ESPIRITU SANTO NOS LLENE DEL SANTO TEMOR A.DIOS.

    ResponderEliminar
  9. Un tema que me apasiona. Estamos en esta vida siendo probados. Es necesario un tiempo en el plano material para probar verdaderamente nuestra voluntad. A traves de la voluntad creamos ese 'vaso espiritual' nuestra alma, sobre la que se derramara y contendra la Gracia de Dios por los siglos de los siglos. Que rechinar de dientes sera! El que pudo hacer y no hizo. El que viendo su tiempo caducado descubra la verdad y el gozo de otras almas.

    Señor Dios Padre Eterno, ten misericordia de nosotros y envianos gracias para comprender la transcendencia de nuestras acciones. A.Dubai

    ResponderEliminar
  10. Referente a la puerta estrecha de la salvación, pienso que la mayor parte de los seres humanos, el 99,… % pasan por la puerta estrecha de la salvación, porque la cruz adquirida voluntariamente o involuntariamente es algo que acompaña al ser humano desde que nace hasta que muere. Cuando nace esa cruz es pequeña y pesa poco, pero a medida que crece la persona crece con ella la cruz. Una cruz o puerta estrecha que puede o no ser asumida, y ofrecida o no, pero que el acompañará hasta el final de sus días. Desde este punto de vista coincido con Fortea en que la cantidad de los condenados es ínfima, pues sólo una rebeldía mantenida hasta el último hálito contra el Espíritu Santo podría llevar a esa persona a la condenación.
    No veo que sea incompatible que Dios sea justicia y Dios sea amor en el tema de los condenados, cualquiera de nosotros no juzgaría lo mismo el conocimiento con el desconocimiento de la ley de Dios, y esto se nos expone en el libro de la Sabiduría capítulo 6, donde nos dice que a los ignorantes se les compadece y se les perdona. Por otra parte, los argumentos de Fortea en este tema tienen desde mi punto de vista un gran peso específico, pero también cabe pensar que un Dios que pide a sus criaturas el perdón para los prójimos no puede ser un Dios justiciero, dicho con otras palabras, si yo perdono a mis enemigos Dios no los puede condenar, si yo siendo malo no los condeno, Dios que es bueno, el único bueno, no los puede condenar excepto que la persona en su sano juicio se niegue a ser salvada por Cristo, que es el pecado contra el Espíritu Santo, pecado que nos dice la Escritura que no será perdonado si es mantenido hasta el último hálito de vida.

    ResponderEliminar
  11. Hola Pater, gracias por su labor en este blog.

    ¿ tendrá una relación estrecha el dia del juicio final con el numero de condenados en el infierno?
    No creo que el fin del mundo sea con un 1% de habitantes del infierno.

    Sodoma Y Gomorra se destruyeron por haber algo más del 15 de pecadores, que al morir irian al infierno ¿ no?. Pues cuando la tierra sea Sodoma, se acabará. ¿ le parece simplista?

    Un saludo

    ResponderEliminar
  12. Sin ser yo teólogo, ni siquiera haber meditado profundamente y largo tiempo sobre el Infierno, la visión que suelo tener de él, compatible a mi entender con la de un Dios misericordioso, es esta: allí estarán los que "voluntariamente" decidan estar. Es decir, los que definitivamente rechacen a Dios y piensen que ellos solos, con su razón y capacidades, pueden organizarse sin Él. El infierno sería como una continuación de la vida terrenal: jerarquías, opresiones, trabajos, parlamentos, placeres... pero todos ellos vacíos en su interior. Algo así como los pequeños infiernos por los que todos pasamos, pero sin esperanza de cambio, porque los que están la han rechazado. Quizá incluso falsamente felices, autoengañados, egoístas...
    Y, al contrario, el Cielo, sería la satisfacción eterna siempre creciente de saberse criatura amada viendo a Dios. Disfrutando en alma y cuerpo, pero con un disfrute más allá de lo material sólo llenado por la Gloria de Dios. Como los "pequeños cielos" que también vivimos ya ahora.
    No sé si esta opinión es muy ortodoxa... por eso no la tenga muy en cuenta el posible lector de la misma.

    ResponderEliminar
  13. Él es tan grande, tan sublime, tan Santo que en su opuesto, dígase el rechazo voluntario, quedará una impresión directamente proporcional a la grandeza del ofendido. El infierno es indeciblemente terrible porque fallarle a un Dios tan bueno y tan amoroso también lo es. Seguro es que YHVH busca la manera de acentuar el castigo y mas que todo prevenirlo. Pero las cosas espirituales no son tan sistemáticas. Tratamos de buscar la razón de las cosas, organizarlas en nuestra mente pero en lo espiritual no todo está revelado. Dios así lo ha querido. Es parte de la prueba, ¿No? Jesús mencionó mas de una decena de veces el infierno y el rechinar de dientes. Lo advertía, nos lo mostraba como una realidad terrible pero posible.
    Y si pensáramos en cuantificar cuantas almas hay en ese estado, ¿Qué número no sería el equivocado?

    ResponderEliminar
  14. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  15. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar