miércoles, noviembre 09, 2016

Trump y Hillary: historia de un amor no correspondido

Me voy a la cama sin saber quien ha ganado las elecciones. Mañana se volverá a cumplir una vieja tradición estadounidense: la de que el Presidente gane su puesto por mil o dos mil votos en un país de 318 millones de habitantes. La primera vez que oí que pasaba eso (Bush vs Al Gore), pensé: esto sí que es casualidad. Pero después vi que era una costumbre de esas tierras.

Dado que se trata de un puñado de votos, hubiera sido estéticamente más interesante un duelo en mitad de la calle mayor de un pueblo cualquiera, con todos los republicanos y demócratas escondidos detrás de los barriles y las cajas. Un duelo televisado por todas las cadenas en directo, con todos los votantes en vilo. Al lado de eso, esto me parece prosaico.

Otro método menos sangriento, pero no por eso menos científico, hubiera sido dejar la elección en manos de la marmota Phil. Alguien pensará que eso es irracional. Lo que es verdaderamente ilógico es gastarse 2.600 millones de dólares para elegir entre Ms. Bad y Mr. Worst.

Si la marmota hubiera visto su sombra, Trump hubiera sido presidente y ese dinero se hubiera podido gastar en programas de ayuda a los más desfavorecidos. Si la marmota no hubiera visto su sombra, Hillary hubiera sido la presidenta. Si no hubiera estado claro si veía o no su sombra, si se veía poco, si estaba desvaída, lo hubiera decidido el Tribunal Supremo. En este tipo de casos su fallo hubiera sido tan aleatorio como la sentencia de la marmota. Sólo que el veredicto de nueve marmotas siempre resulta más fiable. Más saben nueve marmotas que una.


Dada toda la gente que tiene que pasarse el día entero en los colegios electorales, el gasto impresionante en la campaña, el tiempo que nos hacen perder en los telediarios, la confrontación nacional que producen estos eventos deportivo-electorales y un largo etcétera más de razones, los Padres Fundadores debieron haber ponderado mejor las ventajas de la elección por duelo o por marmota. 

8 comentarios:

  1. Aqui en Estados Unidos es noche de locura, sea quien sea el que gane, el petulante Trump o la mentirosa Hillary, es el pais el que pierde. Si le escribo esta pequeña nota, Padre Fortea, es porque quisiera agradecerle sus publicaciones, pues prefiero leer algo en su blog o escuchar algun sermon por YouTube que me edifique un poco despues de un cansador dia de trabajo antes que escuchar tanta "media" vendida a la mediocridad que nos consume en esta sociedad.

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  2. En medio de toda esta expectativa, Padre, me ha traido el grato recuerdo de la película Groundhog Day. La recomiendo

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  3. Ja, que me parto!! Tiene toda la razón pero no por eso deja de ser gracioso!!

    En serio: un solo voto sería sugiciente para que Gobierne uno u otro.

    No veo la diferencia, no veo mejor la mayoría absoluta. Puede ser una mayoría de memos.

    En el fobdo, como siempre se ha dicho, el poder viene de Dios.

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  4. H. Clinton es una proabortista de 1a categoría.
    Ha salido a la cabeza de manifestaciones Pro-Aborto, gritando como una loca, que daba vergüenza verla.

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  5. Anónimo4:29 p. m.

    Buena noticia para católicos y provida: Ms Worse ha perdido.

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  6. Lo que a mi me sorprende es que uno gane el voto popular y le den el triunfo al otro..

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  7. Anónimo6:43 p. m.

    Bueno estimado Padre yo le dije el otro día que Hillary aprobaba el aborto hasta el 9 mes. Y eso es innegociable. Saludos

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