miércoles, noviembre 02, 2016

Más sobre el encuentro luterano-católico


Hoy le he dado otro empujón a la lectura del documento católico-luterano, ya voy por la pg 49. Mañana, el documento ya entra en el meollo de temas mucho más sustanciales. Ya os diré conforme vaya leyendo. De momento, ya es algo tan bello, tan enternecedor, el que los luteranos y los católicos hayamos podido contar conjuntamente la historia de nuestra división. Esto es un grandísimo paso. Si nuestros antepasados hubieran podido ver en este momento. Esto es una alegría. Por favor, que nadie se quede sin entrar en la sala del banquete donde celebran los dos hermanos separados y enemistados.

No es un banquete de perfecta unión, de perfecta reconciliación, de total comunión. Pero ya son pasos muy grandes. Donde había odio, ahora hay amor. Lo repito: que, como en la parábola de Jesús, ningún hermano fiel y obediente se quede fuera. Fuera de ese banquete de alegría no está la obediciencia ni la ortodoxia, y dentro el relativismo y la falsa unión. No. Es una verdadera y sincera reunión de hermanos en la verdad, en el reconocimiento de nuestras diferencias.

No negamos nuestras divergencias. Pero nos reunimos en lo que nos une. Haber contado la historia de la separación de un modo conjunto (es hasta donde he llegado en el documento), ver como el Papa se reunía con varios obispos suecos, ¿no es algo que debía estar deseando nuestro Padre común?

¿Qué comentario haría un San Francisco de Asís de este encuentro? Donde haya odio... ¿Qué comentario haría Santa Teresa de Jesús, tan unida al Sucesor de Pedro? ¿Podemos imaginar al Padre Pío murmurando por las esquinas contra el Vicario de Cristo por reunirse a orar con otros seguidores de Jesús?

Entiendo a los que se han fijado en los peligros de esta declaración, en los riesgos de este encuentro. También para ellos tengo comprensión. Son hijos ortodoxos de la Iglesia que desean hacer lo mejor, lo más santo. No tengo para ellos ninguna crítica. Pero éste ha sido un momento de alegría, para mí lo ha sido.

7 comentarios:

  1. Gracias, P. Fortea, te estoy siguiendo, así me entero del tema.

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  2. Anónimo1:00 a. m.

    Acoger a los Luteranos en su debilidad es realmente encomiable.
    Si estos, estuviesen en un momento álgido, ni por asomo permitian ir al Papa.
    Es una oportunidad bien aprovechada y caritativa de la Iglesia Católica darles credibilidad, y apoyo cuando mas lo necesitan.

    El Papa a su lado es como ponerles un sello de aitemticidad. Y es bueno.

    Nosotros,los catolicos tampoco estamos para echar cohetes, pero mejor si estamos.

    Desde luego es una obra de Caridad, con un transfondo algo comico.

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  3. Saludos padre Fortea.
    Excelente reflexión, lineas y contexto!!

    Bendiciones siempre !!

    Luis Eduardo

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  4. Anónimo9:12 a. m.

    Es motivo de gran alegría que los cristianos volvamos a ser uno, y Dios mediante ya queda poco !!

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  5. Anónimo1:26 a. m.

    El acercamiento con los Luteranos que está realizando el PP. Francisco me parece grandioso, aunque por esto tenga bastantes ataques, la causa es bien clara para nadie es un secreto que la jerarquía católica está dividida en dos bandos; por eso a unos les parece bien y a otros mal. El PP. Francisco nos está presentando a un Lutero diferente de como no lo habían presentado, que hizo mucho daño a la IGLESIA Católica; Pero si hubo daño no fue el único ya que lo siguieron varios millones de Católicos y lo siguen siguiendo. Esto nos permite ver que los luteranos no son nuestros enemigos sino todo lo contrario ya que ellos adoran al mismo DIOS, al mismo JESUCRISTO, Y a la misma VIRGEN MARIA, que nosotros los católicos, nuestra diferencia mayor está en la confesión, ya que nosotros lo hacemos ante un sacerdote y ellos lo hacen ante DIOS. Sería bueno que nos comentara como adoran a DIOS y a JESUS, pero con la verdad como usted lo hace. Ya que son muchos millones de Luteranos en el mundo, y es imposible que tanta gente esté en error. Máxime que ellos tienen como autoridad total LA SAGRADA BIBLIA que es la palabra de DIOS, mientras que la IGLESIA CATOLICA, tiene como autoridad la SAGRADA BIBLIA , que es la palabra de DIOS, además tiene los CONCILIOS que es palabra del hombre, saludos Padre Fortea.

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  6. Anónimo7:43 a. m.

    Recuerdo que cuando me convertí al catolicismo, me dio el "celo del converso", y detestaba a los protestantes de las iglesias nacidas en EEUU que tanto han llegado a mi país, Chile.

    Yo participaba, en ese entonces, en una parroquia franciscana y era amigo de algunos frailes. Un día ellos me invitaron a comer al convento, y, al llegar, vi a varios reir animadamente con otra persona sentada en la mesa. "Hola" -me dijeron- "te presentamos al pastor de la iglesia adventista, que es nuestro amigo". Lo miré con recelo, y un fraile, después de que se fue el pastor, me dijo: "de esto se trata el ecumenismo, no significa que lo convirtamos al catolicismo ni que ellos hagan proselitismo acá en el convento, sino quitarnos los prejuicios, conocernos mutuamente, aceptar nuestras diferencias, pero sobre todo, querernos como hermanos".

    En el fondo, muchas veces quienes buscan la ortodoxia olvidan que uno debe distinguir entre las ideas y la persona: como católicos podemos estar en contra de muchas doctrinas, pero nunca podemos olvidar que debemos amar a las personas aun sean contrarios a lo que nosotros planteamos.

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  7. Excelente comentario, don José Antonio. Dice usted muy bien lo que otros solo intuimos o barruntamos.

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