sábado, noviembre 19, 2016

Amoris Laetitia y la paz de saber el lugar que ocupo en la Iglesia (III parte)


Pocas cosas me han hecho tan feliz en los últimos días, como recibir unos comentarios en mis posts sobre Amoris Laetitia en los que algunas almas de Dios me escribían cosas del tipo: padre, gracias, he recuperado la paz; le quedo agradecido porque vuelvo a amar a la Iglesia y el Papa; sus palabras me han devuelto la luz y la calma; y cosas por el estilo. No sabéis la satisfacción que me produce saber que he restaurado, que he sanado, que he unido.

Es cierto que otros me han descalificado como persona por tratar de hacer eso. Pero eso lo daba por descontado y en ningún momento me he sentido ofendido. A ellos les digo: si creer en la Palabra de Dios, si dar mi sincero asentimiento a todos y cada uno de los dogmas de la Iglesia y a su entero Magisterio, si estar unido por la obediencia a mi obispo y al Papa no bastan para no ser un hereje, entonces, hijos míos, ya no sé qué bastaría para estar en la ortodoxia. ¿Quizá hacer caso a algunos blogs?

Alguno me acusará de que mi visión es muy cándida. ¡Ojalá fuera totalmente angélica! Ojalá la candidez y blancura de mis ojos al examinar al Vicario de Cristo fuera como la de Santa Teresa de Lisieux o la Madre Teresa de Calcuta.

Ha habido cuatro cardenales que han pedido la aclaración de algunos puntos de Amoris Laetitia. Ya he dicho que no voy a defender la exhortación criticando a nadie. Pero permitidme esta reflexión: estoy totalmente de acuerdo con la forma en que esos cuatro cardenales están convencidos en que los puntos dudosos deberían ser aclarados. Antes de leer el modo en que los cuatro cardenales aclararían esos puntos imprecisos, ya os digo que estoy seguro de que su postura expresa lo que yo hago en el confesonario.

Si ellos ya saben cómo aclarar esos puntos antes de recibir la aclaración: entonces, ¡haya paz! Saben la aclaración antes de recibirla. Cuánto me alegro, lo digo con sinceridad, de que esos príncipes de la Iglesia tengan luz (y la tengan abundante) a las respuestas aun antes de recibirlas. San Francisco de Asís diría: Bendita la hermana exhortación que nos enseña comprensión, bendita la hermana carta de los cuatro cardenales que nos enseña la tradición.


Esos cuatro cardenales llevan interpretando Amoris Laetitia de acuerdo a la tradición que supone el magisterio de la Iglesia. Lo han hecho públicamente, de forma abierta y clara. ¿Alguien les ha llamado la atención? Por supuesto que no. Pues no necesitamos más para sentarnos juntos a la mesa a cenar y charlar amigablemente y ver cómo vamos desarrollando la reflexión teológica acerca de la nueva situación eclesial que estamos viviendo a nivel mundial. Lo repito, no necesitamos más para tener paz.

10 comentarios:

  1. Hace mucha falta que los católicos volvamos a confiar en el gobierno providente de Dios en todas las cosas. ¿Este Papa no ha sido puesto por el mismo Dios?
    Si la respuesta es si, entonces confiemos en su pontificado.
    Si la respuesta es no. Entonces que seguridad tenemos que los anteriores o los próximos aunque sean más próximos a nuestros gustos teológicos sean realmente puestos por el mismo Dios.

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  2. Padre, es de admirar el tono conciliador en el que has escrito pero yo no tengo tanta paz como otros. A mí, solo me consuela la certeza de que la Palabra de Cristo se cumplirá: "y las puertas del hades no prevalecerán"

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  3. Anónimo3:24 a. m.

    No soy experto en política mundial, pero no creo que la vagedad de ciertas partes de un texto tan elaborado haya sido por casualidad... Lo que si creo, es que esa vagedad es producto del amor al padre y de la urgente necesidad que tiene la iglesia para enfrentar la actual situación mundial de secularización... Sin violar el dogma, el papa hace todo lo posible para unir a la iglesia y hacerla fuerte, y si un punto vago es necesario para ello, que así sea.

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  4. Anónimo6:13 a. m.

    Yo apenas me estoy dando la tarea de leerlo completo, soy joven y lo difícil de mi situación es que mi novio es Evangélico y yo me tomo muy enserio la idea del matrimonio al igual que él, y de ahí la vida familiar soy muy Católica al igual que él en su religión y por ello leo mucho todo lo referente a la familia porque no descarto una Unión matrimonial aunque me gustaría y espero que usted padre en algún momento hable un poco de ese tipo de relaciones tan complicadas soy Católica empedernida y si Dios me tiene para un matrimonio quiero ser practicante también al igual si llego a tener un hijo, me e salido un poco del tema lo sé pero e de insistir y me encanta hablar de la familia saludos y bendiciones padre.

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    1. Anónimo4:52 a. m.

      Difícil cuestión casados de distinta religión. Hay que discernir muy bien y muy guiado por un sacerdote de experiencia, ciencia y caridad. Puedes contar con mis oraciones. Saludos

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  5. Anónimo11:29 a. m.

    Solo pregunto: si los cardenales saben ya las respuestas, por que hacen publica la carta? Siento que justamente ellos "atentan" contra la paz en la Iglesia. Hay muchos que hablan de cisma!! Y siento que la publicacion de esta carta legitima las palabras de estos ultimos.
    Aunque sea sin quererlo
    Betina

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  6. Saludos Padre Fortea
    Sus escritos de las partes de Amoris Laetitia, han sido fortalezas, paz y esperanza; en fortalecer mi fe, rezar y orar por el Papa y todos los sacerdotes porque se logre cada dia llenar de almas y corazones benditos nuestras guias en el catolicismo.
    Me siento fortalecido y cada dia nos enseña sobrellevar las naturalezas humanas porque Dios es Bueno y grande.

    Bendiciones siempre para usted.

    Luis Eduardo

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  7. A mi también me han ayudado muchos sus comentarios Padre. Muchas gracias.

    Por otro lado he estado leyendo el libro "comentarios a la Amoris Laetitia de José María Iraburu" que compré en Amazon y algunas cosas ayudan mucho por ejemplo cuando afirma el Padre Iraburu enunciando excelentes razones que:

    " ..no puede darse una calificación teológica del mismo grado a toda la Exhortación..."

    y afirma también el padre Iraburu que:

    "...esta exhortación no es y no quiere ser un acto de magisterio con el que se enseñen nuevas doctrinas, proporcionando a los fieles nuevas interpretaciones autorizadas del dogma. se trata más bien de un conjunto de orientaciones pastoales...

    Sin embargo por otras cosas que leo en Iraburu con respecto a Amoris Laetitia, me parece que la cosa es grave y cito otros fragmentos como botón de muestra a continuación:

    "...Muchas afirmaciones de la Amoris Laetitia necesitan ser aclaradas..."

    "...Invocar la enseñanza de Santo Tomás sobre las virtudes eventualmente no operativas, con el fin de atenuar o eximir de culpa a las parejas "irregulares" que no logran salir de su situación objetivamente pecaminosa -adúlteros, crónicos uniones homosexuales- es un error"

    Sobre el famoso capitulo 8 dice el Padre Iraburu:

    "...es un texto esencialmente ambiguo: Examinándolo atentamente se puede apreciar a priori que de él se podrán deducir enseñanzas y normas prácticas totalmente contradictorias..."

    "...ese capítulo puede ser recibido y aprobado, o puede ser impugnado, con el respeto debido a su autor, en su conjunto o en ciertas partes. Tal impugnación de ciertos puntos especialmente ambiguos o de sus consecuencias concretas prácticas, aquellas que son más difícilmente conciliables con la doctrina y la disciplina de la Iglesia, lejos de constituir una desobediencia al Papa, ha de ser entendida, sobre todo por los Obispos como una forma necesaria de co-laborar con él, y como un cumplimiento ineludible de su obligada "solicitud por todas las iglesias"...

    "..La indeterminación del capítulo 8 puede ocasionar un peligro de cisma para la Iglesia. Tenemos el grave deber de reconocerlo y declararlo, aunque sea doloroso. Sin que, por su puesto, sea ésa la intención del Papa -nada más lejos de su voluntad-, podría dar lugar a que la Iglesia se partiera en dos trozos. De un lado, los que reafirman la doctrina siempre mantenida durante dos milenios con certeza por la Iglesia, según la cual no puede darse la comunión eucarística a quienes persisten en una convivencia adúltera more uxorio. De otra parte, los que mantienen y exigen que se los reciba en la sagrada comunión. Son dos tesis contrarias inconciliables, que no admiten un tertium quid. Por esa razón se van oyendo voces de muy grave alarma."

    "queda el hecho de que la lectura del documento deja a muchos perplejos en cuanto a la efectiva clarificación de los puntos puestos en discusión en la Iglesia hace algunos años..."

    "...Es notable que, al tratar de la aplicación pastoral de las leyes morales al matrimonio y a la familia, Amoris Laetitia casi siempre lo hace en términos más o menos peyorativos especialmente en el capítulo 8..."

    "...La exhortación Amoris Laetitia da una cita de Juan Pablo II en forma incompleta..."

    "...La exhortación postsinodal Amoris Laetitia no ha recogido las normas morales y disciplinares de sus predecesores..."

    "La exhortación AL parece sugerir que en ciertas ocaciones pueden los adúlteros y otras parejas irregulares, que conviven en relación sexual, tener acceso al sacramento de la penitencia y de la comunión eucarística..."


    "...La ambiguedad de la Amoris Laetitia trae y traerá consigo invevitablemente confusión y divisiones en la Iglesia, porque sobre toemas muy graves unos intepretarán una cosa y otros la contraria..."

    "...de otra manera ¿Cómo se explicaría el "conflicto de interpretaciones encendido entre los obispos...?

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    1. Anónimo5:02 a. m.

      No se si será el mismo Iraburu que el P. Fortea dice que le agrada. En ese caso sería otra ambigüedad

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  8. Hola Padre Fortea:

    Gracias a su blog hoy mismo voy a leer la encíclica con humildad y espíritu familiar. La verdad, no me había interesado mucho. No soy teóloga ni persona versada en estos temas, pero "Laudato Si" no me fascinó y esta otra ya no me interesó, ni siquiera por la polémica. He estado muy aficionada a la magnífica y poderosa pluma de Benedicto XVI y ya todo lo que no sea él, me parece aguado. Pero... después de lo que usted ha escrito y la recomendación que ha hecho de otra reseña, este sábado lluvioso voy a leer con la mayor apertura e interés la exhortación del Santo Padre.

    Le envío un cordial saludo y acuérdese de rezar por los lectores del blog.

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