lunes, noviembre 14, 2016

Vuestra Santidad, el pequeño asunto que me trajo aquí, al más lejano confín de la Tierra, está ya resuelto


Hoy he estado viendo -¡otra vez!- fragmentos de La Misión. ¿Qué puedo decir sobre ella que ya no haya dicho en los quince o veinte posts en los que he hablado de esta obra de arte.

Esta película (lo mismo que otras cuatro o cinco) no suele aparecer en las listas de las mejores películas de la Historia. Es algo natural. Una película como ésta, una obra que es que parece hecha por manos no humanas, que está en una categoría por encima de las obras maestras, desanimaría a los directores si la conocieran. 

Una película como ésta que sólo aparece una vez cada cuarto de siglo es una fuente de desánimo para los directores, los productores, los actores y los compositores pues realmente no es imitable, sólo es admirable. Por eso veo lógico que no sea incluida en esos rankings de mejores películas. Su calidad es tal que está por encima de la cúspide de esas listas.


Eso sí, mucha inteligencia abruma a las pequeñas inteligencias. Hoy he leído una crítica un critico de cine que decía el guión era caótico y que la historia quizá era tediosa. Pero, eso sí, acababa diciendo que se salvaba por la música. Tiene suerte de que España sea una democracia. Dotado de poder absoluto, mandaría buscar a ese crítico y colgarlo media hora del palo mayor de algún barco.

5 comentarios:

  1. Recuerdo la primera vez que vi La Misión,tenía 8 años y desde ese momento se me hizo inolvidable,el momento,la escena en la que Robert de Niro sube la cascada con todo ese peso en la espalda y su llanto,luego el consuelo que le da el jesuita en la insuperable interpretación de Jeremy Irons.

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  2. Ostrov (2006) , rusa , es maravillosa , desde entonces me caen mejor los ortodoxos

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  3. Sublime. Esa es la palabra que define la pelicula " La Misión ".
    La película está ahí, y las fuerzas del mal no podrán contra ella.

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  4. Anónimo10:32 p. m.

    Alguno que otro de sus libros tb serían buenos guiones en manos de un buen director...
    De paso podrían salvar algunas almas y dar para invitar a muffins tras un bautizo al estilo de siglos pretéritos

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  5. Cuando vi LA MISIÓN, hace bastantes años, yo la interpreté como el martirio, la muerte como mártir, del Padre Gabriel, al final. Es decir, el protagonista da la vida como testimonio de su fe cristiana y, a la vez, inseparablemente unido a ello, da la vida por los indígenas, hombres, mujeres y niños, de la misión.

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